La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso fue sede de la Feria de Proyectos y del Congreso de Innovación Escolar SaviaLab 2025, iniciativa impulsada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y desarrollada en conjunto con las escuelas de Agronomía y Alimentos de la PUCV.
De esta forma, más de 50 estudiantes de liceos agrícolas de Chincolco, Cuncumén, Quillota y Calle Larga presentaron prototipos orientados a resolver desafíos reales de sus comunidades rurales, fortaleciendo la innovación temprana en territorios donde las oportunidades formativas suelen ser más limitadas.
La jornada comenzó con la presentación de proyectos ante un jurado académico y de especialistas de FIA, para luego continuar con el congreso escolar donde seis equipos finalistas defendieron sus propuestas en formato pitch. Conforme avanzaba el evento, se consolidó el valor de SaviaLab como plataforma que conecta ciencia escolar, necesidades territoriales y formación técnica.
Innovación escolar rural: SaviaLab conecta ciencia, territorio y soluciones aplicadas
Durante el desarrollo del congreso, la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la PUCV, Jacqueline Páez, relevó el aporte del programa al acercar la universidad a estudiantes rurales.
“Este es un espacio donde las y los estudiantes identifican necesidades de sus territorios con rigor, diseñan prototipos y muestran su talento. Más de 70 jóvenes presentando en la Universidad confirma que estamos generando oportunidades reales para que la ciencia y la innovación formen parte de su vida cotidiana”.
La académica y coordinadora regional de SaviaLab, Carolina Astudillo, destacó que “SaviaLab transmite herramientas de innovación, pero también fortalece el vínculo con la tierra. Muchos jóvenes migran sin regresar a sus territorios. Este programa busca que, si siguen carreras agroalimentarias, vuelvan como profesionales capaces de aportar a sus comunidades”, enfatizó Páez.
Proyectos territoriales y enfoque estratégico de FIA
Desde FIA, el representante regional Andrés Gálmez subrayó que el programa llega a zonas donde los ecosistemas de innovación suelen ser escasos. “Aún existen brechas en colegios agrícolas pequeños y apartados. SaviaLab permite que estudiantes se acerquen a la innovación cuando aún están en enseñanza media. No sabemos dónde terminará, pero sí dónde empieza”.
Los proyectos estudiantiles se vincularon a los lineamientos de FIA: cambio climático, eficiencia hídrica y alimentos sostenibles. En ese marco, el equipo ganador fue Ecorain, del Instituto Agrícola Pascual Baburizza, con un filtro casero de agua para familias de Pichidangui, zona afectada por la mala calidad hídrica. La estudiante Martina Bustos explicó el origen territorial de la propuesta.
El académico PUCV y jurado, Cassamo Mussagy, valoró el nivel alcanzado por los participantes, destacando la madurez científica temprana. Reconoció además que este vínculo con la universidad facilita la transición futura hacia estudios superiores, al permitirles conocer entornos formativos y laboratorios desde etapas escolares iniciales.
Con esta nueva edición, SaviaLab 2025 refuerza el compromiso de FIA y la PUCV con la innovación temprana, la ciencia escolar y el desarrollo de talento juvenil en territorios rurales, dejando capacidades instaladas para que la innovación surja desde las propias comunidades.



