Un proyecto apoyado por Corfo busca medir biodiversidad mediante ADN ambiental para impulsar un modelo donde el turismo financie la restauración de ecosistemas en la cuenca del Lago Llanquihue
Una intervención científica inédita se desarrolló en el Parque Nacional Alerce Andino, en la Región de Los Lagos, donde especialistas realizaron un muestreo de ADN ambiental (eDNA) en cuerpos de agua para identificar especies presentes en el ecosistema. La técnica permite detectar biodiversidad sin observación directa, ampliando la capacidad de medición científica del territorio, lo que abre nuevas posibilidades para la gestión ambiental.
La iniciativa forma parte de un Bien Público apoyado por Corfo y ejecutado por Greenticket, con Sernatur Los Lagos como mandante. El objetivo es construir una línea base de biodiversidad que permita diseñar un modelo donde el turismo contribuya a financiar la conservación, abordando una brecha clave en información para el desarrollo sostenible.
Ciencia aplicada para medir biodiversidad
El uso de ADN ambiental representa un avance en la forma de estudiar los ecosistemas. A través del análisis de muestras de agua, es posible identificar especies animales, vegetales y microorganismos presentes en una zona. Se trata de una herramienta no invasiva que permite generar información precisa sobre biodiversidad, sin alterar el entorno natural.
El doctor José Horacio Grau explicó que este tipo de medición permite establecer estándares comparativos entre ecosistemas. El Parque Alerce Andino funcionará como referencia para evaluar la biodiversidad en otros territorios, lo que abre nuevas oportunidades para diseñar estrategias de conservación basadas en evidencia.
Turismo como mecanismo de compensación
El proyecto busca avanzar hacia un modelo donde el turismo financie directamente la recuperación de ecosistemas. A partir de los datos levantados, se podrán diseñar iniciativas de restauración que compensen el impacto ambiental de la actividad turística. La propuesta es conectar la experiencia del visitante con la protección del territorio, generando un vínculo directo entre actividad económica y sostenibilidad.
El socio fundador de Greenticket, Nicolás Benko, explicó que el objetivo es que los turistas puedan contribuir activamente a la conservación. Esto permitiría financiar proyectos de biodiversidad en parques y reservas, generando impacto medible en el territorio, en un modelo que busca ser replicable en otros destinos.
Articulación y proyección territorial
La iniciativa reúne a actores públicos, privados y científicos en torno a un modelo común. Participan Corfo, Sernatur, CONAF y organizaciones locales, en un esquema que busca escalar el impacto del proyecto. La articulación público-privada se posiciona como un elemento clave para consolidar el turismo sostenible en la región, especialmente en destinos de alta demanda.
Desde Corfo, David Espinoza destacó que este tipo de proyectos permite generar información estratégica para el desarrollo territorial. La experiencia en Los Lagos podría convertirse en un modelo replicable a nivel país, abriendo una nueva forma de integrar ciencia, turismo y conservación.



