Robert Half Chile advierte que enviar currículums de forma masiva y sin estrategia, muchas veces con apoyo de inteligencia artificial, puede afectar las opciones de los candidatos y aumentar la carga de revisión para los reclutadores
Postular a la mayor cantidad posible de vacantes puede parecer una estrategia eficiente en un mercado laboral cada vez más digitalizado. Portales de empleo, plataformas automatizadas e inteligencia artificial permiten identificar ofertas, ajustar currículums y enviar postulaciones en pocos minutos. Sin embargo, esa facilidad también está generando un nuevo problema para candidatos y reclutadores: el auge del doomjobbing.
El concepto se refiere a la práctica de postular de forma masiva a ofertas laborales sin una estrategia clara, sin evaluar adecuadamente el cargo, el perfil requerido, la empresa o la propuesta de valor del propio candidato. Aunque puede parecer una manera de aumentar las probabilidades de éxito, especialistas advierten que este enfoque puede terminar reduciendo las opciones reales de avanzar en un proceso de selección.
Según Robert Half Chile, parte del crecimiento de esta tendencia está vinculada al uso de inteligencia artificial generativa en la búsqueda laboral. Una encuesta reciente de la consultora mostró que el 54% de los profesionales utiliza IA para preparar sus currículums, mientras que el 28% aún no percibe beneficios claros en su uso, lo que revela una brecha entre adopción tecnológica y efectividad.
“El envío excesivo y poco estructurado de postulaciones puede generar desafíos para los reclutadores, quienes deben destinar más tiempo a evaluar candidatos y currículums. En muchos casos, las postulaciones pueden parecer muy similares, especialmente cuando los candidatos utilizan las mismas herramientas y enfoques de IA para preparar sus materiales”, señaló Caio Arnaes, director asociado de Robert Half Chile.
La IA no reemplaza una búsqueda estratégica
El avance de la inteligencia artificial está transformando la manera en que empresas y candidatos se encuentran. En Chile, este cambio ya se observa en ferias laborales, plataformas de selección y procesos donde la tecnología ayuda a ordenar perfiles, mejorar compatibilidad y acelerar etapas, como ocurre con la inteligencia artificial aplicada al reclutamiento laboral.
El problema aparece cuando la IA se usa solo para producir postulaciones en serie. En vez de ayudar a investigar mejor una empresa, ajustar el currículum o identificar fortalezas relevantes, muchos candidatos terminan enviando documentos similares, con mensajes genéricos y poca conexión con las necesidades reales del cargo.
Para los reclutadores, ese escenario implica revisar más antecedentes, filtrar postulaciones menos pertinentes y dedicar más tiempo a validar habilidades. Para los candidatos, el riesgo es quedar diluidos en un volumen creciente de currículums que se parecen demasiado entre sí.
La señal para el mercado laboral es clara: la tecnología puede ampliar oportunidades, pero no sustituye el criterio profesional. La IA puede apoyar la redacción, ordenar información, identificar palabras clave o facilitar la preparación de una postulación. Pero si no existe una estrategia, el uso de herramientas digitales puede terminar debilitando la diferenciación del candidato.
Calidad por sobre cantidad
Frente al auge del doomjobbing, la recomendación de Robert Half Chile es priorizar calidad por sobre cantidad. Eso implica analizar cada oportunidad antes de postular, revisar si el perfil realmente calza con la vacante y adaptar el currículum a las necesidades del empleador, en lugar de enviar el mismo documento a decenas de empresas.
Una búsqueda laboral estratégica considera factores como el perfil requerido, la propuesta de valor de la empresa, el formato de trabajo, las oportunidades de desarrollo profesional y la coherencia entre las habilidades del candidato y los desafíos del cargo. En un mercado donde la digitalización redefine las competencias más valoradas, la diferencia ya no está solo en postular rápido, sino en postular mejor.
Ese punto conecta con una tendencia más amplia del mercado laboral chileno. La demanda por perfiles técnicos, habilidades digitales y capacidad de adaptación sigue creciendo en distintos sectores, especialmente en áreas donde la transformación tecnológica está modificando los procesos de contratación, como muestran los sectores con mayores oportunidades laborales para 2026.
Para los candidatos, la clave está en usar la IA como una herramienta de análisis y preparación, no como una fábrica de postulaciones. Investigar la empresa, comprender sus desafíos, identificar áreas donde las habilidades propias pueden generar impacto y personalizar el mensaje son pasos que pueden marcar diferencia frente a procesos cada vez más competitivos.
“La IA debe utilizarse para obtener información sobre la empresa, comprender sus desafíos e identificar cómo los candidatos pueden aportar valor, incluyendo en qué áreas sus habilidades pueden generar mayor impacto”, concluyó Arnaes.
Un desafío para reclutadores y empresas
El doomjobbing no solo tensiona a los candidatos. También instala un desafío para las áreas de recursos humanos, que deben enfrentar más postulaciones, mayor similitud entre currículums y la necesidad de distinguir perfiles auténticos de documentos bien redactados, pero poco representativos de la experiencia real del postulante.
En ese sentido, la transformación digital del reclutamiento exige mejores filtros, procesos más claros y criterios de evaluación que permitan identificar competencias efectivas. Para las empresas, la eficiencia no estará solo en automatizar la selección, sino en combinar tecnología con lectura humana, entrevistas de calidad y validación de habilidades.
La búsqueda laboral digital seguirá creciendo, pero el mensaje de fondo es menos tecnológico que estratégico: postular más no necesariamente significa tener más oportunidades. En un mercado laboral marcado por la inteligencia artificial, la diferencia estará en quienes logren usarla para construir postulaciones más pertinentes, honestas y conectadas con el valor que pueden aportar.



