Informe de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) reveló que empresas en Chile redujeron emisiones, consumo de agua y residuos, consolidando la sostenibilidad empresarial en Chile como un factor directo de productividad, competitividad e impacto territorial
La sostenibilidad empresarial en Chile dejó de ser una promesa reputacional y pasó a instalarse como un indicador operativo. Los resultados comenzaron a medirse en cifras concretas: reducción de emisiones, eficiencia hídrica y mejoras en productividad empresarial que hoy impactan decisiones en distintos sectores.
El reporte Impactos y Desafíos 2025 de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) dio cuenta de ese giro. Entre 2022 y 2025, las empresas redujeron más de 683 mil toneladas de CO₂e y disminuyeron en 24% el consumo de agua dulce, configurando un nuevo estándar en la relación entre desarrollo sostenible y operación productiva.
En ese marco, la directora ejecutiva de la ASCC, Ximena Ruz, sostuvo que “este reporte reflejó, con resultados concretos, el compromiso de las empresas en Chile en materia de acción climática y desarrollo productivo sostenible. Durante estos años se firmaron nuevos acuerdos, se movilizó inversión y se generaron impactos medibles que hoy permiten hablar de avances reales, aunque el desafío sigue siendo ampliar este trabajo hacia más sectores, territorios y empresas”.
Datos que explican el cambio productivo
El impacto de los Acuerdos de Producción Limpia (APL) se expresó en múltiples dimensiones, desde emisiones hasta inversión privada. La sostenibilidad comenzó a cruzarse con eficiencia, costos y crecimiento económico sostenible, tensionando el modelo tradicional de producción.
Resultados clave de sostenibilidad empresarial (2022-2025)
| Indicador | Resultado alcanzado | Impacto en productividad |
|---|---|---|
| Reducción de emisiones | 683 mil toneladas CO₂e | Menor huella y cumplimiento ESG |
| Reducción consumo de agua | -24% | Optimización de costos operacionales |
| Ahorro económico | US$172 millones | Mejora en rentabilidad |
| Inversión privada | US$33 millones | Modernización de procesos |
| Instalaciones involucradas | +1.700 | Escala nacional del modelo |
Por cada peso público invertido, se generaron más de siete pesos en beneficio social, lo que instaló una discusión sobre el rol de las políticas públicas en Chile en la aceleración de estos procesos.
Agua, energía y residuos: el nuevo eje de gestión
Uno de los cambios más visibles se observó en la gestión de recursos críticos. El ahorro de 1,1 millones de m³ de agua dulce evidenció una transformación en procesos productivos, vinculada a la gestión eficiente de recursos y a la presión por asegurar sostenibilidad en el largo plazo.
En paralelo, la eficiencia energética se consolidó como un eje estructural. Las empresas alcanzaron 277 mil MWh de ahorro energético, lo que impactó directamente en costos y reforzó la relación entre energía y productividad, especialmente en sectores intensivos en consumo.
Economía circular y competitividad
La implementación de modelos de economía circular en Chile evitó que más de 72 mil toneladas de residuos fueran enviadas a disposición final, incorporando una lógica de reutilización que mejoró la eficiencia operativa.
En este sentido, Kathi Müller, gerente de Desarrollo de Acción Empresas, sostuvo que estos cambios “no solo mejoraron el desempeño ambiental, sino que también fortalecieron la eficiencia operativa y la sostenibilidad del negocio”, reforzando la conexión entre sostenibilidad y competitividad empresarial.
Territorio y desarrollo productivo
El alcance territorial apareció como un factor estructural. Cerca del 49% de las instalaciones certificadas se ubicó en comunas rurales o semiurbanas, lo que amplió el impacto de la sostenibilidad en el desarrollo territorial en Chile y en la generación de capacidades locales.
Desde el sector productivo, Juan Manuel Mira, presidente de Chilealimentos, planteó que “la sustentabilidad se convirtió en un requisito esencial para la competitividad de las exportaciones de alimentos y el acceso a mercados más exigentes, lo que obliga a Chile a fortalecer su respuesta como país proveedor, incorporando gestión energética, hídrica y relaciones con comunidades”.
Mira resalta además que “los Acuerdos de Producción Limpia han permitido avances concretos en capacidades, reportabilidad y desempeño ambiental en distintos sectores”.
Ejes de transformación productiva en empresas chilenas
| Dimensión | Acción implementada | Resultado observado |
|---|---|---|
| Agua | Riego tecnificado y recirculación | 1,1 millones m³ ahorrados |
| Energía | Eficiencia + renovables | 277 mil MWh ahorrados |
| Residuos | Economía circular | 72 mil toneladas evitadas |
| Emisiones | Medidas de descarbonización | 144 mil toneladas CO₂e reducidas |
| Capital humano | Capacitación técnica | 80 mil personas formadas |
Un cambio estructural en marcha
El reporte dejó una señal clara: la sostenibilidad ya no se explicó desde el cumplimiento, sino desde la operación. Agua, energía y residuos comenzaron a integrarse en una lógica donde la eficiencia define resultados.
Sin embargo, el avance no es homogéneo. Mientras un grupo de empresas integró la sostenibilidad en su modelo productivo, otras continúan operando bajo esquemas tradicionales, sin incorporar plenamente estas variables en su gestión. La brecha no solo es ambiental, también es competitiva.
La sostenibilidad empresarial en Chile comienza a convertirse en un factor de diferenciación real. La capacidad de adaptarse —o no— a estos estándares marcará el acceso a mercados, financiamiento y posicionamiento en los próximos años.



