Vinculación temprana con empresas, visitas a obras y proyectos de economía circular marcarán el nuevo ciclo del programa educativo que conecta a liceos técnico-profesionales con el mundo productivo, fortaleciendo habilidades técnicas, aprendizaje práctico y compromiso con el desarrollo territorial
La educación técnico profesional se ha convertido en una pieza estratégica para el desarrollo productivo de las regiones. En sectores como la construcción —donde la innovación, la productividad y la sostenibilidad marcan los nuevos desafíos— la formación de capital humano especializado resulta clave para el futuro de la industria.
Con ese objetivo, el programa Construyo Mi Futuro inició oficialmente su versión 2026 en la Región de O’Higgins, reforzando un modelo de formación que busca conectar el aprendizaje en aula con experiencias reales del mundo laboral.
La iniciativa, impulsada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y ejecutada por ONG Canales, trabajará durante este año con 820 estudiantes de Educación Media Técnico Profesional, provenientes de cinco establecimientos educacionales de la región.
El programa busca que los jóvenes conozcan de manera temprana los procesos productivos del sector construcción, comprendan el impacto de su especialidad en el desarrollo regional y proyecten trayectorias laborales dentro de la industria.
Red de liceos técnicos vinculados al sector construcción
El programa se desarrollará en cinco establecimientos técnico-profesionales de la región, fortaleciendo una red educativa que conecta directamente a los estudiantes con el mundo productivo.
| Establecimiento | Comuna | Enfoque formativo |
|---|---|---|
| Liceo Industrial Ernesto Pinto Lagarrigue | Rancagua | Especialidades industriales y construcción |
| Colegio Ena Bellemans Montti | Rancagua | Formación técnico profesional |
| Liceo Industrial Esteban Leyton Soto | Rengo | Especialidades industriales |
| Liceo Industrial de San Fernando | San Fernando | Construcción y electricidad |
| Complejo Educacional de Chimbarongo | Chimbarongo | Formación técnica |
Para Elizabeth Contreras, presidenta de la Comisión Construyo Mi Futuro de la CChC O’Higgins, el valor del programa radica en ampliar las oportunidades profesionales de los estudiantes.
“Este programa no solo acerca a los estudiantes a la industria, sino que les permite proyectarse con herramientas concretas, fortalecer su autoestima profesional y comprender que su especialidad tiene un impacto real en el desarrollo regional”, señaló.
Aprender haciendo: experiencias que conectan educación e industria
Durante 2026, Construyo Mi Futuro desarrollará diversas iniciativas destinadas a integrar la formación técnica con experiencias concretas del mundo laboral.
El programa contempla actividades orientadas a fortalecer tanto las competencias profesionales como el desarrollo integral de los estudiantes.
| Iniciativa | Enfoque formativo | Impacto educativo |
|---|---|---|
| Visitas a obras | Conocer procesos constructivos reales | Vinculación temprana con la industria |
| Gestión de residuos de la construcción | Economía circular | Innovación ambiental y aprendizaje práctico |
| Aprendizaje + Servicio | Intervención comunitaria | Desarrollo social y compromiso ético |
| Charlas técnicas | Transferencia de conocimiento | Actualización en tendencias del sector |
Entre las actividades más valoradas destacan las visitas a obras y proyectos del sector, donde los estudiantes podrán recorrer proyectos habitacionales, plantas de producción de agua y otras infraestructuras relevantes.
Estas instancias permiten observar de primera fuente la organización del trabajo en terreno, los procesos constructivos y la interacción entre distintas especialidades técnicas.
Economía circular y compromiso comunitario
Uno de los ejes del programa durante este año será la incorporación de prácticas de economía circular dentro del proceso formativo.
A través de proyectos de gestión de residuos de la construcción, los estudiantes desarrollarán soluciones sustentables utilizando materiales reutilizados. Entre las iniciativas destacan vermicomposteras elaboradas con materiales recuperados, que posteriormente serán donadas a jardines infantiles de la región.
El programa también contempla experiencias de Aprendizaje + Servicio, realizadas en alianza con el Hogar Pequeño Cottolengo, donde los estudiantes ejecutan labores de reparación, mantención y mejoramiento de espacios comunitarios.
Estas actividades permiten aplicar conocimientos técnicos en contextos reales y fortalecer el vínculo entre educación, comunidad y desarrollo territorial.
Formación técnica con impacto en las comunidades
Para Felipe Bastias, coordinador territorial de Construyo Mi Futuro en O’Higgins, el valor del programa se expresa tanto en el aprendizaje técnico como en su impacto social.
“El impacto del programa se refleja no solo en el aprendizaje de los estudiantes, sino también en cómo ese conocimiento llega a sus comunidades. A través de proyectos concretos, las y los estudiantes pueden ver que su especialidad tiene un valor real y que su aprendizaje en el aula puede transformar su entorno”, afirmó.
En un contexto donde la industria de la construcción enfrenta desafíos asociados a innovación tecnológica, productividad y sostenibilidad, la articulación entre educación técnico profesional e industria aparece como un elemento clave para fortalecer el desarrollo regional.
Programas como Construyo Mi Futuro buscan justamente formar nuevas generaciones de técnicos capaces de aportar soluciones concretas al territorio y contribuir al desarrollo de ciudades más sostenibles.




