Cinco emprendimientos científico-tecnológicos desarrollados en cuatro universidades ingresarán al portafolio 2026 de HUBTEC. Las soluciones responden a desafíos agrícolas, sanitarios, hídricos y ambientales, mientras sus equipos se preparan para validar modelos de negocio, conectarse con empresas y escalar
Una tecnología puede obtener resultados prometedores en un laboratorio y, aun así, permanecer durante años lejos de quienes podrían utilizarla. Entre la investigación y el mercado aparecen decisiones sobre propiedad intelectual, regulación, financiamiento, validación industrial y modelos de negocio que muchas veces exceden las capacidades iniciales de los equipos científicos.
Cinco proyectos desarrollados en universidades chilenas intentarán recorrer ese camino con el apoyo del programa GROW de HUBTEC. Las iniciativas aplican investigación científica, biotecnología e inteligencia artificial a la detección de enfermedades en cultivos, la valorización de residuos vitivinícolas, el tratamiento de heridas crónicas, la gestión industrial del agua y la oncología de precisión.
La convocatoria 2026 registró un crecimiento de 138% respecto de la edición anterior y recibió postulaciones provenientes de todas las universidades socias de HUBTEC. El portafolio quedó integrado por tecnologías de cuatro instituciones académicas y tres de ellas son lideradas por mujeres.
El aumento de las postulaciones refleja una comunidad científica más interesada en llevar sus resultados fuera del entorno académico. Sin embargo, desarrollar una solución técnicamente prometedora constituye solo el comienzo. También debe comprobarse que responde a una necesidad concreta, que funciona en condiciones reales y que existe una industria o institución dispuesta a incorporarla.
Cinco proyectos con vocación de impacto
Las tecnologías seleccionadas responden a sectores distintos, pero comparten un desafío: transformar conocimiento especializado en soluciones aplicables, escalables y comercialmente viables.
| Proyecto y universidad | Solución tecnológica | Aplicación e impacto esperado |
|---|---|---|
| Agro-DNA / Universidad de La Frontera | Plataforma portátil de diagnóstico molecular para detectar fitopatógenos y enfermedades infecciosas emergentes en cultivos. | Entregar resultados rápidos, reducir pérdidas agrícolas y evitar la propagación de enfermedades. |
| WinAcids / Pontificia Universidad Católica de Valparaíso | Plataforma que convierte residuos vitivinícolas en ácidos grasos de cadena media. | Transformar un pasivo ambiental en insumos para sanidad vegetal, control de malezas, acuicultura y nutrición animal. |
| DeepThelio / Universidad del Desarrollo | Fórmula líquida estéril basada en solventes eutécticos naturales profundos para heridas crónicas y úlceras cutáneas. | Facilitar el desbridamiento, reducir biofilms bacterianos y modular el ambiente inflamatorio de las heridas. |
| EnviroNet IA / Universidad Andrés Bello | Sistema que combina sensores, nodos IoT, conectividad celular, nube y agentes de inteligencia artificial. | Optimizar la gestión hídrica industrial, detectar anomalías y generar reportes operativos y de cumplimiento. |
| Nexaria Health / Universidad del Desarrollo | Plataforma modular de inteligencia artificial aplicada a la oncología de precisión. | Integrar datos clínicos, detectar patrones tempranos, optimizar recursos y crear un pasaporte oncológico digital. |
La diversidad del portafolio muestra que la transferencia tecnológica no se limita a una industria específica. Agricultura, salud, gestión ambiental y economía circular aparecen como ámbitos donde el conocimiento universitario puede responder a problemas concretos y construir nuevas capacidades productivas.
Ciencia aplicada a la agricultura y la economía circular
Agro-DNA, desarrollado en la Universidad de La Frontera, trabaja en una plataforma portátil para detectar fitopatógenos, es decir, agentes responsables de enfermedades infecciosas emergentes en los cultivos.
La herramienta busca entregar resultados rápidos y visibles, permitiendo que productores y empresas agrícolas reaccionen antes de que una enfermedad se extienda. La detección temprana puede reducir pérdidas productivas y limitar la propagación, aunque el proyecto deberá demostrar que la tecnología puede utilizarse de manera confiable y sencilla fuera de las condiciones controladas del laboratorio.
