Bernardo Fontaine expuso ante el Senado un diagnóstico de menor producción, mayores costos y caja debilitada. El directorio prepara un plan estratégico que revisará inversiones, alianzas y una eventual venta de participaciones para recuperar rentabilidad
El nuevo directorio de Codelco abrió formalmente la discusión sobre una eventual venta de participaciones y una mayor incorporación de capital privado, mientras la empresa estatal enfrenta una deuda bruta de US$26 mil millones, menores niveles de producción y costos que continúan aumentando.
El diagnóstico fue presentado por Bernardo Fontaine, presidente del directorio de Codelco, ante la Comisión de Minería y Energía del Senado. En su exposición reconoció que el deterioro operacional y financiero ha debilitado la generación de caja, obligando a revisar la cartera de inversiones, las asociaciones vigentes y el valor de los activos de la compañía.
La discusión no quedó limitada a medidas de eficiencia interna. Fontaine confirmó que el futuro plan estratégico analizará una eventual venta de activos, nuevas alianzas público privadas y alternativas de financiamiento. Aclaró, sin embargo, que el directorio todavía no ha adoptado una decisión y que cualquier fórmula deberá evaluarse bajo criterios técnicos y de rentabilidad.
Producir mejor en lugar de producir más
Fontaine sostuvo que Codelco debe abandonar una mirada concentrada exclusivamente en aumentar toneladas y avanzar hacia una operación segura, rentable y eficiente. La nueva orientación considera controlar costos, priorizar inversiones y maximizar los excedentes entregados al Estado sin seguir elevando el endeudamiento.
“Ahora el esfuerzo será producir mejor, no siempre más”, afirmó el ejecutivo durante su intervención ante los senadores.
Los resultados recientes muestran la complejidad del desafío. Codelco cerró 2025 con una producción propia de 1,334 millones de toneladas de cobre fino, cifra 0,5% superior a la del año anterior. Sin embargo, durante el primer trimestre de 2026 la producción cayó 8,1%, hasta 272 mil toneladas, mientras el costo directo C1 aumentó 10%, alcanzando 231,8 centavos de dólar por libra.
La caída productiva afectó a cinco divisiones durante los primeros tres meses del año. El Teniente redujo su producción en 26%, Chuquicamata en 18%, Gabriela Mistral en 14%, Ministro Hales en 10% y Andina en 6%. Los retrocesos fueron asociados a restricciones operacionales, menores leyes minerales, mantenciones y problemas en la alimentación de las plantas.
| Indicador | Cifra informada |
|---|---|
| Deuda bruta actual | US$26.000 millones |
| Producción propia en 2025 | 1,334 millones de toneladas |
| Producción propia primer trimestre de 2026 | 272 mil toneladas |
| Variación producción primer trimestre | 8,1% menos |
| Costo directo C1 | 231,8 centavos de dólar por libra |
| Aumento del costo C1 | 10% |
| Inversión ejecutada durante 2025 | US$5.073 millones |
Las cifras muestran una contradicción que marcará la nueva estrategia. Codelco sigue ejecutando inversiones de gran magnitud para extender la vida útil de sus yacimientos, pero la recuperación productiva no avanza al mismo ritmo y la compañía debe financiar proyectos cada vez más costosos.
Fontaine indicó que los proyectos estructurales y de reinversión aumentaron 35% entre 2022 y 2025 respecto de los cuatro años anteriores. Su advertencia fue directa: ese nivel de inversión no puede continuar sosteniéndose principalmente mediante deuda.
Venta de activos abre debate sobre privatización
La posibilidad de vender participaciones abrió inmediatamente una discusión política sobre el límite entre fortalecer financieramente a Codelco y avanzar hacia una privatización parcial de sus activos.
Daniel Núñez, senador integrante de la comisión, pidió aclarar si la revisión podría incluir el 49% que Codelco posee en El Abra, el 10% de Quebrada Blanca o participaciones relacionadas con Maricunga y Novandino Litio. El parlamentario advirtió que una venta podría ser financieramente conveniente, pero también implicaría transferir parte de activos estratégicos al sector privado.
Juan Luis Castro solicitó detalles sobre la eventual política de privatizaciones parciales y pidió explicar cómo la nueva administración pretende revertir el deterioro productivo. Yasna Provoste, presidenta de la comisión, instaló además la pregunta sobre una posible capitalización de Codelco por parte del Estado como alternativa a la venta de participaciones.
La discusión plantea varias rutas posibles. El Estado podría capitalizar directamente a la empresa, permitir que retenga una mayor proporción de sus utilidades, incorporar socios privados a determinados proyectos, vender participaciones minoritarias o reducir el ritmo de inversiones. El plan anunciado por Fontaine deberá definir qué combinación permitirá aliviar la presión financiera sin debilitar el control estatal sobre activos estratégicos.
