El Gran Concepción registra un déficit de 2.113 conductores, según el Estudio de Mercado Laboral del Transporte Público y Privado desarrollado por GlobalVAS, en alianza con OTIC PROFORMA y SENCE. El seminario de cierre, realizado en Concepción, reunió a autoridades, empresas operadoras, sindicatos y representantes del ámbito formativo, quienes coincidieron en la necesidad de poner a las personas en el centro del sistema.
La seremi del Trabajo, Sandra Quintana, destacó que la región enfrenta un escenario que requiere nuevas capacidades laborales. “Avanzar en igualdad de oportunidades y mejorar las condiciones laborales es clave para fortalecer el sistema”, señaló, aludiendo al rol de las mujeres en un sector donde su presencia sigue siendo marginal.
Por su parte, el seremi de Transportes, Hugo Cautivo, añadió que la conurbación vive una presión creciente asociada a la rotación laboral y la competencia con otras actividades económicas. “La participación femenina sigue siendo muy baja y este estudio permite orientar políticas y esfuerzos formativos para un transporte más moderno, seguro e inclusivo”, afirmó, subrayando la relevancia de contar con datos precisos para la toma de decisiones.
Déficit estructural y presión operativa en el Gran Concepción
El estudio presentado por Ricardo Neira, gerente general de GlobalVAS, detalla que el sistema opera con 1.870 buses y un número similar de conductores, insuficiente para cubrir programación, descansos y calidad del servicio. Para su adecuada operación se requieren 3.983 conductores, lo que deja un déficit de 2.113 personas en el segmento urbano. A ello se agrega la necesidad de 161 técnicos de soporte, debido al avance de la electromovilidad.

Asimismo, la brecha proyectada para 2035 alcanza los 4.714 conductores, considerando crecimiento urbano, demanda y cambios tecnológicos. El estudio propone iniciar su reducción mediante 1.113 becas anuales de formación entre 2025 y 2026.
Una de las cifras más comentadas fue la participación femenina, hoy inferior al 1%. El informe recomienda avanzar gradualmente hacia 10%–15% en un plazo de cinco a diez años, acompañado por infraestructura adecuada, medidas de conciliación y campañas que eliminen estereotipos.
El documento incorpora experiencias recogidas en grupos focales con trabajadoras y trabajadores, quienes relataron jornadas extensas, tensión operativa y dificultades para compatibilizar vida laboral y familiar. En este contexto, la evidencia muestra que el estrés creciente impacta directamente en la calidad del servicio.
Demandas formativas, transición energética y capital humano
En su intervención, el director del SENCE Biobío, Daniel Jana, destacó que el estudio permite focalizar esfuerzos en intermediación laboral y capacitación. “Estos resultados nos permiten orientar con mayor precisión las oportunidades formativas y articular mejor el trabajo territorial”, indicó.
Desde OTIC PROFORMA, Paola Muñoz remarcó que el estudio fue financiado con recursos del 5% de la OTIC. “Contar con evidencia robusta permite diseñar mejores programas y apoyar de manera efectiva a empresas y trabajadores del sector”, afirmó, relevando su impacto regional.
En el ámbito formativo, Ernesto Riquelme, de la Escuela de Conductores Profesionales de Concepción, valoró el diagnóstico. “El estudio entrega datos concretos que permiten alinear planes de estudio con las necesidades reales del sistema”, sostuvo, enfatizando la importancia de integrar contenidos de seguridad vial, trato al usuario y electromovilidad.
Las empresas operadoras, representadas por Juan Melgarejo, presidente de Buses Tucapel, advirtieron sobre la presión que genera la transición hacia buses eléctricos. La incorporación de flotas cero emisiones abrirá oportunidades laborales, pero también exigirá competencias avanzadas en seguridad eléctrica y mantenimiento.
En paralelo, dirigentes sindicales plantearon la urgencia de mejorar condiciones en terminales y paraderos, asegurar espacios de descanso y avanzar en protocolos de seguridad y salud laboral. La construcción de una carrera profesional fue uno de los puntos más recurrentes.
Desde GlobalVAS, equipo responsable del estudio, se sintetizó el mensaje central en un concepto transversal: “Sin personas, no hay sistema de transporte”. Se enfatizó que la inversión en capital humano es tan relevante como la inversión en infraestructura o tecnología.
El seminario concluyó con el compromiso de utilizar esta evidencia como hoja de ruta regional para orientar programas de capacitación, decisiones regulatorias y futuras inversiones. El futuro del transporte del Gran Concepción dependerá, según las conclusiones, de la capacidad de la región para cuidar, formar y proyectar a quienes sostienen la operación diaria del sistema.



