Una propuesta académica diseñada por la UCSC plantea cuatro nuevas carreras técnicas y trayectorias formativas flexibles para anticipar la demanda laboral del hidrógeno verde. El modelo considera sedes en Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir, además de articulación escolar temprana
Antes de producir hidrógeno verde a gran escala, Magallanes deberá resolver una tarea menos visible: formar a quienes operarán las plantas, mantendrán sus equipos, controlarán sus procesos y conectarán la nueva actividad energética con las capacidades laborales del territorio.
Una propuesta desarrollada por la Universidad Católica de la Santísima Concepción plantea crear cuatro carreras técnicas para el CFT Estatal de Magallanes. El diseño busca anticipar los perfiles que podría demandar la industria energética emergente y evitar que la región dependa exclusivamente de trabajadores especializados provenientes de otras zonas del país.
El trabajo fue presentado durante una actividad realizada en la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas, donde también fueron certificados 30 profesionales y técnicos de la región. Los participantes completaron un curso sobre cadena de valor del hidrógeno verde y sus derivados, ejecutado por CERE-UMAG en alianza con la UCSC y cofinanciado por Corfo.
Cuatro carreras para una industria emergente
La propuesta surgió de un proyecto ejecutado durante poco más de cinco meses, entre octubre de 2025 y abril de 2026. Su equipo revisó los perfiles laborales definidos por ChileValora y el Marco de Cualificaciones del Ministerio de Energía, con el propósito de alinear la formación técnica con las necesidades previstas para la transición energética.
“Se desarrolló una asesoría curricular que permitió proponer cuatro nuevas carreras orientadas a responder a los desafíos de la transición energética”, explicó Eduardo Espinosa, director alterno del Centro de Energía de la UCSC.
Los programas considerados son Técnico en Eficiencia Energética, Técnico con mención en Energías Renovables, Técnico en Mantención y Operación de Plantas de Hidrógeno Verde y Técnico en Instrumentación y Control de Plantas Industriales. La tercera carrera responde directamente a la nueva industria, mientras instrumentación y control podría prestar servicios a distintos sectores productivos regionales.
La propuesta todavía no equivale a la apertura inmediata de las carreras. Se trata de un diseño académico destinado al CFT Estatal de Magallanes, cuya implementación futura deberá avanzar mediante los procesos institucionales correspondientes, disponibilidad presupuestaria, infraestructura y demanda efectiva de estudiantes y empresas.
El diseño se incorpora a un proceso más amplio mediante el cual Magallanes busca prepararse para liderar la industria del hidrógeno verde. La región ya trabaja en infraestructura, gobernanza, innovación y capital humano, aunque el calendario de las grandes inversiones continúa sujeto a decisiones empresariales y condiciones internacionales.
Reconocer lo aprendido fuera del aula
Uno de los componentes más relevantes es la articulación entre educación media técnico-profesional y formación superior. El modelo permitiría reconocer estudios previos y experiencia laboral, facilitando trayectorias más flexibles y reduciendo los tiempos necesarios para obtener una nueva especialización.
La propuesta también contempla una conexión con establecimientos de Punta Arenas y con el Liceo Hernando de Magallanes, en Porvenir. Los planes podrían implementarse en la sede principal del CFT y, posteriormente, en las nuevas instalaciones proyectadas para Punta Arenas y Puerto Natales.
Esta articulación resulta decisiva porque la preparación regional no comienza únicamente en la educación superior. Programas como la capacitación de docentes desarrollada por NEMa buscan acercar tempranamente a liceos técnicos con los desafíos reales de la energía, el mantenimiento, la logística y los servicios asociados.
Formar sin sobredimensionar las promesas
El hidrógeno verde ha abierto expectativas de inversión y empleo, pero la formación debe avanzar con información laboral verificable. Crear programas sin una demanda suficiente puede producir frustración entre estudiantes, instituciones y comunidades; reaccionar demasiado tarde, en cambio, puede dejar a la población regional fuera de las nuevas oportunidades.
Por eso, las carreras deberán mantener una base transversal. Eficiencia energética, energías renovables, instrumentación y mantenimiento industrial permiten desarrollar competencias aplicables más allá del hidrógeno verde, reduciendo la dependencia de una sola industria y ampliando las posibilidades laborales de los futuros egresados.
El proyecto fue financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, con apoyo de AGCID Chile y el Ministerio de Energía. Esa colaboración permitió desarrollar materiales de aprendizaje y validar la propuesta mediante especialistas internos y externos al CFT, fortaleciendo su conexión con estándares técnicos y formativos.
La región también viene construyendo una red institucional alrededor de las nuevas energías mediante NEMa y sus alianzas tecnológicas, académicas y productivas. El valor de esa articulación dependerá de que los proyectos energéticos generen conocimiento, proveedores y empleos que permanezcan en Magallanes.
La propuesta formativa anticipa una industria que todavía está desplegando sus primeras piezas. Su verdadera prueba no será únicamente abrir cuatro carreras, sino conseguir que la transición energética construya capacidades locales y que sus futuras oportunidades laborales encuentren en Magallanes a las personas preparadas para asumirlas.



