El eCommerce Day Chile 2026 evidenció el crecimiento estructural del comercio digital, junto con el avance acelerado de la inteligencia artificial, instalando un debate sobre regulación, productividad y el impacto en la economía chilena y su desarrollo futuro
El comercio electrónico en Chile consolida su peso en la economía con cifras que marcan un nuevo piso de crecimiento. Ventas cercanas a los US$ 10 mil millones reflejan una expansión sostenida del canal digital mientras una penetración del 12,6% del comercio total confirma su carácter estructural, en un escenario donde el consumo se reorganiza en torno a plataformas digitales.
En el eCommerce Day Chile 2026, organizado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) junto al eCommerce Institute, el diagnóstico fue claro. Carlos Soublette, gerente general de la CCS, planteó que el comercio digital ya forma parte de la estructura económica del país, señalando que “hoy el comercio electrónico en Chile es una realidad estructural. Cerramos el último año con ventas cercanas a los US$ 10 mil millones, creciendo un 9% y alcanzando una penetración del 12,6% del comercio total, el doble que antes de la pandemia”.
Soublette destacó además que este proceso responde a que el comercio electrónico en Chile es una realidad estructural y a un ecosistema sólido, miles de empresas que han impulsado innovación, logística de última milla y estándares cada vez más exigentes para los consumidores.
El crecimiento del canal digital convive con una discusión emergente en torno a la inteligencia artificial. En esa línea, Soublette advirtió que “nuestra principal preocupación es que terminemos legislando desde el miedo y no desde la evidencia.
Por eso, desde la Cámara de Comercio de Santiago estamos ad portas de presentar un código de autorregulación para el desarrollo responsable de la IA”, marcando un punto de inflexión en el debate regulatorio, donde legislando desde el miedo y no desde la evidencia aparece como riesgo y un código de autorregulación para el desarrollo responsable de la IA como respuesta del sector.
Crecimiento digital presiona el ritmo económico
Las cifras presentadas durante el encuentro evidencian una brecha relevante en la economía. El crecimiento estructural del país se mantiene en torno al 2%–2,5% mientras sectores como el comercio electrónico y la inteligencia artificial crecen a tasas superiores al 30%, configurando un contraste que tensiona la capacidad de expansión económica.
Desde el análisis económico, George Lever, gerente de estudios de la CCS, profundizó en este escenario, señalando que “a nivel global, la industria de la inteligencia artificial ya alcanza un tamaño comparable al de la economía chilena y si el país no actúa con rapidez, corre el riesgo de quedar rezagado”, instalando una alerta sobre competitividad, donde la industria de la inteligencia artificial ya alcanza un tamaño comparable al de la economía chilena y si el país no actúa con rapidez, corre el riesgo de quedar rezagado se transforman en señales críticas.
En paralelo, el comercio electrónico muestra señales de consolidación tras la etapa post pandemia. Según los datos expuestos, las ventas online registran crecimientos anuales entre 7% y 10% y su participación ya supera el 12% del comercio total, reflejando una evolución hacia un mercado más estable y predecible.
Consumidor digital marca nueva etapa del mercado
El cambio más profundo se observa en el comportamiento de los usuarios. En ese sentido, el dinamismo actual no proviene de un mayor número de compradores sino que responde a una transformación en los hábitos, donde consumidores más experimentados destinan una mayor proporción de su gasto al canal digital, consolidando una nueva lógica de consumo.
Desde el eCommerce Institute, el análisis también apunta a una etapa de madurez del ecosistema. Su presidente, Marcos Pueyrredon, explicó que “en esta edición observamos con claridad que el ecosistema digital local ha alcanzado su madurez. No solo por el crecimiento sostenido del comercio electrónico, que ya registra tasas de crecimiento de dos dígitos, sino por la solidez de una arquitectura omnicanal capaz de absorber y adaptarse al impacto de tecnologías exponenciales como la inteligencia artificial”, destacando así que el ecosistema digital local ha alcanzado su madurez y que la inteligencia artificial redefine la productividad, la eficiencia y la toma de decisiones.
En esa misma línea, Pueyrredon proyectó el potencial del país, señalando que “Chile tiene una oportunidad única: transferir esa velocidad al comercio digital y, desde allí, impulsar una transformación hacia el resto de la economía”, planteando un escenario donde Chile tiene una oportunidad única de transferir esa velocidad al comercio digital y impulsar una transformación hacia el resto de la economía aparece como el principal desafío estratégico.
Con estos antecedentes, el comercio electrónico y la inteligencia artificial dejan de ser tendencias para convertirse en factores estructurales del desarrollo económico, instalando un debate que combina crecimiento, regulación y competitividad en el corto plazo.



