Informe de UNESCO y OEI resalta que Chile promueve liderazgo distribuido, mejorando la formación de directores escolares y fortaleciendo la gobernanza, inclusión y resultados educativos en América Latina
Un nuevo informe de UNESCO y OEI presentado por primera vez en Chile destaca que el liderazgo distribuido puede fomentar valores democráticos en las escuelas y fuera de ellas. Este modelo de liderazgo, basado en colaboración, participación y distribución del poder de toma de decisión, fortalece la gobernanza, mejora la toma de decisiones, aumenta la rendición de cuentas, fomenta la inclusión y promueve la innovación pedagógica. Chile es uno de los únicos tres países de América Latina que integra este enfoque en la formación de directores escolares.
El estudio, titulado “Liderar para la democracia”, recopila prácticas de liderazgo en seis países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y Honduras) y presenta recomendaciones para reforzar este tipo de liderazgo en la región.
La presentación en Chile se realizó el 27 de agosto con la colaboración de Fundación Chile y Global School Leaders, en un evento de alto nivel que precede a la Cumbre Mundial de Docentes auspiciada por el presidente Gabriel Boric y la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay.
Liderazgo escolar y resultados educativos
El informe señala que el liderazgo escolar es el factor de mayor impacto en los resultados del alumnado, solo por debajo de la influencia del profesorado. Manos Antoninis, director del Informe GEM de UNESCO, afirmó que “los líderes son decisivos para prevenir el abandono escolar y mejorar los resultados de aprendizaje, pero no pueden hacerlo solos. Necesitan movilizar la experiencia colectiva de su comunidad e implicar a sus miembros en la toma de decisiones”.
Andrés Delich, secretario general adjunto de la OEI, agregó que los directores enfrentan alta carga de trabajo y formación limitada, mientras los países de la región adoptan nuevas tecnologías, lo que requiere habilidades específicas para garantizar que el aprendizaje avance correctamente.
El informe hace un llamado a fomentar el liderazgo distribuido, destacando la trayectoria de Chile con la Ley de Jornada Escolar Completa (2004), que definió al director de escuela como líder educativo responsable de un proyecto escolar.
Redes escolares y consolidación del liderazgo distribuido
Las políticas educativas chilenas han promovido la formación de redes escolares, espacios donde directores comparten experiencias y mejoran la gestión, especialmente en escuelas con dificultades. Valentina Quiroga, de Fundación Chile, destacó que el liderazgo distribuido ya transforma las escuelas, y que delegar funciones y construir proyectos colectivos fortalece significativamente los aprendizajes.
Por su parte, Camila Pereira, CEO de Global School Leaders, señaló que este modelo es clave para mejorar la educación y construir comunidades escolares democráticas e inclusivas. Para consolidar este cambio, se requiere que los procesos de contratación de directores sean meritocráticos, con concursos competitivos y criterios claros que aseguren eficacia y equidad. En Chile, el proceso introducido en 2011 para altos directivos públicos mejoró los resultados educativos, aunque existen variaciones regionales en su aplicación.




