La tecnología desarrollada en Concepción reproduce el avance y retroceso de una inundación en un canal de 20 metros. Su protección internacional abre nuevas posibilidades para estudiar daños costeros, infraestructura y gestión del riesgo
Desde un canal experimental de 20 metros instalado en Concepción, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) consiguió reproducir uno de los comportamientos más destructivos y difíciles de observar de un tsunami: el avance del agua sobre la costa y su posterior retroceso hacia el mar.
El sistema desarrollado por Rafael Aránguiz, académico de la Facultad de Ingeniería de la UCSC, obtuvo una patente de invención concedida por la Oficina Japonesa de Patentes. La tecnología también cuenta con protección en Chile desde marzo de 2026 y corresponde a la primera patente obtenida por la universidad en Japón.
La invención fue registrada como “Sistema y método para generar ondas de tsunami en flujo reversible en condiciones de laboratorio”. Su tramitación internacional comenzó mediante una solicitud presentada en junio de 2022 bajo el Tratado de Cooperación en materia de Patentes y publicada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en diciembre de 2023.
Un sistema que reproduce el avance y retroceso del agua
La tecnología utiliza un canal de olas conectado a un conjunto de bombas que permite desplazar agua desde un extremo hacia el otro. De esta manera, los investigadores pueden reproducir a escala la velocidad y profundidad alcanzadas por un tsunami cuando ingresa a una zona costera.
La diferencia respecto de otros sistemas experimentales está en las compuertas instaladas en ambos extremos del canal. Estas permiten invertir la dirección del flujo y simular no solamente la inundación, sino también la retirada del agua, una fase que puede arrastrar vehículos, embarcaciones, escombros, sedimentos y elementos estructurales.
El canal incorpora sensores ultrasónicos para determinar la profundidad del flujo, dispositivos para medir su velocidad y plataformas informáticas que facilitan la recolección e interpretación de los datos. Su operación automatizada permite modificar las características de las ondas y repetir los ensayos bajo condiciones controladas.
Estas capacidades permiten observar variables que resultan difíciles de medir durante un tsunami real. La velocidad del agua, las fuerzas ejercidas sobre una estructura y el comportamiento de los materiales arrastrados pueden variar en pocos segundos, mientras que la obtención de registros directos durante una emergencia presenta limitaciones evidentes.
De una investigación Fondecyt a una patente internacional
El origen del sistema se remonta a la preparación de un proyecto Fondecyt Regular en 2019, cuyo propósito inicial era estudiar la socavación provocada por los tsunamis. Este fenómeno ocurre cuando la fuerza del agua remueve el suelo o los sedimentos ubicados alrededor de una estructura, debilitando sus fundaciones y aumentando el riesgo de colapso.
Durante la formulación del proyecto, el investigador constató que las instalaciones disponibles no permitían reproducir adecuadamente todas las variables hidrodinámicas necesarias para estudiar esos procesos.
“Para estudiar ese fenómeno, era necesario implementar un sistema capaz de recrear variables hidrodinámicas lo más fieles a la realidad, pues los sistemas en la actualidad tienen algunas limitaciones”, explicó Rafael Aránguiz.
La necesidad científica terminó convirtiéndose en una solución tecnológica. El proceso contó con el acompañamiento de la Oficina de Transferencia Tecnológica de la Dirección de Innovación de la UCSC y del proyecto institucional Ingeniería 2030, cuyos equipos participaron en la revisión de tecnologías existentes, la evaluación de patentabilidad y la preparación de la documentación.
El gestor tecnológico Jorge Mancilla señaló que el trabajo permitió identificar el valor de la investigación, definir una estrategia de propiedad intelectual y proteger la tecnología con miras a futuras colaboraciones científicas y proyectos de investigación y desarrollo.
Investigación aplicada a la infraestructura costera
La concesión de la patente amplía las posibilidades para estudiar el comportamiento de escombros, embarcaciones y sedimentos, además de las fuerzas que el agua ejerce sobre edificaciones, puentes, instalaciones portuarias y otras infraestructuras ubicadas en zonas expuestas.
El sistema ya está siendo utilizado en una investigación Fondecyt destinada a analizar el impacto de escombros sobre edificios. Este tipo de ensayos puede aportar antecedentes para perfeccionar modelos estructurales y comprender por qué construcciones sometidas a profundidades de inundación similares presentan niveles de daño diferentes.
La tecnología también comenzó a generar colaboración internacional. En marzo de 2026, la UCSC recibió a David McGovern, investigador de la London South Bank University, para conocer el funcionamiento del canal. A partir de esa visita, ambos equipos iniciaron un trabajo conjunto sobre socavación provocada por tsunamis.
La relación científica entre la UCSC y Japón posee una trayectoria previa. Aránguiz se doctoró en Ingeniería en la Universidad de Waseda y ha participado en investigaciones relacionadas con mapas de inundación, transporte de sedimentos y comportamiento de tsunamis en zonas costeras.
El desafío de llevar la patente más allá del laboratorio
La protección de una invención reconoce su novedad y resguarda sus características técnicas, pero no garantiza por sí sola que la tecnología llegue a una aplicación masiva. La etapa siguiente será conectar el sistema con nuevos proyectos científicos, organismos públicos, empresas de ingeniería y responsables de infraestructura expuesta.
Su potencial no está en predecir cuándo ocurrirá un tsunami, sino en comprender con mayor precisión cómo actúa el agua cuando alcanza el territorio y qué daños puede provocar sobre construcciones, objetos y actividades costeras.
El avance alcanzado por la UCSC también muestra la capacidad de las universidades regionales para desarrollar conocimiento especializado desde los territorios donde se concentran muchos de los riesgos naturales del país. Desde Biobío, una necesidad surgida de la investigación científica consiguió avanzar hasta una patente internacional concedida en una de las naciones con mayor experiencia en estudios sobre tsunamis.
Convertir esa protección intelectual en herramientas utilizadas por la ingeniería, la planificación y la reducción del riesgo será la verdadera medida de su impacto.



