El presidente de la CChC O’Higgins analiza el repunte del empleo en la construcción, el impacto de la vivienda pública y los desafíos de descentralización territorial para consolidar la recuperación económica regional durante 2026 con foco social.
La Cámara Chilena de la Construcción O’Higgins, a través de su Área de Estudios, presentó una nueva edición del Informe de Actividad de la Construcción Regional y de Empleo, junto con el Informe de Permisos de Edificación, con cifras actualizadas al mes de noviembre de 2025. Ambos documentos entregan una radiografía precisa del desempeño reciente del sector y de su impacto en el mercado laboral regional.
Los datos confirman un cambio de tendencia tras varios trimestres complejos: la construcción comienza a recuperar dinamismo, impulsada principalmente por la inversión en vivienda, y vuelve a posicionarse como un sector clave para la reactivación económica de la Región de O’Higgins.
La mejora en los indicadores de empleo, junto con el aumento de los permisos de edificación, refuerza el rol estratégico del rubro en la generación de trabajo formal y cohesión social.
En entrevista con Poderyliderazgo.cl, el presidente de la CChC O’Higgins, Francisco Donoso, analiza en entrevista con Poderyliderazgo.cl los principales resultados de ambos informes, el impacto territorial de la recuperación, los desafíos de descentralización y las condiciones necesarias para consolidar este repunte de cara a 2026, en un contexto marcado por restricciones fiscales y altas demandas habitacionales.
¿Qué motivó la elaboración de estos informes y por qué es relevante poner estos datos hoy en la discusión pública regional?
Tanto el informe de la actividad de la construcción regional, en relación al empleo, como el informe de permisos de edificación, es parte de los estudios constantes que hace la Cámara, para tener a sus socios y a la opinión pública informados sobre los hitos más importantes que relacionan el rubro de la construcción con el desarrollo de la región de O’Higgins.
Estos insumos no solamente nos dicen cómo vamos avanzando o retrocediendo, sino que apoyan la toma de decisiones de trabajo e inversión, y en paralelo nos ayudan a relacionarnos con el mundo público con datos concretos, permitiendo que esta sinergia público-privada tome buenas decisiones.
¿Qué metodología se utilizó para asegurar que los datos reflejen con precisión la realidad del sector en la región?
El informe es elaborado por el Área de Estudios de la CChC O’Higgins, basándose exclusivamente en fuentes oficiales como el INE y el Minvu.
Para asegurar la precisión, nuestra metodología contrasta cifras actuales con información histórica de los últimos 15 años (2010–2025), lo que nos permite entregar un análisis técnico riguroso y ajustado a la realidad regional.
A su juicio, ¿Qué valor tienen estos datos para los socios de la Cámara, la comunidad empresarial, autoridades y actores económicos de O’Higgins?
Creo que las autoridades públicas, empresariales y también gremiales muchas veces toman decisiones por comentarios de pasillo o conveniencias partidistas.
Estos informes del departamento de estudios nacional y regional ponen racionalidad en la toma de decisiones de la inversión pública y privada.
¿Qué factores explican los cambios en las cifras de empleo y cómo impactan en lo social y territorial para O’Higgins?
La clave es el impulso de la vivienda. Como los permisos para construir casas subieron un 21%, las obras se activaron y se generaron 550 nuevos puestos de trabajo respecto de 2024.
El empleo en construcción dejó de caer y volvió a números azules, demostrando que la inversión habitacional es hoy el principal motor económico regional.
Esto tiene principalmente un impacto social. Somos una región con actividades económicas diversas: minería, agroindustria, turismo, entre otras. Que disminuya la cesantía regional y aumenten los trabajos formales es una buena noticia para las familias de O’Higgins.
El crecimiento de 29,2% en los permisos de edificación, con la vivienda concentrando el 75% de la superficie autorizada, marca un nuevo escenario. ¿Qué desafíos y oportunidades abre esta tendencia para el sector?
Hay un aumento en los permisos de edificación impulsado por la vivienda pública y el plan de emergencia habitacional del actual gobierno, que continuará en el próximo. El desafío es que aún no alcanzamos los índices históricos, y ese es el próximo gran objetivo del sector.
La concentración de permisos en comunas como Rancagua plantea preguntas sobre equilibrio territorial. ¿Qué rol puede jugar la planificación urbana y la coordinación público-privada para avanzar hacia un desarrollo más equitativo?
El plan de emergencia habitacional se ha concentrado en Rancagua y otras cuatro comunas. Para el próximo gobierno, el desafío es descentralizar el desarrollo regional.
No podemos quejarnos de la centralización si hacemos lo mismo en regiones; eso parte por garantizar viviendas dignas en las 33 comunas de O’Higgins.
Mirando hacia 2026, ¿cuáles son los principales riesgos y condiciones necesarias para consolidar esta recuperación y qué rol debe cumplir la CChC O’Higgins en ese proceso?
Nuestros socios han demostrado estar a la altura frente a terremotos, pandemia, crisis económicas e inundaciones.
El desafío ahora es responder a las necesidades de vivienda e infraestructura con un presupuesto estatal exiguo, apoyar el crecimiento económico y recuperar una inversión histórica en construcción, clave para el desarrollo del país.




