La participación femenina en directorios cayó de 19% a 17% durante 2025, mientras la brecha salarial en alta gerencia alcanzó 21%. El estudio de Forvis Mazars analizó las memorias integradas de 326 empresas en Chile
Las mujeres perdieron espacio en los directorios de empresas chilenas durante 2025, quebrando dos años consecutivos de avances. Su participación cayó de 19% a 17%, mientras en los cargos de alta gerencia volvió a ampliarse otra distancia: por cada $100 recibidos por un hombre, una mujer recibió $79.
Los resultados corresponden a la cuarta edición del estudio “Transparencia ASG, auditoría y más allá”, elaborado por Forvis Mazars a partir de las Memorias Integradas de 326 empresas en Chile. El análisis muestra un retroceso simultáneo en representación dentro de los directorios y remuneraciones en los niveles superiores de las organizaciones.
La participación femenina había crecido desde 13% en 2022 hasta 19% en 2024, acumulando seis puntos porcentuales de avance. Durante 2025 bajó a 17% entre los 1.440 integrantes de directorios considerados por el estudio. La comparación requiere una precisión: la muestra se ha ampliado a medida que nuevas empresas se incorporan a las exigencias de reporte de la NCG N°461 de la Comisión para el Mercado Financiero.
El retroceso también aparece entre las compañías del IPSA. Después de pasar de 22% a 23% entre 2023 y 2024, la presencia de mujeres en sus directorios cayó a 21% en 2025, quedando incluso un punto por debajo del registro de dos años antes.
El retroceso llega con nuevas reglas para los directorios
La caída se produce justo cuando Chile comenzó a implementar nuevas reglas para aumentar la participación femenina en estos espacios. Desde el 1 de enero de 2026 está vigente la Ley N°21.757, aplicable a sociedades anónimas abiertas y especiales fiscalizadas por la CMF.
Durante 2026, 2027 y 2028, las personas de un mismo sexo no deberían superar el 80% del directorio. El porcentaje baja a 70% entre 2029 y 2031 y llega a 60% desde 2032. Las compañías que no cumplan deben informar las razones y fundamentos a la CMF.
Los datos de Forvis Mazars corresponden a 2025 y, por tanto, no permiten medir todavía los efectos de la nueva ley. Sí entregan una fotografía del punto de partida y vuelven a poner atención sobre los procesos de selección de quienes llegan a los directorios, donde la disponibilidad de talento no necesariamente se traduce en acceso efectivo a estos cargos.
Fanny Tora, socia de Consultoría de Forvis Mazars y líder del estudio, sostuvo que las empresas todavía se encuentran a una distancia considerable de alcanzar una participación femenina de 40% en los directorios hacia 2031.
La ejecutiva agregó que la evidencia internacional ha asociado una mayor diversidad de género con mejores capacidades de innovación, decisiones empresariales más sólidas, mayor inversión en investigación y desarrollo y mejores resultados financieros y reputacionales.
Por cada $100 pagados a hombres, ellas reciben $79
La segunda señal de retroceso aparece en las remuneraciones. Durante 2025, por cada $100 recibidos por un hombre en un cargo de alta gerencia, una mujer recibió $79. En 2024 la relación había sido de $85 por cada $100.
La diferencia representa una brecha salarial de 21% y devuelve el indicador a los niveles observados en 2022. Entre las compañías que integran el IPSA, la distancia es todavía mayor: las mujeres en alta gerencia recibieron $77 por cada $100 percibidos por sus pares hombres, equivalente a una brecha de 23%.
El resultado profundiza una brecha salarial de género que aumenta en los niveles de mayores ingresos y responsabilidad. Otra medición publicada durante 2026, basada en más de 1,1 millones de trabajadores, situó a Chile con una diferencia salarial promedio de 17% entre hombres y mujeres y mostró mayores distancias en posiciones de liderazgo.
Las diferencias detectadas por Forvis Mazars cambian según el nivel del cargo. Por cada $100 recibidos por hombres, las mujeres obtuvieron $88 en gerencias, $94 en jefaturas, $89 en cargos operarios y $95 en fuerza de venta. En cargos administrativos la relación se invierte y el indicador alcanza $103.
Tora cuestionó la magnitud de la diferencia: “No hay justificación alguna para que haya una brecha salarial tan grande entre una mujer y un hombre que estén igual de calificados”, y apuntó a la necesidad de un cambio cultural dentro de las empresas.
El 35% reporta mal la brecha o no la informa
El estudio identifica además dificultades en la calidad de la información entregada por las compañías. Solo 63% del universo general reporta la brecha salarial de acuerdo con las instrucciones de la CMF, porcentaje que aumenta a 97% entre las empresas del IPSA.
Más significativa es otra cifra: 35% de las empresas reporta incorrectamente este indicador o directamente no lo informa, según los resultados del análisis.
Representación, remuneraciones y transparencia terminan convergiendo en una discusión sobre cómo se distribuyen los espacios de decisión y las remuneraciones dentro de las organizaciones. Las mujeres no solo redujeron su participación en los directorios durante el último ejercicio analizado: la distancia salarial volvió a crecer precisamente en uno de los niveles de mayor responsabilidad ejecutiva.
La implementación de las nuevas reglas para los directorios permitirá observar durante los próximos años si el retroceso registrado en 2025 logra revertirse. El punto de partida deja una señal concreta: el avance femenino hacia los principales espacios de decisión empresarial todavía no está consolidado.
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