Representantes de la pesca artesanal y del turismo acordaron impulsar proyectos complementarios en Bahía Mansa y Bahía Carrera, con infraestructura diferenciada, comercialización local y una propuesta común que también proyecta su alcance hacia Cabo Froward
La pesca artesanal y el turismo de Magallanes decidieron avanzar con una agenda conjunta para promover el desarrollo del litoral ubicado al sur de Punta Arenas. El acuerdo busca combinar las capacidades de ambas actividades, mejorar la infraestructura marítima y generar nuevas oportunidades económicas vinculadas con el territorio.
La iniciativa reúne a representantes de la Cámara de Turismo Austro Chile, del Sindicato de Armadores de la Pesca Artesanal Pacífico Sur y del Sindicato de Pescadores Sur Austral. Los participantes elaborarán una propuesta común para presentarla ante autoridades regionales y nacionales, con proyectos diferenciados para Bahía Mansa y Bahía Carrera.
El entendimiento representa un cambio en la manera de abordar el uso del borde costero magallánico. En lugar de competir por espacios, recursos e infraestructura, pescadores y operadores turísticos plantean que ambas actividades pueden complementarse mediante una planificación que considere sus necesidades productivas, laborales y territoriales.
Un litoral compartido por dos actividades
Para Alejandro Solo de Zaldívar, gerente general de Holding Solo Expediciones, la propuesta debería proyectarse más allá de las dos bahías inicialmente consideradas. “No se limita solo a Bahía Carrera y Bahía Mansa. Estamos buscando una integración que alcance, al menos, hasta Cabo Froward, porque el desarrollo de esa zona también permitirá acercar importantes atractivos turísticos y áreas de explotación pesquera”, explicó.
El empresario sostiene que distintas caletas del país han demostrado que la actividad pesquera puede convivir con restaurantes, excursiones, comercio local y experiencias vinculadas con la identidad marítima. “Alrededor de muchas caletas han nacido iniciativas mixtas que generan desarrollo económico y turístico. Magallanes perfectamente puede seguir ese camino”, afirmó.
La propuesta coincide con el avance de un modelo de turismo regenerativo en la Patagonia chilena, donde la llegada de visitantes se vincula con la conservación, la identidad local y la participación de las comunidades.
También dialoga con el crecimiento de experiencias de navegación que parten desde Punta Arenas, como la Ruta de los Glaciares por el Estrecho de Magallanes, que conecta la ciudad con fiordos, parques nacionales y atractivos naturales de difícil acceso terrestre.
Bahía Mansa para la pesca artesanal
Uno de los principales consensos es concentrar en Bahía Mansa la infraestructura necesaria para fortalecer la pesca artesanal. La propuesta considera la construcción de un muelle multipropósito, una zona adecuada para el desembarque, una Alcaldía de Mar y espacios destinados a restaurantes y comercialización de productos marinos.
La elección responde a las condiciones naturales de la bahía y a las dificultades que actualmente enfrentan los trabajadores para descargar sus capturas. Contar con infraestructura propia permitiría reducir desplazamientos, mejorar la seguridad de las operaciones y facilitar la venta directa de pescados, centolla, ostiones y otros recursos del mar.
Oscar Muñoz, presidente del Sindicato de Armadores de la Pesca Artesanal Pacífico Sur, destacó que el territorio permite desarrollar ambas actividades sin excluir a ninguna. “Nuestro territorio alcanza para todos. Como región marítima debemos ayudarnos entre quienes compartimos el mar”, señaló.
El dirigente agregó que una mayor llegada de visitantes podría mejorar la comercialización de los productos del mar y convertir parte de la actividad pesquera en una experiencia turística. Esa relación ya existe en hoteles, restaurantes y operadores que demandan productos locales y trabajan con proveedores de la zona.
Bahía Carrera como polo de turismo marítimo
Para Bahía Carrera, la alianza propone desarrollar una marina destinada al turismo marítimo, las embarcaciones deportivas y la recepción de yates y veleros nacionales e internacionales. La infraestructura permitiría entregar servicios a quienes navegan por el Estrecho de Magallanes y ampliar la oferta disponible al sur de Punta Arenas.
La propuesta contempla aprovechar la ubicación de la bahía para recibir embarcaciones, organizar excursiones y conectar nuevos recorridos hacia sectores como Cabo Froward. El objetivo es incorporar la zona a las nuevas rutas marítimas y experiencias de alto valor que comienzan a ganar espacio en el turismo regional.
En esa dirección, Magallanes ha impulsado nuevas rutas marítimas y experiencias en Tierra del Fuego, con una oferta centrada en la naturaleza, el acceso a territorios remotos y la identidad patagónica.
Proyectos planteados para el litoral sur
| Sector | Infraestructura propuesta | Objetivo |
|---|---|---|
| Bahía Mansa | Muelle multipropósito y zona de desembarque | Mejorar las operaciones de la pesca artesanal |
| Bahía Mansa | Alcaldía de Mar | Fortalecer la seguridad y fiscalización marítima |
| Bahía Mansa | Restaurantes y espacios comerciales | Impulsar la venta directa de productos del mar |
| Bahía Carrera | Marina turística | Recibir yates, veleros y embarcaciones deportivas |
| Cabo Froward | Extensión futura de rutas | Ampliar la navegación turística y productiva |
Empleo y oportunidades para las nuevas generaciones
La alianza también responde al peso económico que tienen ambas actividades en Magallanes. Según los antecedentes entregados por Solo de Zaldívar, el turismo regional genera más de 15 mil empleos, mientras alrededor de siete mil familias mantienen una relación directa con la pesca artesanal.
Estas cifras fueron proporcionadas por uno de los participantes del acuerdo y no aparecen acompañadas en el documento por una fuente estadística oficial. Pese a ello, muestran la dimensión que los impulsores atribuyen a dos sectores que comparten rutas, servicios, proveedores y condiciones de navegación especialmente exigentes.
Jorge Gallardo, presidente del Sindicato de Pescadores Sur Austral, afirmó que el muelle proyectado para Bahía Mansa facilitaría el desembarque y mejoraría las condiciones laborales de quienes utilizan la caleta durante el año.
A su juicio, los pescadores deben participar directamente en las decisiones sobre el litoral. “El crecimiento conjunto del turismo y la pesca abrirá nuevas oportunidades laborales para las futuras generaciones de magallánicos”, sostuvo.
El acuerdo deberá convertirse en proyectos
El siguiente paso será transformar la alianza en un documento técnico y político que pueda ser evaluado por las autoridades. Los dirigentes esperan incorporar infraestructura, seguridad marítima, comercialización, turismo y planificación territorial dentro de una misma agenda.
El documento base, sin embargo, no informa plazos de ejecución, presupuestos estimados, fuentes de financiamiento ni compromisos adoptados por organismos públicos. Por ahora, se trata de una propuesta sectorial que deberá avanzar hacia estudios, diseños, permisos y acuerdos institucionales antes de convertirse en obras.
El principal resultado es la construcción de una posición compartida entre actores que dependen del mismo territorio. La pesca artesanal busca mejores condiciones para trabajar y vender sus productos, mientras el turismo requiere infraestructura para ampliar sus rutas y recibir nuevas embarcaciones.
La capacidad de mantener esa coordinación y sumar respaldo público definirá el futuro de la iniciativa. El acuerdo entrega una base para proyectar el litoral sur de Punta Arenas, pero su impacto dependerá de que la propuesta sea incorporada a las decisiones de inversión y planificación del borde costero de Magallanes.



