Talento Verde Tarapacá conectará liceos técnicos, educación superior y empresas para desarrollar competencias sostenibles, formar 50 docentes y levantar 30 proyectos de innovación vinculados a desafíos productivos reales del territorio
Tarapacá tiene una oportunidad y una advertencia al mismo tiempo: su economía está cambiando más rápido que la formación de muchos jóvenes. La minería, las energías renovables, la logística y la economía circular ya están demandando nuevas competencias, y el riesgo es que esa transformación avance sin suficiente capital humano local preparado para ocupar esos espacios.
Con ese desafío, Talento Verde Tarapacá capacitará a 300 estudiantes de enseñanza media técnico profesional e instituciones de educación superior, junto a 50 docentes, para desarrollar competencias en sostenibilidad, innovación y transformación productiva. El programa es financiado por el Gobierno Regional de Tarapacá, a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo, y ejecutado por Fundación Chile.
La iniciativa buscará además levantar 30 proyectos de innovación basados en desafíos reales del territorio, conectando a liceos técnicos, instituciones de educación superior, empresas y actores públicos. El lanzamiento se realizó en Alto Hospicio, comuna que ha ido ganando presencia como punto estratégico de formación técnica para sectores vinculados a minería, energías renovables y logística.
Capital humano para una región bajo presión
El programa llega en un momento complejo para la economía regional. De acuerdo con el Banco Central, el PIB de Tarapacá cayó 8,3% en 2025, incidido principalmente por el desempeño de la minería del cobre; en la misma línea, los envíos mineros explicaron la caída de 8,5% en las exportaciones regionales.
Ese dato vuelve más relevante la discusión sobre formación y empleabilidad. No se trata solo de preparar estudiantes para “empleos verdes”, sino de conectar la educación técnico profesional con una matriz productiva que necesita adaptarse a nuevos estándares ambientales, tecnológicos y laborales.
Carolina Quinteros, jefa de la División de Fomento e Industrias del Gobierno Regional de Tarapacá, sostuvo que el proyecto responde a una brecha instalada en la planificación regional.
“Hemos instalado la necesidad, tanto en la Estrategia Regional de Desarrollo como en los distintos instrumentos de planificación, de poder abordar la brecha de capital humano. Esa es una preocupación que tienen tanto los docentes en la academia, como las familias a través de sus alumnos, jóvenes, niños y niñas que requieren que su formación pueda llevarlos a una empleabilidad más certera y que permita su desarrollo en el futuro”, señaló.
La discusión conecta con un desafío que cruza a distintas regiones: cómo acercar la educación técnico profesional al mundo laboral antes de que los estudiantes egresen, especialmente en territorios donde las empresas ya están demandando habilidades más específicas.
Qué busca Talento Verde Tarapacá
| Componente | Alcance | Valor para la región |
|---|---|---|
| 300 estudiantes | Liceos TP y educación superior | Más jóvenes preparados para sectores en transformación |
| 50 docentes | Formación y acompañamiento metodológico | Capacidades instaladas en el sistema educativo |
| 30 proyectos | Innovación aplicada a desafíos reales | Soluciones conectadas con necesidades del territorio |
| Sectores foco | Minería, energías renovables y economía circular | Formación alineada con la nueva economía regional |
| Metodologías | ABP, Design Thinking, bootcamps y Team Coaching | Aprendizaje práctico, colaborativo y orientado a problemas |
El proceso considera metodologías de aprendizaje activo como Aprendizaje Basado en Proyectos, Design Thinking, bootcamps de innovación y procesos de Team Coaching para docentes, desarrollados junto a la Universidad de Mondragón, de España. También incorpora un autodiagnóstico digital y el desarrollo de prototipos para desafíos colaborativos.
Para Manuel Farías, director de Educación Técnica y Trayectorias Formativo Laborales de Fundación Chile, el foco no está solo en formar especialistas, sino en preparar jóvenes capaces de comprender transformaciones productivas y adaptarse a ellas.
“El talento verde se trata, particularmente, de comprender las transformaciones productivas que están teniendo lugar en las empresas y en el territorio y preparar a los futuros técnicos y profesionales para que tengan la capacidad de adaptarse a estos cambios, de ser flexibles y de poder implementar soluciones que sean innovadoras”, explicó.
Empresas, aulas y desafíos reales
La vinculación con empresas será una de las claves del programa. Según sus antecedentes, Tarapacá concentra una de las principales actividades mineras del país, con una minería que representa cerca del 29,3% del PIB regional y alrededor del 28% de la fuerza laboral regional, además de recursos del royalty destinados a comunas del territorio.
En esa línea, la presencia del sector productivo en las aulas puede marcar una diferencia si logra ir más allá de charlas o visitas. La apuesta es que empresas planteen desafíos desde sus operaciones, áreas de innovación y comunidades, para que estudiantes trabajen propuestas con posibilidad de aplicación.
Alejandro Fernández, encargado de fomento productivo de SQM, planteó que la compañía participará levantando problemas reales para el proceso formativo.
“Como compañía estamos comprometidos a plantear desafíos desde el área de innovación, desde las operaciones y también desde nuestras comunidades para que los estudiantes tanto de liceos como educación superior puedan encontrar soluciones y por qué no implementarlas durante el proceso”, afirmó.
La mirada regional ya viene avanzando en esa dirección. En Tarapacá, espacios como CIMIT 2025 han mostrado la necesidad de reunir minería, innovación, sostenibilidad y formación de capital humano en una misma conversación pública.
Alto Hospicio y la formación del futuro laboral
El lanzamiento en Alto Hospicio refuerza el foco territorial del programa. La comuna vive un crecimiento acelerado y se ha ido posicionando como un centro relevante para la formación técnica, con carreras asociadas a minería, energías renovables y logística.
Andrea Osorio, directora ejecutiva del Servicio Local de Educación Pública del Tamarugal, destacó que la iniciativa puede fortalecer tanto los espacios formativos como su relación con el mundo empresarial.
“Los cambios son tan rápidos que me parece que la posibilidad de tener una formación en servicio como la que va a suceder en el marco de Talento Verde va a permitir fortalecer tanto los espacios formativos como también las dinámicas empresariales”, expresó.
Desde el CFT Estatal de Tarapacá, su rector subrogante, Roberto Urdanivia, sostuvo que el programa se alinea con la misión institucional de desarrollar talento con perspectiva ambiental y tecnológica. Para los estudiantes, el valor también está en conectarse temprano con empresas y autoridades vinculadas a su futuro laboral.
“Es muy enriquecedor para nosotros como estudiantes, ya que para nuestro futuro laboral es importante reunirnos con autoridades y las empresas con las que más adelante vamos a poder vincularnos, ya sea como parte de esas empresas o individualmente mediante emprendimientos”, señaló Sofía Guerra, estudiante del CFT Estatal de Tarapacá.
La nueva economía regional no se construye solo con inversión, infraestructura o discursos sobre sostenibilidad. También requiere jóvenes formados en el territorio, docentes preparados, empresas dispuestas a abrir sus desafíos y una educación técnico profesional capaz de anticipar los cambios productivos. Talento Verde Tarapacá apunta precisamente a esa frontera: convertir formación en empleabilidad, innovación y desarrollo regional.



