Con proyectos en la Región de Los Lagos, Inmobiliaria Altas Cumbres desarrolla viviendas con foco en eficiencia térmica y reducción de emisiones, integrando materiales reciclados y soluciones constructivas de menor impacto ambiental.
En un contexto marcado por los desafíos de la reducción de emisiones y la mitigación del cambio climático, el sur de Chile comienza a posicionarse como un territorio pionero en el desarrollo de viviendas con baja huella de carbono. A través de alianzas con proveedores locales y la revalorización de residuos, Inmobiliaria Altas Cumbres ha impulsado una estrategia orientada a disminuir las emisiones de CO₂ tanto en la etapa de construcción como en la operación de sus proyectos inmobiliarios.
En el marco del Día Mundial de la Reducción de Emisiones, la industria inmobiliaria enfrenta el desafío de reducir su impacto ambiental, particularmente en zonas donde la demanda energética para calefacción es elevada durante gran parte del año. En ese contexto, la inmobiliaria, con más de 30 años de trayectoria en el sur del país, ha incorporado criterios de eficiencia energética, economía circular y abastecimiento local en sus desarrollos habitacionales.
“La reducción de emisiones tiene directa relación con el uso inteligente de los recursos durante la etapa de construcción. La valorización es una gran herramienta, al igual que la eficiencia energética de las viviendas, que ayuda a bajar el consumo de energía en calefacción”, explicó Enrique Loeser Prieto, gerente Comercial de Inmobiliaria Altas Cumbres.
Actualmente, la empresa mantiene seis proyectos activos en la Región de Los Lagos, donde ha priorizado soluciones constructivas que permiten disminuir emisiones asociadas al transporte de materiales y a la extracción de materias primas vírgenes, fortaleciendo al mismo tiempo el encadenamiento productivo local.
Materiales reciclados y eficiencia térmica
Una de las alianzas relevantes es con la empresa local ThermikHaus, que transforma papel y cartón reciclado en aislante térmico de celulosa, solución que comenzó a implementarse en el proyecto Cumbres del Lago y que actualmente se utiliza en el Condominio Binder, ambos ubicados en Puerto Varas.
“No es lo mismo utilizar productos fabricados a partir de materias primas vírgenes que soluciones que incorporan material reciclado, ni tampoco optar por insumos producidos localmente frente a aquellos que recorren largas distancias antes de llegar a obra”, señaló Andrea Opitz, fundadora y gerenta general de ThermikHaus. Agregó que “privilegiar soluciones con menor huella asociada al origen y al transporte tiene un impacto real en la reducción de emisiones”, siempre que cuenten con respaldo técnico y normativo.
Según los análisis de ciclo de vida de la empresa, cada kilogramo de aislante reciclado evita la emisión de 1,18 kg de CO₂ equivalente. En el caso del Condominio Binder, la aislación se concentra en 1.000 m² de cielos del último piso, una zona crítica desde el punto de vista térmico.
“Hasta la fecha ha significado un ahorro aproximado de 7 toneladas de CO₂ equivalente, y se proyectan 21 toneladas de CO₂ equivalente al término total del proyecto, únicamente por el uso de material reciclado en reemplazo de materias primas vírgenes”, detalló Opitz.
Impacto en operación y calidad ambiental
Desde la inmobiliaria explican que las innovaciones no se limitan a la etapa de construcción. Enrique Loeser indicó que los muros incorporan una envolvente térmica de alto estándar, en la que “aumentamos de tres a seis capas de aislación, utilizando elementos que anulan los puentes térmicos con respecto al exterior de la vivienda”.
Este enfoque permite reducir la demanda energética durante la vida útil de las viviendas, especialmente en calefacción. “Esto no solo reduce los costos para los propietarios, sino que mejora la calidad del aire al disminuir la necesidad de generar calor mediante procesos contaminantes”, agregó el ejecutivo.
Además, la inmobiliaria ha trabajado con Poliestirec, empresa local que fabrica pinturas y recubrimientos a partir de plumavit reciclado proveniente de sus propias obras. Estos productos, según la compañía, contribuyen a capturar dióxido de carbono en fachadas e interiores, integrando un enfoque adicional de mitigación ambiental.
En conjunto, estas iniciativas reflejan un modelo inmobiliario orientado a reducir emisiones, optimizar el uso de recursos y avanzar hacia estándares constructivos más sostenibles, con impacto directo en el desempeño ambiental de las viviendas y en la cadena productiva regional.



