La iniciativa busca potenciar el capital humano regional mediante la participación activa de estudiantes en la feria, promoviendo competencias prácticas, empleabilidad y una vinculación directa con el sector productivo desde etapas tempranas
En Antofagasta, donde la minería no es solo una industria sino parte del tejido productivo y social, la próxima edición de EXPONOR 2026 vuelve a instalar un modelo que trasciende la lógica tradicional de exhibición. Esta vez, el foco no está únicamente en la tecnología, la innovación o los negocios, sino también en las personas que darán forma al futuro del sector.
La organización del evento anunció la incorporación de promotores técnicos, una iniciativa que busca integrar a estudiantes de formación técnico-profesional dentro de la dinámica de la feria, permitiéndoles desempeñar un rol activo en los stands de las empresas expositoras. La propuesta no es nueva, pero sí se consolida como una de las apuestas más relevantes para fortalecer el vínculo entre educación e industria.
Del aula al stand: experiencia directa con la industria
El modelo plantea una lógica simple, pero potente: estudiantes que dejan el espacio académico para interactuar directamente con empresas, clientes y ejecutivos del sector. En la práctica, esto se traduce en una experiencia de aprendizaje que difícilmente puede replicarse en una sala de clases.
Los promotores técnicos provendrán de instituciones como AIEP, INACAP, Ceduc UCN y el Instituto Profesional Santo Tomás, y participarán en distintas áreas de la feria, apoyando a empresas que requieran este servicio. La contratación se realiza directamente entre las instituciones educativas y las compañías expositoras, lo que permite ajustar condiciones según las necesidades de cada parte y asegurar un proceso transparente.
Este esquema no solo permite a los estudiantes conocer de cerca el funcionamiento de la industria, sino también interactuar con tecnologías, procesos y dinámicas propias de un entorno altamente especializado y globalizado.
“Vinculación temprana con una industria global”
Desde la organización de EXPONOR, la iniciativa es vista como una herramienta estratégica para el desarrollo del talento regional. Andrea Moreno, gerenta de la exhibición, explicó que el impacto va más allá de la experiencia puntual del evento.
“La incorporación de promotores técnicos en EXPONOR 2026 no solo fortalece la experiencia de las empresas expositoras, sino que también facilita la vinculación temprana de estudiantes con dinámicas propias de una industria internacionalizada”, señaló.
La ejecutiva destacó que este acercamiento permite que los estudiantes desarrollen competencias pertinentes y proyecten su talento hacia mercados más amplios. En un sector donde la especialización técnica es cada vez más demandada, la posibilidad de adquirir experiencia directa se vuelve un diferencial relevante.
Empleabilidad y redes: el valor invisible de la experiencia
Desde el ámbito académico, la evaluación también es positiva. Mauricio Vicencio, director del área Administración del Instituto Profesional Santo Tomás, subrayó que este tipo de instancias genera un impacto concreto en la empleabilidad de los estudiantes.
“La participación como promotores técnicos aporta un diferencial competitivo crítico: la capacidad de interactuar con tomadores de decisiones y clientes especializados”, explicó.
A su juicio, el ejercicio de orientar sobre productos y servicios en un entorno real obliga a desarrollar habilidades clave como el pensamiento analítico, la comunicación efectiva y la resolución de problemas en tiempo real. Todo esto, además, se traduce en una ventaja adicional: la construcción de redes de contacto con actores relevantes de la industria.
Un cambio en la forma de representar la industria
Otro de los elementos que destaca la organización es el enfoque que busca dejar atrás prácticas tradicionales en este tipo de eventos. La incorporación de promotores técnicos capacitados apunta a fortalecer una representación más profesional del capital humano, alejándose de modelos que históricamente han sido cuestionados.
El objetivo es avanzar hacia un espacio donde el conocimiento técnico y la especialización sean el eje central de la participación, promoviendo además prácticas más equitativas e inclusivas dentro de la industria.
Más que una feria: una plataforma de conexión
EXPONOR 2026 se proyecta así no solo como una vitrina de innovación minera y energética, sino también como un punto de encuentro entre el mundo productivo y el sistema formativo. La integración de estudiantes en roles activos dentro del evento refuerza esa lógica, generando un puente directo entre formación y empleo.
En una región donde la demanda por capital humano especializado sigue creciendo, iniciativas como esta permiten avanzar en la construcción de trayectorias laborales más conectadas con las necesidades reales de la industria.
La feria, en ese sentido, deja de ser solo un espacio de exhibición para transformarse en un entorno donde el aprendizaje ocurre en tiempo real y en contacto directo con el sector productivo.