Desde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, WinAcids propone convertir residuos de la industria vitivinícola en ácidos grasos de cadena media. Estos compuestos pueden utilizarse como principios activos en sanidad vegetal, control de malezas, acuicultura y nutrición animal.
La iniciativa busca transformar un pasivo ambiental de las viñas en un insumo renovable y trazable. Su propuesta no se limita a gestionar residuos: pretende crear productos con valor comercial a partir de materiales que actualmente pueden representar un costo ambiental y operativo para la industria.
El desafío estará en demostrar que el proceso puede funcionar con la calidad, el volumen y los costos requeridos por sus potenciales clientes. La economía circular comienza a generar impacto cuando deja de depender solamente de experiencias piloto y logra integrarse a las cadenas productivas.
Nuevas respuestas para heridas crónicas y oncología
En el área sanitaria fue seleccionado DeepThelio, desarrollado en la Universidad del Desarrollo. Su tecnología consiste en una fórmula líquida estéril para el tratamiento de heridas crónicas y úlceras cutáneas.
La solución utiliza solventes eutécticos naturales profundos -conocidos como NaDES- y busca facilitar el desbridamiento, reducir los biofilms bacterianos y modular el microambiente inflamatorio. El proceso de incorporación a HUBTEC deberá apoyar su paso desde una tecnología validada hacia un producto preparado para enfrentar las exigencias técnicas, regulatorias y comerciales del sector sanitario.
También desde la Universidad del Desarrollo fue seleccionado Nexaria Health, una plataforma modular de inteligencia artificial orientada a la oncología de precisión.
La tecnología busca ordenar datos clínicos fragmentados y transformarlos en una trayectoria integrada del paciente. Con ello pretende detectar patrones tempranos, optimizar recursos clínicos, reducir costos y construir un historial acompañado de un pasaporte oncológico digital.
La iniciativa avanzará en un entorno particularmente exigente. Además de demostrar su utilidad clínica, deberá resolver aspectos relacionados con la calidad, seguridad, interoperabilidad y protección de los datos de los pacientes.
Inteligencia artificial para gestionar el agua
La Universidad Andrés Bello estará representada por EnviroNet IA, una solución que combina sensores modulares, nodos industriales de internet de las cosas, conectividad celular y software alojado en la nube.
La plataforma utiliza agentes de inteligencia artificial para monitorear variables físico-químicas, detectar anomalías y generar reportes operativos y de cumplimiento. Su objetivo es mejorar la gestión hídrica de industrias y plantas de tratamiento mediante información continua que permita anticipar problemas y fortalecer la trazabilidad de los procesos.
La escasez de agua y las mayores exigencias ambientales están aumentando la demanda por herramientas capaces de medir, interpretar y gestionar los recursos hídricos. Sin embargo, la utilidad de la plataforma dependerá de que pueda integrarse a instalaciones y sistemas industriales diferentes, mantener la confiabilidad de los datos y demostrar beneficios operativos concretos.
El desafío comienza después de investigar
Para Ignacio Merino, director ejecutivo de HUBTEC, el crecimiento de la convocatoria confirma que un número cada vez mayor de investigadores busca convertir el conocimiento científico en soluciones con impacto económico y social.
“Estamos muy felices de esta gran convocatoria y le damos la bienvenida a los nuevos proyectos. Esperamos trabajar en conjunto para que puedan crecer e impactar en el país y también contribuir a enriquecer la comunidad de personas, investigadores, gestores tecnológicos y emprendedores que nos permita expandir este ecosistema”.
La incorporación de las cinco iniciativas abrirá un proceso estructurado de diagnóstico y acompañamiento. Los equipos participarán en mentorías especializadas, formación en transferencia tecnológica, vinculación con empresas y planificación estratégica.
La metodología incluye una evaluación mediante la Calculadora IRLs, procesos de due diligence técnico-comercial y legal-corporativo, análisis de las principales brechas y la construcción de una hoja de ruta para cada proyecto.
El propósito no es evaluar solamente la madurez de la tecnología. También se revisarán las capacidades de los equipos, la protección de los activos intelectuales, la factibilidad comercial, la estructura corporativa, las necesidades de financiamiento y las condiciones necesarias para avanzar hacia el escalamiento.
