Con electrificación y digitalización integradas, la compañía apunta a elevar disponibilidad de activos críticos, reducir eventos no planificados y avanzar en descarbonización operativa. Subestaciones digitales, relés inteligentes y soluciones de respaldo eléctrico estructuran una estrategia centrada en datos, confiabilidad y eficiencia en proyectos mineros de la región
La minería enfrenta un escenario donde la continuidad operacional depende de activos eléctricos cada vez más críticos, con menor margen de error y bajo presión por reducir costos y emisiones. En ese contexto, la eficiencia energética dejó de ser un objetivo aislado y pasó a ser una condición básica para operar con estabilidad: no solo cuánto se consume, sino cómo, cuándo y por qué, y qué ocurre cuando un activo falla.
A partir de su experiencia en proyectos mineros a nivel global, ABB plantea que una parte relevante de las pérdidas no proviene de la potencia instalada, sino de eventos no planificados, mantenimientos reactivos y baja visibilidad de los activos eléctricos. Esa lectura explica el énfasis en integrar electrificación y digitalización como una sola capa tecnológica, con decisiones basadas en datos en tiempo real.
Para Juan Pablo Cabañas, Gerente del Centro de Soluciones Globales de ABB en Chile, “la diferencia hoy no está en tener más equipos, sino en tener información confiable en tiempo real. Cuando una operación puede anticipar una falla antes de que ocurra, cambia completamente la forma en que se gestiona su mantenimiento y su riesgo operacional”.
De lo reactivo a lo predictivo: la capa digital en la operación eléctrica
Bajo esta lógica, la compañía ha impulsado sensores, sistemas de protección y control centralizados y plataformas SCADA para migrar desde un modelo reactivo a uno predictivo. El objetivo es anticipar fallas, priorizar intervenciones y reducir tiempos de respuesta, con impacto directo en disponibilidad y costos de mantenimiento.
Las soluciones de ABB están presentes en proyectos regionales como la ventilación inteligente de Chuquicamata (Codelco), Quebrada Blanca 2 (Teck) y Salares del Norte (Gold Fields), donde la digitalización de la infraestructura eléctrica se integra a la operación para elevar efectividad y confiabilidad.
Un pilar de esta propuesta son las subestaciones digitales, que operan bajo estándares como IEC-61850 y reducen el uso de cableado físico. Esto optimiza el CAPEX, mejora la seguridad y habilita diagnósticos automáticos de fallas, acortando los tiempos de recuperación del sistema.
En esa línea, Cabañas subrayó que “nuestra diferenciación hoy es la comunicación avanzada en tiempo real. Contar con sistemas que no solo protegen, sino que ofrecen un diagnóstico automático y preciso, es lo que permite a las compañías mineras operar con una confianza técnica total en entornos de alta exigencia”.
A ello se suman los relés de protección inteligentes con capacidades avanzadas de análisis de calidad de energía y registro de eventos, integrados a SCADA, con efectos directos en disponibilidad de equipos y reducción de costos de mantenimiento.
Eficiencia y descarbonización operativa
En el frente de la continuidad eléctrica, ABB introdujo HiPerGuard, un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) de media tensión orientado a centros de datos y cargas mecánicas críticas. La solución destaca por una eficiencia del 98%, lo que permite asegurar suministro y reducir la huella de carbono asociada a la operación. Según la compañía, su implementación puede superar las mil toneladas de reducción potencial de emisiones a lo largo del ciclo de vida.
Para el ejecutivo, el foco de la siguiente etapa está en modernizar lo existente. “El gran desafío no está solo en los proyectos nuevos, sino en cómo modernizamos las plantas existentes”, indicó Cabañas, quien agregó que “ahí es donde ABB y la digitalización marca la diferencia, permite extender la vida útil de los activos, reducir riesgos y avanzar hacia una minería más limpia y competitiva, sin comprometer la operación”.
El enfoque combina confiabilidad eléctrica, datos en tiempo real y optimización de la demanda, en un momento en que la industria busca elevar disponibilidad, contener costos y avanzar en descarbonización sin afectar la producción.



