El empleo femenino se consolidó como el principal motor del crecimiento del empleo formal privado en Chile durante 2025, de acuerdo con la última edición del Radar del Mercado Laboral de Buk. El informe, basado en datos de más de 7.800 empresas y cerca de 700 mil trabajadores con contrato laboral vigente, muestra que el trabajo formal femenino creció 2,3%, superando al empleo masculino, que aumentó 1,7% en el mismo período.
En ese contexto, el trimestre móvil septiembre-noviembre registró un crecimiento interanual total del empleo formal privado de 1,9%, confirmando una recuperación sostenida a lo largo del año. Sin embargo, el análisis por género revela que las mujeres concentraron gran parte de la creación de nuevos puestos formales, manteniendo tasas de crecimiento iguales o superiores a las masculinas en casi todos los trimestres de 2025.
Asimismo, la brecha a favor del empleo femenino se intensificó durante el segundo semestre, con una diferencia promedio de 0,7 puntos porcentuales, lo que refuerza la tendencia observada en la primera mitad del año. Este comportamiento se da en un escenario de mayor participación laboral femenina, lo que amplía la base de mujeres activamente buscando empleo formal.
Empleo femenino y participación laboral
El informe advierte que el mayor dinamismo del empleo femenino convive con un aumento sostenido de la participación laboral de las mujeres, lo que introduce nuevos desafíos para el mercado laboral formal. Según explicó Lesley Warren, head de Research de Buk, “el mayor crecimiento del empleo femenino convive con una mayor participación laboral, lo que implica que más mujeres están activamente buscando trabajo”.
En la misma línea, la ejecutiva agregó que “si bien una parte logra incorporarse al empleo formal, persisten brechas de acceso que limitan una inserción más amplia y sostenida”, lo que evidencia que el crecimiento observado no elimina las dificultades estructurales para una mayor inclusión laboral femenina en el sector privado formal.
Contexto empresarial y dinámica del empleo
El crecimiento del empleo formal durante 2025 se concentró principalmente en las grandes empresas, que registraron un aumento promedio de 1,8%, mientras que las micro y pequeñas empresas mostraron un desempeño cercano a cero. Este escenario condiciona también la expansión del empleo femenino, al concentrarse las oportunidades laborales en compañías con mayor capacidad de adaptación económica.
De acuerdo con Warren, “estos datos muestran que las empresas más grandes han tenido una mayor capacidad de adaptación frente a un contexto económico exigente y desafiante”. En contraste, explicó que “las empresas más pequeñas han mostrado un comportamiento más volátil, con dos trimestres consecutivos de caída hacia cierre de año”.
Rotación laboral y saldos positivos
La tasa de rotación laboral se ubicó en 13,6%, levemente por debajo de trimestres anteriores, pero aún por sobre el nivel de 2024 para el mismo período. Por segundo trimestre consecutivo, las entradas al empleo formal (15%) superaron a las salidas (12,2%), generando una rotación neta positiva de 2,8 puntos porcentuales.
Según Lesley Warren, “esta diferencia alcanza una magnitud relevante y refuerza la idea de un mercado laboral que se recupera desde la demanda de trabajadores en el sector privado formal, con más contrataciones que desvinculaciones”.
Por su parte, los motivos de término de contrato mostraron una caída en los vencimientos de plazo (-2,9 puntos porcentuales), mientras aumentaron las renuncias (1,2 puntos) y los despidos por necesidad de la empresa (2 puntos), aunque estos últimos se mantuvieron en su nivel más bajo del año, con 1,9% del total de trabajadores. Las renuncias alcanzaron el 2,5%, marcando una leve tendencia al alza.



