El municipio presentó a la Cámara Chilena de la Construcción una cartera de inversión que supera los $100 mil millones, con proyectos desde $350 millones y procesos de licitación que buscan ampliar la participación de empresas locales
La Municipalidad de Antofagasta busca que una cartera de inversión pública superior a los $100 mil millones no solo se traduzca en nuevas obras para la ciudad, sino también en contratos, actividad económica y empleo para empresas y trabajadores de la propia comuna.
La estrategia fue presentada a representantes y socios de la Cámara Chilena de la Construcción de Antofagasta e incluye proyectos de distintas escalas en obras públicas, áreas verdes, parques, plazas y Atención Primaria de Salud, además de consultorías de arquitectura e ingeniería que deberán ser contratadas durante los próximos meses y años.
La iniciativa da continuidad a la cartera urbana por $106.800 millones presentada por el municipio durante Exponor 2026, pero ahora pone el acento en una fase distinta: cómo transformar esa planificación en procesos de contratación capaces de movilizar al mercado regional.
Proyectos desde $350 millones hasta $18 mil millones
El municipio ya mantiene procesos de licitación tanto para obras como para consultorías. Las iniciativas de mayor magnitud se aproximan a los $18 mil millones, mientras que en el extremo inferior existen proyectos cercanos a los $350 millones, una amplitud que busca permitir la participación de empresas de diferentes tamaños.
La cartera será financiada mediante una combinación de recursos provenientes del presupuesto municipal y fondos gestionados ante el Gobierno Regional de Antofagasta. Paralelamente, la administración comunal trabaja en sus procesos internos para acelerar la ejecución de iniciativas que se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
Sacha Razmilic, alcalde de Antofagasta, puso el foco precisamente en el destino territorial de esos recursos. “Idealmente deben ser canalizados a través de proveedores y contratistas locales, y que se genere un efecto multiplicador”, sostuvo.
La orientación coincide con una preocupación que también se ha instalado en otros sectores productivos de la región, donde los gremios han planteado la necesidad de ampliar la participación de proveedores locales en las cadenas de contratación.
En el caso municipal, el objetivo es que las licitaciones no queden restringidas únicamente a grandes constructoras. El levantamiento realizado por la Secretaría Comunal de Planificación considera proyectos disponibles en Mercado Público, otros próximos a iniciar sus concursos y una tercera línea todavía en etapa de desarrollo.
Construcción y consultorías abren espacio a empresas regionales
Julio Santander, director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secoplan), explicó que la cartera busca generar escalas que permitan incorporar tanto a grandes compañías como a pequeñas y medianas empresas.
“Lo que es la construcción y permitir las escalas suficientes, no tan solo de los proyectos grandes, donde participan empresas constructoras grandes, sino que también generar la escala completa de las pequeñas y medianas empresas”, señaló.
A esa demanda se suma el mercado de servicios profesionales. El municipio prevé externalizar parte de las consultorías de arquitectura e ingeniería necesarias para diseñar y preparar futuras iniciativas, ampliando las oportunidades más allá de la ejecución física de las obras.
Santander afirmó que la intención es “externalizar muchos servicios y echar a andar un mercado que pide efectivamente participar también del desarrollo de los proyectos de ciudad”.
Desde la Cámara Chilena de la Construcción existe expectativa respecto de los efectos que podría tener este volumen de inversión. Jenny Durán, presidenta del Comité Inmobiliario de la CChC Antofagasta, sostuvo que durante un período prolongado existieron pocos proyectos públicos y baja inversión, por lo que la nueva cartera podría contribuir a recuperar actividad en construcción e inmobiliaria.
“Estamos muy contentos por la cantidad de proyectos que se vienen para la ciudad. Es algo que no veíamos hace muchos años, nos llena de optimismo para poder desarrollar una ciudad que sea más amigable, para que sea más vivible”, afirmó.
La ejecución cobra especial relevancia en una ciudad donde el crecimiento económico convive con brechas de infraestructura urbana, movilidad y calidad de vida. Transformar recursos disponibles en obras efectivamente construidas será, por ello, tan relevante como el volumen anunciado.
La siguiente etapa estará en Mercado Público. Allí podrá observarse cuánto de la cartera logra avanzar hacia adjudicaciones y qué proporción de esos contratos llega finalmente a empresas de Antofagasta.
Si la estrategia consigue incorporar proveedores, constructoras y profesionales regionales, los más de $100 mil millones dejarán de representar únicamente una cifra de inversión proyectada y comenzarán a mostrar su impacto en obras, actividad económica y empleo local.




