Estudio regional basado en más de 1,1 millones de trabajadores revela que Chile registra la mayor brecha salarial de género en América Latina. Las diferencias aumentan en cargos de liderazgo y en los niveles salariales más altos
En el discurso público, la igualdad de oportunidades en el trabajo se ha instalado como una prioridad para empresas, gobiernos y organizaciones sociales. Programas de diversidad, políticas de inclusión y nuevas normativas laborales han buscado reducir las diferencias históricas entre hombres y mujeres.
Pero los datos muestran que la brecha salarial sigue siendo una realidad persistente.
La Radiografía de las Mujeres en el Trabajo 2026, elaborada por la empresa tecnológica de gestión de personas Buk, revela que Chile registra la mayor brecha salarial de género entre los países analizados en América Latina, alcanzando una diferencia promedio de 17% entre hombres y mujeres.
El estudio se construyó a partir de más de 1,1 millones de trabajadores y seis mil encuestas aplicadas en Chile, México, Perú y Colombia, además de datos administrativos provenientes de la plataforma de gestión de personas de la compañía.
Los resultados evidencian que la desigualdad salarial atraviesa toda la región, pero Chile encabeza el ranking de brechas entre los países analizados.
“Chile aparece como el país con mayor brecha salarial de género entre los que analizamos. Esto muestra que, aunque el fenómeno existe en toda la región, las dinámicas organizacionales pueden amplificar estas diferencias en ciertos contextos”, explicó Lesley Warren, head de Research de Buk.
Brecha salarial de género en América Latina
| País | Brecha salarial de género | Diferencia promedio |
|---|---|---|
| Chile | 17,0% | Mayor brecha de los países analizados |
| México | 16,6% | Diferencia salarial alta |
| Perú | 11,9% | Brecha intermedia |
| Colombia | 5,7% | Brecha menor en la muestra |
La comparación regional confirma que la desigualdad salarial sigue siendo una característica estructural del mercado laboral latinoamericano, aunque en el caso chileno alcanza su nivel más alto dentro de la muestra analizada.
Cuando aumenta el salario, también crece la desigualdad
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la brecha salarial no se distribuye de manera homogénea dentro de las organizaciones.
Por el contrario, la diferencia entre hombres y mujeres tiende a ampliarse a medida que aumentan los ingresos y las responsabilidades profesionales.
El análisis por percentiles —que permite observar la distribución salarial en distintos niveles— muestra que la brecha promedio regional comienza en 14,3% en los tramos de ingresos más bajos y llega a 19,7% en los niveles más altos.
| Nivel de ingreso | Brecha salarial promedio | Explicación |
|---|---|---|
| Percentil 25 (ingresos bajos) | 14,3% | Sueldos más estandarizados |
| Percentil 50 (nivel medio) | ~17% | Mayor margen de negociación |
| Percentil 75 (ingresos altos) | 19,7% | Diferencias más visibles en altos cargos |
Este comportamiento revela que las diferencias salariales se vuelven más evidentes en las etapas avanzadas de la carrera profesional, cuando entran en juego variables como negociación individual, acceso a liderazgo y decisiones organizacionales.
“En los tramos iniciales los sueldos suelen estar más estandarizados, pero a medida que aumentan las responsabilidades —y también el margen para negociar— las diferencias entre hombres y mujeres tienden a ampliarse”, explicó Warren.
El liderazgo tampoco corrige la brecha
El estudio también muestra que las diferencias salariales no desaparecen cuando las personas acceden a posiciones de liderazgo dentro de las organizaciones.
En promedio regional, la brecha salarial entre trabajadores sin roles de mando alcanza 16%, mientras que en los cargos de liderazgo aumenta a 18%.
Esto sugiere que las desigualdades salariales también se reproducen en los espacios de mayor responsabilidad dentro de las empresas.
“Lo que observamos es que la brecha no solo existe, sino que se vuelve más evidente en los espacios de liderazgo. Es justamente en los cargos con mayor responsabilidad y toma de decisiones donde las diferencias salariales tienden a ampliarse”, señaló Warren.
Percepción y realidad: la desigualdad también se vive distinto
La investigación también analizó cómo perciben trabajadores y trabajadoras la equidad salarial dentro de sus organizaciones.
Los resultados muestran que existe una diferencia significativa entre la percepción masculina y femenina sobre la igualdad salarial.
Mientras entre el 7% y el 12% de los hombres en la región declara estar en desacuerdo con que existe igualdad salarial en puestos equivalentes, entre las mujeres esa cifra oscila entre el 13% y el 21%.
En el caso de Chile, la distancia es aún mayor: el 20% de las mujeres considera que hombres y mujeres no reciben el mismo salario en cargos equivalentes, mientras que solo el 8% de los hombres comparte esa percepción.
| Grupo | No cree que exista igualdad salarial | Interpretación |
|---|---|---|
| Mujeres | 20% | Mayor percepción de desigualdad |
| Hombres | 8% | Menor percepción de brecha |
| Diferencia de percepción | 12 puntos | Brecha de experiencia laboral |
“Los datos muestran que hombres y mujeres no perciben de la misma manera la equidad salarial dentro de las organizaciones. En general, las mujeres tienden a ser más críticas frente a posibles desigualdades”, explicó la investigadora.
Un desafío estructural del mercado laboral
Más allá de los números, la radiografía regional revela un fenómeno estructural del mercado laboral contemporáneo.
La brecha salarial de género no solo refleja diferencias en remuneraciones, sino también cómo se distribuyen las oportunidades de crecimiento profesional, acceso al liderazgo y capacidad de negociación dentro de las organizaciones.
En un contexto marcado por la transformación tecnológica, el trabajo híbrido y la creciente competencia por talento, la igualdad de oportunidades laborales comienza a ser también un factor de competitividad económica.
Reducir estas brechas implica revisar sistemas de promoción, estructuras salariales y culturas organizacionales que todavía reproducen desigualdades históricas.
Los datos del estudio muestran que Chile enfrenta uno de los desafíos más importantes en materia de equidad salarial en América Latina, una discusión que seguirá marcando el debate sobre el futuro del trabajo en los próximos años.



