El nuevo beneficio comenzó a regir este 1 de octubre y apunta a incentivar la contratación formal de mujeres, jóvenes, mayores de 55 años y personas con discapacidad, justo cuando Chile roza el millón de personas desocupadas
El Subsidio Unificado al Empleo (SUE) comenzó a regir este jueves 1 de octubre, inaugurando un nuevo sistema de apoyo estatal dirigido tanto a trabajadores como a empresas que realicen nuevas contrataciones. El instrumento reemplaza al Subsidio al Empleo Joven, el Bono al Trabajo de la Mujer y el Subsidio Previsional a los Trabajadores Jóvenes.
Su puesta en marcha ocurre en un momento especialmente complejo para el mercado laboral. La tasa de desocupación nacional alcanzó 9,6% durante el trimestre junio-agosto, mientras el número de ocupados disminuyó 0,9% en doce meses y los asalariados formales retrocedieron 2,9%. Entre las mujeres, el desempleo llegó a 10,3%.
La medida comienza así a operar apenas un día después de conocerse una nueva radiografía de la crisis laboral que está golpeando con mayor intensidad a mujeres y regiones. El diseño apunta precisamente hacia algunos de los grupos con mayores dificultades de incorporación o reincorporación al trabajo formal: jóvenes, mujeres, mayores de 55 años y personas con discapacidad.
Quiénes pueden acceder al nuevo subsidio
Durante su primer año, podrán acceder trabajadores jóvenes entre 18 y 24 años, mujeres entre 25 y 54 años, personas de 55 años o más y mayores de 18 años inscritos en el Registro Nacional de la Discapacidad. Las empresas privadas también pueden solicitar el beneficio cuando contraten trabajadores pertenecientes a esos grupos.
Para trabajadores dependientes se exige, además, haber acumulado al menos seis meses continuos u ocho meses discontinuos de desempleo durante los 18 meses anteriores a la solicitud. Durante el primer año también deberán pertenecer al 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares, requisito que no se aplica a las personas inscritas en el Registro Nacional de la Discapacidad.
La focalización adquiere especial relevancia entre las mujeres. El último informe del INE mostró que su tasa de desocupación alcanzó 10,3%, pero con diferencias territoriales considerables. El mapa del empleo femenino elaborado a partir de las cifras regionales muestra, por ejemplo, tasas de 13,2% en O’Higgins, 12% en Ñuble y 11,4% en Valparaíso.
Los principales requisitos
| Beneficiarios | Condición principal |
|---|---|
| Jóvenes | Entre 18 y 24 años |
| Mujeres | Entre 25 y 54 años |
| Personas mayores | Desde los 55 años |
| Personas con discapacidad | Desde los 18 años e inscritas en el RND |
| Renta máxima | Hasta $1.190.250 brutos mensuales para efectos del SUE |
| Cesantía previa | 6 meses continuos u 8 discontinuos en los últimos 18 meses |
| Registro Social de Hogares | 40% más vulnerable durante el primer año, salvo personas con discapacidad |
| Duración | Hasta 12 meses; existen extensiones específicas hasta 15 meses |
Un punto importante es el monto utilizado para calcular los límites. El decreto publicado este jueves en el Diario Oficial estableció para el SUE un Ingreso Mínimo Mensual de referencia de $529.000, que se reajustará por primera vez en enero de 2027. De ahí surge el límite de 2,25 ingresos mínimos, equivalente actualmente a $1.190.250.
Hasta cuánto pueden recibir trabajadores y empresas
El esquema entrega recursos por ambos lados de la relación laboral. Durante el primer año, el aporte destinado al trabajador equivale hasta al 10% de su renta bruta, mientras que para la empresa puede alcanzar el 20% de la remuneración bruta del trabajador contratado.
El monto disminuye progresivamente para las rentas más altas dentro del rango permitido. Con los parámetros vigentes, el apoyo combinado para empresa y trabajador puede superar los $185 mil mensuales en determinados niveles de remuneración. En el caso de una renta bruta de $661.250, por ejemplo, la empresa puede recibir $132.250 y el trabajador hasta $52.900.
Para las empresas, el beneficio también está condicionado a nuevas contrataciones: deben ser compañías privadas contribuyentes de primera categoría, mantener al día sus obligaciones laborales y previsionales y no haber tenido relación laboral con la persona contratada durante los 12 meses anteriores. La solicitud debe realizarse dentro de los tres meses siguientes al inicio del vínculo laboral.
El instrumento busca, de esta manera, reducir parte del costo inicial de contratar formalmente y entregar al mismo tiempo un complemento de ingresos al trabajador. Su efectividad podrá medirse en un mercado donde no solo aumentó el desempleo, sino que la ocupación formal viene mostrando retrocesos y la informalidad alcanza actualmente al 26,3% de las personas ocupadas.
Postulaciones y primeros pagos
Las solicitudes se realizan digitalmente mediante la Ventanilla Única Social, utilizando ClaveÚnica en el caso de trabajadores. Las empresas pueden efectuar la solicitud en representación de sus trabajadores y, cuando eso ocurre, la postulación se considera realizada para ambas partes.
Quienes soliciten el beneficio durante octubre comenzarán a generar el subsidio desde este mismo mes y deberán recibir su primer pago a más tardar en diciembre. Para postulaciones realizadas en noviembre, el primer pago está previsto a más tardar en enero de 2027, y para las de diciembre, en febrero.
El inicio del SUE entrega así una primera prueba concreta a la política laboral en momentos en que Chile se aproxima nuevamente al millón de personas sin empleo. La evolución de las nuevas contrataciones, especialmente entre mujeres, jóvenes y mayores de 55 años, permitirá determinar durante los próximos meses cuánto logra incidir el incentivo en un mercado laboral que continúa mostrando señales de debilidad.



