La académica de la Universidad de Antofagasta revisa los efectos sanitarios de la inmunización, los logros del PNI, el calendario infantil vigente y los mecanismos de seguridad que respaldan la aplicación de vacunas en Chile
La reciente reaparición de brotes de sarampión en distintos países volvió a poner en primer plano un debate que parecía superado: el rol de las vacunas como política sanitaria. Una enfermedad que Chile logró eliminar gracias a campañas sostenidas de inmunización es hoy un recordatorio de lo que ocurre cuando disminuyen las coberturas y se debilita la prevención.
El sarampión es un ejemplo concreto de cómo una estrategia de vacunación consistente puede cambiar el perfil epidemiológico de un país, reduciendo hospitalizaciones, secuelas y muertes, y al mismo tiempo aliviando la presión sobre los sistemas de salud. Su control en Chile es uno de los hitos del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), reconocido por sus resultados en salud pública.
En ese contexto, la Dra. Margarita Lay Remolcoi, académica e investigadora del Departamento de Biotecnología de la Universidad de Antofagasta y directora (s) del CIIBBA, aborda la relevancia de sostener altas coberturas de vacunación y la importancia de la seguridad en los procesos de inmunización, en un escenario donde los riesgos de retroceso vuelven a estar sobre la mesa.
¿Por qué la vacunación sigue siendo una herramienta clave en salud pública?
“La vacunación continúa siendo una de las herramientas más costo-efectivas y relevantes en la historia de la medicina moderna, salvando entre 2 y 3 millones de vidas cada año a nivel mundial”.
Cuál es el principal valor de las vacunas?
“El principal valor de las vacunas radica en que previenen enfermedades en lugar de tratarlas, lo que permite reducir hospitalizaciones, disminuir la carga económica sobre los sistemas de salud y evitar secuelas y discapacidades asociadas a infecciones prevenibles”.
¿Qué importancia tiene alcanzar altas coberturas de vacunación?
“Cuando se logra una alta cobertura de vacunación, no solo se protege a la persona vacunada, sino que también se alcanza la inmunidad colectiva, beneficiando a toda la comunidad”.
¿Cómo evalúa el Programa Nacional de Inmunizaciones en Chile?
“Chile cuenta con un Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) sólido y reconocido internacionalmente, que ha permitido alcanzar importantes logros en salud pública, entre ellos la erradicación de la poliomielitis, certificada en 1992, la eliminación del sarampión y el control de enfermedades como la rabia, el tétanos neonatal y la lepra”.
¿Qué incluye hoy el calendario de vacunación para lactantes y qué se incorporó recientemente?
“En el caso de los lactantes, el calendario incluye vacunas como BCG, Hepatitis B en recién nacidos, Hexavalente, Neumocócica conjugada 13 valente a los 2, 4 y 6 meses, tres vírica y meningocócica tetravalente a los 12 meses. Además, desde el año 2025 se incorporó la administración de nirsevimab, anticuerpo monoclonal para la prevención del Virus Respiratorio Sincicial (VRS)”.
¿Cómo se garantiza la seguridad de las vacunas en Chile?
“La seguridad de las vacunas aplicadas en CESFAM y vacunatorios del país está plenamente garantizada. Este proceso es supervisado por el Instituto de Salud Pública, que realiza la farmacovigilancia post-registro. El sistema incluye el control de cada lote antes de su distribución, el monitoreo permanente de los Eventos Supuestamente Atribuibles a Vacunación e Inmunización (ESAVI) y la supervisión de la cadena de frío”.
“La confianza en las vacunas se sustenta en la ciencia, vigilancia constante y transparencia. Vacunarse es una decisión responsable que protege la salud individual y colectiva”.
El sarampión, una enfermedad que Chile logró eliminar gracias a la vacunación, funciona hoy como un recordatorio concreto de lo que está en juego cuando se relajan las coberturas. Las declaraciones de la Dra. Margarita Lay apuntan a una misma idea: sostener la inmunización es una decisión estratégica para evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a instalarse como una amenaza para la salud pública.