El debate ocurre pocas semanas después de que el nuevo directorio anunciara una revisión exhaustiva de la estructura operacional, los costos, la cartera de proyectos, las alternativas de financiamiento y una eventual venta de activos. La empresa anticipó que esa evaluación formará parte de un nuevo plan estratégico que será presentado durante los próximos meses.
Las dudas por los aportes al Estado
Según la síntesis publicada por el Senado, durante la exposición se afirmó que Codelco se endeudó en US$8.700 millones entre 2022 y 2025, mientras transfirió US$7.000 millones al Fisco. Fontaine sostuvo que ese comportamiento debilitó la caja y elevó la deuda bruta hasta los actuales US$26.000 millones.
La publicación del Senado contiene, sin embargo, una redacción que requiere aclaración. El texto señala que los aportes entre 2018 y 2021 fueron de US$12.000 millones “anuales”, mientras compara esa cifra con US$7.000 millones entre 2022 y 2025. Debido a esa inconsistencia, resulta más prudente interpretar ambos montos como acumulados hasta que Codelco o la comisión entreguen el detalle oficial.
Los estados financieros muestran que durante 2025 la estatal aportó US$1.778 millones al Fisco, 16% más que el año anterior. En el primer trimestre de 2026, las transferencias llegaron a US$430 millones, favorecidas por el mayor precio del cobre y de sus subproductos, pese al retroceso de la producción.
La mejora de los ingresos por precio no resuelve por sí sola el problema estructural. Cada tonelada resulta más cara de producir y una proporción creciente de los recursos debe destinarse a sostener proyectos, reparar infraestructura y financiar la continuidad operacional de yacimientos que enfrentan menores leyes minerales y mayores dificultades técnicas.
Novandino Litio emerge como activo estratégico
Mientras el cobre concentra las principales alertas, el negocio del litio aparece como una de las áreas con mejores resultados dentro del nuevo portafolio de Codelco.
Fontaine informó que Novandino Litio, la sociedad conjunta con SQM para operar en el Salar de Atacama, aumentó su producción en 30% durante 2026, comercializó 62 mil toneladas de litio refinado a un precio promedio de US$17 por kilo y pagó US$290 millones a Codelco.
La relevancia financiera del acuerdo ya se reflejó en los resultados de 2025. Codelco reconoció una utilidad extraordinaria de US$2.035 millones, después de impuestos, asociada a la valorización de su participación de 50% más una acción en Novandino Litio. Sin ese efecto contable, la utilidad de la corporación habría alcanzado US$388 millones.
La diferencia obliga a separar dos dimensiones. Por una parte, Novandino Litio entregó un impulso sustantivo al patrimonio y a los resultados contables de Codelco. Por otra, la operación del cobre deberá recuperar productividad y rentabilidad propias, porque una ganancia extraordinaria no reemplaza una generación sostenida de caja.
La sociedad también ingresó a evaluación ambiental el proyecto Salar Futuro, destinado a extender la operación del Salar de Atacama hasta 2060 mediante nuevas tecnologías, incluida la extracción directa de litio y la reducción progresiva de la extracción neta de salmuera.
Una estrategia todavía sin definiciones
La presentación de Fontaine sinceró el deterioro financiero y operacional, pero dejó pendientes las decisiones más sensibles. El directorio aún debe precisar qué activos podrían ser evaluados, cuánto espera reducir la deuda, cuál será el límite de las asociaciones con privados y si solicitará una capitalización estatal.
También deberá explicar cómo conciliará el control de costos con la seguridad operacional, especialmente después del accidente de El Teniente y de las auditorías que detectaron deficiencias en el reconocimiento de producción de Chuquicamata y Ministro Hales.
La auditoría interna identificó 26.875 toneladas de cobre fino que fueron clasificadas como productos terminados pese a requerir procesamiento adicional, equivalentes a cerca del 2% de la producción propia informada en 2025. El directorio ordenó una auditoría externa, el recálculo de incentivos y la recuperación de bonos pagados sobre indicadores observados.
Codelco mantiene activos de clase mundial y continúa siendo una fuente decisiva de ingresos para Chile. Sin embargo, la exposición ante el Senado confirmó que el problema ya no puede abordarse únicamente elevando inversiones o esperando un mejor precio del cobre.
La discusión que viene será más profunda. El país deberá decidir cuánto capital está dispuesto a aportar, qué activos puede compartir con privados y qué nivel de deuda resulta compatible con una empresa estatal cuya función no es solo producir cobre, sino también generar valor sostenible para el Estado y los territorios donde opera.



