El estudio de Fundación SOL procesa los microdatos de la ESI 2025 del INE y muestra que 72% de los ocupados gana menos de $1 millón, mientras las medianas regionales exhiben diferencias de más de $280 mil
Cuánto gana una persona en Chile cambia considerablemente según el territorio donde trabaja. La Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025 del Instituto Nacional de Estadísticas situó la mediana nacional en $680 mil líquidos mensuales, pero detrás de esa cifra aparecen regiones que superan los $800 mil y otras donde el mismo indicador se acerca a $550 mil.
Sobre esa base estadística trabaja la XIII versión de “Los Verdaderos Sueldos de Chile”, publicada por Fundación SOL. El estudio de Gonzalo Durán y Marco Kremerman no corresponde a una nueva encuesta: procesa los microdatos de la ESI 2025 levantada por el INE y profundiza su lectura mediante tramos de ingresos, percentiles y cruces sobre calidad del empleo, territorio y suficiencia salarial.
Uno de esos procesamientos muestra que 72% de las personas ocupadas recibe menos de $1 millón líquido al mes y solo 15,3% supera $1,5 millones. El dato complementa la fotografía publicada originalmente por el INE: el ingreso promedio llega a $962.945, pero la mediana queda en $680 mil y 68,7% de los ocupados recibe menos que ese promedio.
Más de $280 mil separan los extremos
Las diferencias regionales ayudan a entender por qué una sola cifra nacional resulta insuficiente. Antofagasta registra la mayor mediana entre los territorios comparados por el INE, con $830.350, seguida por Magallanes, con $800 mil, y la Región Metropolitana, con $740.312. Aysén también supera la referencia nacional, con $713.106.
En el otro extremo aparecen regiones del centro y sur. Coquimbo registra una mediana de $600.253, Maule alcanza $587.288 y La Araucanía desciende a $550.232. Entre esta última y Antofagasta existe una diferencia de $280.118 mensuales, equivalente a poco más de 50% si se compara la mediana de ambos territorios.
El ingreso mediano cambia según la región
| Región / referencia | Mediana mensual | Diferencia frente a Chile |
|---|---|---|
| Antofagasta | $830.350 | +22,1% |
| Magallanes | $800.000 | +17,6% |
| Metropolitana | $740.312 | +8,9% |
| Aysén | $713.106 | +4,9% |
| Chile | $680.000 | — |
| Coquimbo | $600.253 | -11,7% |
| Maule | $587.288 | -13,6% |
| La Araucanía | $550.232 | -19,1% |
Fuente: Encuesta Suplementaria de Ingresos 2025, INE. Diferencias porcentuales calculadas respecto de la mediana nacional.
Fundación SOL lleva esa lectura territorial más allá de los extremos y señala que en Coquimbo, O’Higgins, Maule, La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, Arica y Parinacota y Ñuble, la mitad de las personas ocupadas recibe menos de aproximadamente $602 mil. Esa conclusión surge de su procesamiento de los mismos microdatos del INE y no de un levantamiento estadístico independiente.
Las diferencias salariales se cruzan además con condiciones laborales distintas. Una radiografía reciente de Poder y Liderazgo mostró que varias de las regiones con menores ingresos también presentan niveles elevados de desempleo e informalidad: La Araucanía registra 35% de informalidad, Ñuble 34,5% y Los Ríos 33,2%, frente a un promedio nacional de 26,5%.
La mitad sigue en $680 mil o menos
El mapa territorial convive con una distribución nacional concentrada en los tramos inferiores. Aunque el promedio de los ingresos laborales se aproxima al millón de pesos, la mitad de las personas ocupadas recibe $680 mil o menos. La distancia de $282.945 entre promedio y mediana muestra el efecto que tienen los ingresos más altos sobre la cifra general.
Fundación SOL también encuentra diferencias entre hombres y mujeres. Según su procesamiento, 75,4% de las mujeres ocupadas recibe menos de $1 millón y 56,4% gana menos de $680 mil. El INE, por su parte, calcula ingresos promedio de $832.566 para mujeres y $1.062.864 para hombres.
Otro cruce del estudio apunta a quienes tienen jornada completa. Entre asalariados privados que trabajan 40 horas o más, con una mediana cercana a $750 mil, Fundación SOL estima que 65,3% no alcanzaría con ese único ingreso la línea de pobreza correspondiente a un hogar arrendatario de cuatro integrantes. La comparación no significa que ese porcentaje de trabajadores sea pobre: la medición oficial considera los ingresos totales y la composición de cada hogar.
El nuevo análisis agrega así una capa a los datos publicados en julio por el INE. La estadística oficial entrega la base: $680 mil de mediana nacional y fuertes diferencias regionales. Fundación SOL utiliza esos microdatos para mostrar cómo se distribuyen esos ingresos y cuántas personas permanecen bajo determinados tramos salariales.
Miradas conjuntamente, ambas fuentes dibujan un país donde el ingreso laboral no solo cambia por ocupación, sexo o formalidad. También tiene una marcada dimensión territorial: entre Antofagasta y La Araucanía, el trabajador situado en la mitad de la distribución enfrenta una diferencia superior a $280 mil mensuales.



