La Fundación Reinventándonos impulsa una iniciativa para fortalecer su modelo de acompañamiento integral a trabajadores y sus entornos, en un espacio donde el Estado y el sistema privado no alcanzan. Transparencia, contención emocional y financiamiento trazable articulan hoy su llamado
Un accidente laboral o una enfermedad profesional no termina en la sala de urgencias. Reordena economías domésticas, tensiona vínculos y abre una etapa de incertidumbre para familias completas. En ese punto —donde los sistemas formales suelen agotarse— la Fundación Reinventándonos despliega su campaña “Sigamos Reinventándonos”, orientada a sostener procesos de recuperación integral y a visibilizar una brecha que persiste en la protección social.
La organización nació para cubrir una necesidad que quedó fuera de los apoyos tradicionales: la contención emocional del trabajador con incapacidad temporal o permanente y el acompañamiento sostenido de su entorno familiar.
Su trabajo se concreta en sesiones terapéuticas, talleres de apoyo y, cuando la nueva realidad lo exige, adaptaciones del hogar que permitan recuperar autonomía. La lógica es clara: no basta con la rehabilitación física; hay que recomponer proyectos de vida.
Desde la fundación advierten que la falta de apoyo oportuno amplifica el impacto del accidente. “Un accidente laboral no solo lesiona a un trabajador. Golpea a una familia completa. Cuando no existe apoyo oportuno, la herida no es solo física, se instala el miedo, la incertidumbre económica y, muchas veces, el quiebre emocional del hogar”, explica Salomón Henríquez, Director de la Fundación Reinventándonos.
La prevención como parte de la solución
El enfoque no se limita a la respuesta ante la crisis. Capacitaciones preventivas, talleres y charlas en organizaciones forman parte de una estrategia para instalar una cultura de cuidado y bienestar laboral. La meta es anticiparse a los quiebres y, cuando estos ocurren, acortar los tiempos de contención. Para sostener ese despliegue, la fundación busca cooperación estable y reglas claras de financiamiento.
En ese marco, la transparencia se vuelve un eje operativo. “Para que las personas y las empresas se comprometan en el largo plazo, las fundaciones necesitan canales que les permitan entregar información clara y accesible a sus donantes”, señala Dur Montoya, CEO de ZakÜ.
Montoya agrega que “Modelos como el que impulsa ZakÜ buscan posicionar y visibilizar el gran trabajo que realizan las organizaciones sin fines de lucro, ya que es primordial generar confianza con las personas para generar un impacto real”.
La plataforma —del programa Start-Up Chile BIG10— apunta a cerrar la brecha de información y trazabilidad entre donantes y organizaciones sociales.
Confianza, rendición de cuentas y sostenibilidad
En un contexto donde la confianza en las organizaciones sociales está tensionada, la fundación subraya que la rendición clara de cuentas es condición para escalar impacto. “Hoy la transparencia no es opcional, es una obligación ética. Cuando comunicamos con claridad cómo se utilizan los recursos, generamos confianza y credibilidad. Y esa confianza es lo que permite que más personas se atrevan a apoyar”, concluyen desde la organización.
El desafío es concreto: la Fundación Reinventándonos requiere un financiamiento mensual de $5.000.000 para sostener su labor. A través de ZakÜ, los aportes pueden realizarse de manera transparente y trazable, permitiendo a los donantes conocer el destino de sus contribuciones y apoyar de forma informada un trabajo que busca que ningún trabajador accidentado ni su familia enfrenten solos una transición que cambia la vida.



