Encuesta de la Cámara de Comercio de Santiago muestra que más del 70% de las empresas trasladará costos a precios, en un contexto de márgenes estrechos, presión logística y menor dinamismo de la actividad
En los centros de distribución y en la última milla, el ajuste ya se empezó a notar en las planillas de costos y en las decisiones comerciales, y esta decisión fue ratificada por una encuesta de la Cámara de Comercio de Santiago que aplicó a 147 empresas durante abril.
Los resultados son categóricos, dos de cada tres compañías anticipan un impacto alto o muy alto en sus costos operacionales, instalando presión directa sobre márgenes empresariales en Chile y decisiones de traspaso de costos a consumidores.
El efecto no se distribuye de forma homogénea y golpea con mayor intensidad a sectores donde el transporte define la operación. En el comercio, casi el 80% de las empresas reporta una alta afectación, en un escenario donde el encarecimiento de combustibles se suma al alza del dólar y a mayores costos de transporte internacional, configurando un cuadro de presión sobre costos logísticos en empresas y ajustes operacionales en toda la cadena de distribución.
“Estamos enfrentando un alza de combustibles que, por su magnitud y rapidez, está presionando significativamente a las empresas. En el comercio, donde el transporte es clave, este impacto es mayor ya que se suma al encarecimiento de las importaciones por el alza del dólar y por el aumento de transporte internacional”, afirmó María Teresa Vial, presidenta de la CCS, quien advirtió que este escenario ya está condicionando las decisiones comerciales en distintos rubros.
Empresas comienzan a ajustar precios ante presión de costos
El impacto ya se traduce en decisiones concretas. Más del 70% de las empresas proyecta traspasar al menos una parte de los mayores costos a precios finales, mientras que cerca de un 30% indica que lo hará completamente.
Cómo están reaccionando las empresas al alza de combustibles
| Dato clave | Qué implica |
|---|---|
| 70%+ traspasará costos a precios | Impacto directo en el bolsillo de consumidores |
| ~30% aplicará traspaso total | Ajustes de precios más visibles en el corto plazo |
| 42% opta por traspaso parcial | Estrategia para amortiguar impacto en demanda |
| 29% absorberá costos | Presión directa sobre márgenes empresariales |
| 80% del comercio reporta alto impacto | Sector más expuesto por dependencia del transporte |
| 67% pide fortalecer MEPCO | Presión empresarial sobre política pública |
En el comercio, el traspaso parcial alcanza el 49%, reflejando una mayor exposición a costos logísticos. Este escenario evidencia traslado de costos operacionales a precios finales y reducción de márgenes como mecanismo de ajuste empresarial.
“Hoy muchas empresas están operando con márgenes muy acotados y con poco espacio para absorber nuevos costos. En este escenario, el traspaso a precios termina siendo inevitable, aunque están haciendo esfuerzos por amortiguar el impacto”, agregó Vial, reforzando la presión que enfrentan las compañías.
Transporte concentra el impacto en la operación diaria
El aumento de costos se concentra en la logística. En el comercio, el transporte internacional es mencionado por el 51% de las empresas como el área más afectada, seguido del traslado desde centros de distribución y la última milla, ambos con 41%.
Para el total de las compañías, el mayor impacto se ubica en el traslado de trabajadores (38%), seguido por distintas etapas del transporte de mercancías. Esto configura un escenario donde costos logísticos presionan la operación empresarial y el transporte se consolida como principal foco de impacto económico.
Empresas cuestionan medidas frente al alza de combustibles
El escenario también abre una evaluación sobre la respuesta pública. Un 67% de las empresas considera que la mejor medida sería fortalecer el mecanismo de estabilización de precios (MEPCO), cifra que en el comercio se acerca al 80%.
En contraste, solo un 12% de las empresas considera suficientes las medidas adoptadas, mientras que más de la mitad las califica como insuficientes. Este diagnóstico instala presión sobre la política económica, en un contexto donde empresas demandan mayor intervención en precios de combustibles y se cuestiona la efectividad de las medidas actuales.



