Por Margarita Ducci B., Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU
Hablar hoy del futuro del trabajo en Chile nos llama a una conversación urgente sobre decisiones que ya están transformando la vida laboral. La automatización, la digitalización y la inteligencia artificial están redefiniendo empleos, habilidades y modelos productivos con una rapidez sin precedentes. Pero la pregunta es más profunda: ¿en qué condiciones trabajaremos y quiénes quedarán dentro o fuera de esta transición?
En 2025, la tasa de desempleo alcanzó alrededor del 8,8 %, con una tasa femenina cercana al 9,5 %, evidenciando un sesgo estructural. La participación laboral femenina (52 %) sigue muy por debajo de la masculina (71 %), con una brecha de 19 puntos, superior al promedio OCDE. Persiste además una brecha salarial de género del 21 %, casi el doble del promedio regional, lo que revela riesgos de amplificación de desigualdades en la transición digital.
Hoy la automatización representa un reto. Más del 50 % de los trabajadores en Chile realiza tareas con alto riesgo de ser automatizadas. Esto puede agravar brechas si no se acompaña de reskilling, protección social y reconversión laboral.
En este contexto, la sostenibilidad y la diversidad son condiciones estructurales de competitividad. Las empresas que no integran estos temas enfrentan pérdida de talento y financiamiento; las que apuestan por inclusión, diálogo social y ética empresarial muestran mayor resiliencia e innovación.
Desde Pacto Global Chile, el “trabajo del mañana” debe construirse sobre el ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico. Esto implica empleos productivos, derechos laborales, ingresos dignos y habilidades adaptativas frente al cambio tecnológico. Se destacan estrategias como capacitación continua, reconversión laboral, programas para mujeres, transición justa y uso ético de la inteligencia artificial en gestión de talento.
Sabemos que el futuro del trabajo exige alianzas público-privadas, diálogo social y una visión compartida. La tecnología al servicio de las personas es un principio ético y estratégico para un desarrollo más resiliente, equitativo y sostenible en Chile.
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