El tribunal fijó que la evaluación de subsistencia debe incorporar a los parlamentarios en ejercicio, corrigiendo el cómputo aplicado tras las parlamentarias de 2025 y despejando el riesgo de pérdida de personalidad jurídica, financiamiento y participación electoral de ambas colectividades
El Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) cerró uno de los episodios más sensibles del escenario político reciente al revocar la disolución de Evópoli y de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), permitiendo que ambas colectividades mantengan su existencia legal y continúen operando dentro del sistema político chileno tras las parlamentarias de 2025.
La resolución deja sin efecto la interpretación aplicada por el Servicio Electoral (Servel), que había determinado su salida del registro de partidos, y evita un escenario de alto impacto institucional. En la práctica, el fallo permite que ambas colectividades conserven su personalidad jurídica, su financiamiento y su capacidad de competir en futuras elecciones, manteniendo su posición dentro del Congreso.
La representación parlamentaria en ejercicio define la subsistencia política
El punto que terminó inclinando la decisión fue la forma en que se mide la representación política. Mientras el Servel aplicó un criterio restringido a los resultados electorales, el Tricel estableció que no corresponde excluir a los parlamentarios en ejercicio al momento de evaluar la subsistencia de un partido, incorporando así un elemento que cambia el resultado del análisis.
Ese giro interpretativo fue determinante para la FRVS. Tras conocerse el fallo, su líder y vocero, el diputado Jaime Mulet, no solo confirmó la continuidad del partido, sino que proyectó su impacto político inmediato. “Hemos leído la sentencia y tal como lo habíamos señalado, la Federación Regionalista Verde Social sigue siendo un partido político inscrito en todo Chile y podremos tener candidatos a concejales, alcaldes, diputados, senadores y a la presidencia”, afirmó.
El propio Mulet reforzó esa lectura con un tono político más amplio, al señalar que “es un triunfo de la perseverancia, de la gente sencilla, que sueña con un Chile mucho mejor desde los territorios. El Tricel corrigió la injusta y equivocada interpretación del Servel”, instalando una crítica directa al criterio aplicado por el organismo electoral.
Evópoli y FRVS proyectan continuidad tras fallo que despeja su situación legal
En Evópoli, en tanto, la resolución fue interpretada como una validación institucional más amplia, no solo de su continuidad, sino del funcionamiento del sistema. En una declaración pública, la colectividad sostuvo que “el Tribunal Calificador de Elecciones ha resuelto acoger el recurso interpuesto por nuestra colectividad, ratificando con total claridad que Evópoli mantiene plenamente su calidad de partido político conforme a la ley. Esta decisión reafirma el estado de derecho, la institucionalidad electoral y la vigencia de nuestras garantías democráticas, despejando cualquier duda respecto de la situación legal de nuestro partido”.
En esa misma línea, el partido subrayó el proceso que permitió revertir la decisión, destacando que “valoramos profundamente este pronunciamiento y agradecemos especialmente el sólido trabajo jurídico realizado por nuestro abogado, Juan José Ossa, cuyo profesionalismo y compromiso fueron fundamentales para este resultado”.
El precedente que deja el Tricel para el sistema de partidos en Chile
El conflicto que terminó resolviendo el Tricel se originó en un contexto marcado por cambios estructurales en el sistema político chileno. El voto obligatorio, el aumento de la participación y la fragmentación partidaria elevaron el umbral práctico para subsistir bajo la ley vigente, generando un escenario donde la interpretación de la norma pasó a ser tan decisiva como la propia norma.
El tribunal no modifica el marco legal, pero sí fija un criterio que tendrá efectos hacia adelante: la supervivencia de los partidos no puede evaluarse únicamente sobre la base de una elección puntual, sino considerando su presencia efectiva en el sistema político.
Por ahora, el resultado es claro: Evópoli y la Federación Regionalista Verde Social no se disuelven y siguen siendo partidos políticos en Chile, evitando una reconfiguración inmediata del mapa político y manteniendo el equilibrio de fuerzas tras las últimas elecciones.



