La entidad suscribió ocho convenios en Mato Grosso do Sul para preparar vínculos comerciales, turísticos y de innovación. El reto será convertirlos en proyectos concretos antes de que el nuevo eje logístico modifique la economía regional
La Corporación Regional de Desarrollo Tarapacá busca adelantarse a los cambios económicos que podría generar el Corredor Bioceánico de Capricornio, mediante una red de cooperación con instituciones públicas, académicas, municipales y empresariales del estado brasileño de Mato Grosso do Sul.
Durante una misión desarrollada en Brasil, la entidad suscribió ocho convenios orientados al intercambio comercial, la innovación tecnológica, la colaboración académica, el turismo, la transferencia de conocimientos y la generación de oportunidades para pequeñas y medianas empresas.
La agenda fue encabezada por la Unidad de Internacionalización de la corporación, con apoyo de la oficina Tarapacá para el Mundo, instalada en Campo Grande. La estrategia pretende establecer relaciones permanentes con uno de los territorios que espera utilizar la ruta para acceder a los puertos del Pacífico.
El proyecto busca conectar los océanos Atlántico y Pacífico mediante infraestructura vial y portuaria de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, con el propósito de facilitar el comercio y fortalecer la integración entre los cuatro países.
Acuerdos para preparar la relación con Brasil
Los convenios fueron suscritos con el Parque Tecnológico de Innovación de Campo Grande, la Universidad Católica Don Bosco, el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas, SEBRAE, y la Asociación de Municipalidades de Mato Grosso do Sul.
La nómina también incluye a Integra Costa Leste, la Asociación Comercial y Empresarial de Dourados, la Asociación de Empresas del Corredor Turístico de Paxixi y la Municipalidad de Maracajú.
Según la corporación, los acuerdos permitirán desarrollar iniciativas conjuntas en comercio, innovación, turismo, formación y apoyo empresarial. Sin embargo, el comunicado no individualiza a todos los firmantes ni precisa los proyectos, plazos, presupuestos y mecanismos de seguimiento asociados a cada convenio.
“Estamos generando nuevas oportunidades de desarrollo para los habitantes de Tarapacá. Nuestro objetivo es que estas alianzas que estamos afianzando se traduzcan en más empleo, más conocimiento, mayor dinamismo económico y una mejor calidad de vida para nuestro territorio”, afirmó Osvaldo Ardiles, gerente general subrogante de la Corporación Regional de Desarrollo Tarapacá.
La intención institucional es establecer vínculos antes de que aumente la circulación de mercancías y pasajeros. Para Tarapacá, la oportunidad no se limita al tránsito portuario, porque también podría elevar la demanda por transporte, almacenamiento, mantenimiento, alojamiento, alimentación, servicios tecnológicos y comercio exterior.
Formación y negocios antes del aumento de la carga
La corporación informó que su trabajo de internacionalización ya considera cuatro cursos de portugués certificados por la Universidad Estadual de Mato Grosso do Sul, mediante los cuales se han capacitado 80 personas. Un quinto curso está programado para agosto de 2026.
La entidad también reportó tres misiones empresariales, una visita de alcaldes brasileños a Tarapacá y la movilización de más de $400 millones para proyectos de internacionalización regional. El balance no desglosa el origen de los recursos, las iniciativas financiadas ni su nivel de ejecución.
Esa información será necesaria para determinar si las gestiones ya están generando negocios, inversiones o empleos, o si sus resultados siguen concentrados principalmente en actividades de vinculación institucional.
El territorio también deberá contar con capital humano preparado para la nueva economía regional, especialmente en logística, transformación digital, comercio exterior, servicios portuarios y nuevas tecnologías. La formación disponible tendrá que avanzar al mismo ritmo que las actividades productivas que podrían instalarse o expandirse.
Los convenios relacionados con turismo podrían ampliar la proyección de Tarapacá hacia nuevos mercados sudamericanos. La región ya cuenta con una política sectorial que busca fortalecer destinos, patrimonio, identidad territorial y promoción internacional, por lo que la conexión con Brasil podría integrarse a una planificación existente.
El riesgo de convertirse solo en una ruta de paso
La ubicación geográfica representa una ventaja inicial, pero no asegura que los beneficios económicos permanezcan en Tarapacá. El movimiento de carga puede crecer sin generar un desarrollo equivalente si los servicios, contratos y capacidades empresariales quedan concentrados en grandes operadores externos.
El debate sobre el papel estratégico de los puertos del norte chileno muestra que la conectividad solo se transforma en desarrollo cuando está acompañada por infraestructura, formación técnica, innovación, servicios públicos y decisiones sostenidas de inversión.
La preparación tampoco depende exclusivamente de la corporación. Exige coordinación entre el Gobierno Regional, los municipios, el Puerto de Iquique, los servicios fronterizos, las universidades, los gremios empresariales y los organismos nacionales responsables de infraestructura, aduanas y comercio exterior.
Los ocho convenios abren una etapa de cooperación con Mato Grosso do Sul, pero su impacto deberá medirse por los proyectos que logren ejecutarse. Ruedas de negocios, programas para proveedores, nuevas rutas turísticas, formación laboral e inversiones logísticas permitirán establecer si la estrategia genera oportunidades concretas dentro del territorio.
La Corporación Regional de Desarrollo Tarapacá intenta llegar antes que la carga. El resultado dependerá de que las relaciones construidas en Brasil no terminen solamente en acuerdos institucionales y se conviertan en empresas regionales preparadas, empleos y nuevas actividades económicas.



