El Consejo de Seguridad evaluará este jueves las seis candidaturas mediante una consulta reservada y no vinculante. La votación mostrará el piso político de la expresidenta y los rechazos que podrían bloquear su llegada al organismo
La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas enfrentará este jueves 30 de julio su primera medición concreta. El Consejo de Seguridad realizará una consulta reservada para conocer el respaldo que concitan los seis aspirantes a suceder a António Guterres.
El sondeo, conocido como straw poll, no será vinculante ni entregará un ganador. Sin embargo, permitirá observar qué candidaturas parten con una base competitiva y cuáles acumulan rechazos capaces de frenar su avance. Para Bachelet será el primer dato efectivo sobre la viabilidad de una campaña sostenida durante meses mediante reuniones y presentaciones ante los Estados miembros.
Seis candidaturas bajo evaluación
La expresidenta compite con Rebeca Grynspan, Rafael Grossi, Macky Sall, María Fernanda Espinosa y Carolyn Rodrigues-Birkett. Todos participaron en julio en una presentación pública donde expusieron sus propuestas para conducir el organismo desde enero de 2027.
Bachelet defendió una organización más eficiente, cercana y capaz de responder a las crisis globales. También planteó que Naciones Unidas necesita nuevos liderazgos y reiteró su aspiración de convertirse en la primera mujer en encabezar la institución.
“En todos los casos demostré la visión, el coraje y la capacidad de promover cambios, no solo en reformas específicas, sino también en reformas continuas para seguir mejorando las instituciones”, sostuvo durante el debate.
Una candidatura sin el patrocinio de Chile
La exmandataria llegará a la votación en una situación diplomática poco habitual. Chile retiró su nominación el 25 de marzo, pero Brasil y México mantienen la postulación presentada inicialmente por los tres países. La candidatura, por lo tanto, continúa formalmente inscrita ante Naciones Unidas.
La decisión del Gobierno de José Antonio Kast abrió una disputa por el rol internacional de Chile, mientras la expresidenta mantuvo su campaña y buscó ampliar respaldos fuera del país. Entre esas gestiones se sumó el apoyo político entregado desde Uruguay.
La primera señal real
El nombramiento del próximo secretario general corresponde a la Asamblea General, pero requiere previamente una recomendación del Consejo de Seguridad. Esa condición entrega especial peso a las consultas reservadas y a la posición de sus miembros permanentes.
Los resultados no serán publicados oficialmente, aunque normalmente orientan las negociaciones y permiten a las delegaciones evaluar la continuidad de cada candidatura. En la elección anterior, António Guterres lideró las sucesivas consultas antes de ser recomendado para el cargo.
Para Bachelet, una medición competitiva reforzaría el respaldo de Brasil y México y cuestionaría el diagnóstico chileno sobre la inviabilidad de su candidatura. Un resultado débil, en cambio, podría reducir sus márgenes antes de las siguientes rondas.
La votación de este jueves no resolverá quién conducirá Naciones Unidas. Pero sí mostrará, por primera vez, cuánto apoyo efectivo reúne Bachelet y qué obstáculos deberá superar para mantenerse en carrera.