Los recursos financieros asociados al programa suman $25 millones y estarán destinados a desarrollos de investigación, entrenamiento y servicios especializados. Los proyectos también accederán a más de 100 horas de mentorías, acompañamiento estratégico, vinculación con la industria y análisis técnicos, comerciales y legales.
De proyectos científicos a empresas tecnológicas
Para los equipos seleccionados, el ingreso al portafolio representa la posibilidad de complementar el conocimiento científico con capacidades empresariales.
Paola Durán, CEO de Agro-DNA, destacó que el acompañamiento permitirá fortalecer la estrategia de crecimiento de la iniciativa: “Para nosotros formar parte de HUBTEC es una oportunidad para consolidar nuestro modelo de negocio, fortalecer nuestra estrategia de escalamiento y acelerar la llegada de nuestra tecnología al mercado con el apoyo de expertos y aliados estratégicos”.
Desde DeepThelio, María Belén Olivares situó el desafío en la transición desde la validación técnica hacia la comercialización, enfatizando que “La incorporación en HUBTEC representa un acompañamiento clave para acelerar nuestra consolidación como empresa de base científico-tecnológica, asimismo fortalecerá la transición de DEBRICIM desde una tecnología validada hacia un producto en el mercado”.
Las declaraciones muestran que el principal obstáculo no siempre se encuentra en la investigación. Una tecnología puede resolver científicamente un problema sin contar todavía con las capacidades necesarias para convertirse en empresa, negociar con una industria o ingresar a un mercado regulado.
El programa adquiere además una dimensión relevante para la participación femenina en innovación. Tres de los cinco emprendimientos seleccionados son liderados por mujeres, una presencia que deberá traducirse también en acceso a redes empresariales, financiamiento y oportunidades de escalamiento.
Dejar de construir solos
La vinculación con empresas, universidades, especialistas y potenciales clientes aparece como otro de los componentes centrales del programa. Para proyectos nacidos en grupos de investigación, acceder a esas redes puede reducir los tiempos necesarios para validar una tecnología y encontrar sus primeras aplicaciones.
Erik Vergara, de EnviroNet IA, valoró precisamente esa posibilidad. “Ser parte de HUBTEC significa dejar de construir solos. Nos conecta con universidades, corporativos y un ecosistema que valida y proyecta lo que hacemos. Para una startup de tecnología hídrica, ese respaldo acelera lo que de otra forma tomaría años”.
Una reflexión similar planteó Fabián Otálora, de WinAcids, quien sostuvo que resolver el desafío tecnológico representa solo una parte del recorrido. “Para un proyecto que nace de la investigación, donde resolvemos el desafío tecnológico con ciencia, cruzar hacia el mercado se vuelve en el verdadero limitante. HUBTEC es el puente que nos acompaña a madurar, conectar con la industria y proyectar nuestra empresa en soluciones tangibles”.
La selección abre una oportunidad, pero no garantiza que los cinco proyectos alcancen una aplicación comercial. Cada uno deberá comprobar que funciona a mayor escala, que puede competir frente a otras alternativas y que responde a las condiciones económicas y operativas de sus potenciales usuarios.
Las soluciones sanitarias enfrentarán rutas regulatorias distintas de los proyectos agrícolas o ambientales. Las plataformas de inteligencia artificial deberán acreditar la confiabilidad de sus datos, mientras las tecnologías de economía circular tendrán que demostrar que sus procesos pueden competir en costos y volumen.
Una innovación que debe demostrar impacto
El crecimiento de las postulaciones confirma que las universidades chilenas cuentan con una base de conocimiento capaz de responder a problemas productivos, ambientales y sanitarios. La pregunta pendiente es cuánto de ese conocimiento conseguirá transformarse en soluciones utilizadas por empresas, instituciones y personas.
La transferencia tecnológica no termina cuando una investigación obtiene buenos resultados. Comienza cuando debe demostrar que puede resolver un problema fuera de la universidad.
Agro-DNA, WinAcids, DeepThelio, EnviroNet IA y Nexaria Health se encuentran ahora en ese punto. Sus avances no se medirán únicamente por las mentorías realizadas o los recursos recibidos, sino por su capacidad para encontrar usuarios, validar sus modelos de negocio y transformar ciencia universitaria en impacto productivo, ambiental y social.



