La Región de Antofagasta refuerza su liderazgo en energía solar mediante el programa Mujeres Solares, iniciativa de la Universidad de Antofagasta y financiada por el Gobierno Regional, que entrega becas doctorales a destacadas profesionales.
“El objetivo es integrar a más mujeres en áreas donde históricamente han estado subrepresentadas, pero que son esenciales para el futuro energético del país”, señaló Carla Hernández, directora del CDEA-UA.
Las becas incluyen mentorías, acceso a redes nacionales e internacionales y vinculación con empresas del sector energético, con foco en innovación aplicada y desarrollo tecnológico.
Impacto concreto en la Región de Antofagasta
Antofagasta concentra más del 50% de la generación solar de Chile, lo que convierte a la región en un laboratorio natural para el desarrollo de tecnologías limpias. Según Hernández, “la participación femenina no solo aporta diversidad de miradas, sino que amplía la capacidad innovadora de todo el ecosistema científico-tecnológico regional”.
Además, el proyecto busca conectar la investigación con comunidades locales y necesidades del sector productivo, fortaleciendo la transferencia tecnológica y el impacto regional de la ciencia.
Becas doctorales y formación avanzada
El programa de doctorado tiene duración de cuatro años y cubre líneas de investigación en Energía Solar Fotovoltaica, Sistemas Energéticos y Energía Termosolar con Almacenamiento.
La becaria María José Castro destacó que “ser parte de Mujeres Solares significa contribuir a transformar la realidad de muchas jóvenes que hoy pueden ver la ciencia como una posibilidad real de desarrollo profesional desde Antofagasta”.
Colaboración público-privada para la innovación
El programa cuenta con el respaldo del Ministerio de Energía y la CORFO, que destacan que estas iniciativas fomentan talento local y equidad de género. “La colaboración entre universidades, Estado y sector privado es clave para consolidar una matriz energética más sostenible e inclusiva”, afirmaron las autoridades.
Con esta iniciativa, la región posiciona a sus profesionales y comunidades como actores estratégicos en la innovación energética, demostrando que la inclusión femenina es un factor central para el desarrollo sostenible y la competitividad tecnológica regional.



