Alianza Antofagasta celebró diez años de trabajo articulado con actores educativos, sociales, empresariales, públicos y académicos, consolidando un espacio diseñado para fortalecer el capital social y promover una agenda colaborativa en la región. La ceremonia incluyó la graduación de la tercera generación de la Universidad Social, instancia que ha impulsado nuevas capacidades de liderazgo territorial.
Asimismo, se entregó el Reconocimiento a la Antofagastinidad a cuatro representantes del ámbito social, cultural, educativo y comunitario. En este marco, María Canihuante sostuvo, “Alianza Antofagasta es el ejemplo vivo de lo que don Andrés definió como antofagastinidad: ese amor comprometido con la ciudad, con su gente y su cultura”, y, con ello, subrayó el sentido de pertenencia que inspira el proyecto.
Diálogo sobre colaboración para el desarrollo regional
Durante la jornada se desarrolló el panel “Innovación y colaboración: claves de futuro”, donde representantes de diversos sectores analizaron desafíos emergentes para avanzar en soluciones integrales y sostenibles. En este espacio, Esther Croudo afirmó, “la colaboración es una fuerza poderosa y no es ingenuidad: es una decisión de construir puentes y no muros, de reconocer al otro como legítimo otro”, y, en consecuencia, relevó la necesidad de agendas compartidas.
Desde el sector privado, Fundación Minera Escondida destacó el rol de la plataforma como articuladora territorial. Su director ejecutivo, José Antonio Díaz, indicó, “esta década demuestra que cuando la comunidad, las organizaciones y las empresas colaboran, nacen soluciones duraderas y cambios reales”, y, con ello, reafirmó el compromiso institucional con el trabajo conjunto.
A su vez, Antofagasta Minerals valoró el impacto del modelo colaborativo. Felipe Alveal señaló, “la minería cobra sentido cuando contribuye al bienestar de las personas. Al reunir a distintos actores para impulsar transformaciones estructurales, proyectamos un desarrollo más integral para Antofagasta”, y, además, sostuvo que los desafíos actuales requieren diálogo, conocimiento técnico y sabiduría territorial.
Tras una década de trayectoria, Alianza Antofagasta se proyecta hacia una etapa orientada a fortalecer su rol como aceleradora de capital social y articuladora de agendas de desarrollo sostenible. El reciente Barómetro Regional de Antofagasta 2025 posicionó a la organización como una de las entidades más confiables de la región, alcanzando el segundo lugar en percepción ciudadana.




