El sector pyme pone el foco en la ejecución temprana de las promesas económicas tras las elecciones presidenciales
A pocos días de las elecciones presidenciales en Chile, el debate económico comienza a desplazarse desde los anuncios hacia la ejecución concreta de las políticas públicas.
Desde el mundo académico y técnico existe consenso en que los primeros 90 días del nuevo gobierno de José Antonio Kast serán determinantes para que las promesas de reactivación económica se traduzcan en inversión, empleo y dinamismo productivo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
Desde esta mirada, la capacidad de implementar medidas de forma rápida y efectiva aparece como una señal clave para recuperar la confianza, en un contexto marcado por la cautela empresarial y la postergación de decisiones de inversión. Las pymes concentran una parte relevante del empleo en Chile, lo que las convierte en un actor central del proceso de reactivación.
Rodrigo Pavón, académico y CEO de Fieldbeat, advierte que la evidencia comparada muestra con claridad la importancia del inicio de cada administración. En su análisis, “desde la experiencia comparada y el análisis de políticas públicas, los primeros meses de una administración son determinantes para generar señales de confianza en la inversión y en el empleo. Si las medidas para apoyar a las pymes no se implementan con rapidez, el impacto económico se diluye y se pierde una ventana clave de reactivación”.
Ejecución temprana y confianza económica
Más allá del contenido de las propuestas, la velocidad de implementación será el principal factor diferenciador, sostienen los expertos. En esa línea, Pavón identifica que las medidas orientadas a la rebaja de la carga tributaria, la postergación del pago de impuestos a las utilidades reinvertidas y los incentivos a la contratación formal apuntan a aliviar restricciones estructurales que han afectado a las pymes en los últimos años.
No obstante, el académico advierte que cualquier política debe considerar un diseño basado en las necesidades reales de las empresas, ya que “cualquier medida debe considerar un diseño que se base en un entendimiento profundo de las necesidades actuales de las pymes y, por supuesto, una implementación rápida y sencilla para cualquier tipo de organización”.
Regulación, empleo y sectores estratégicos
Otro de los elementos críticos es la incertidumbre regulatoria, que incide directamente en la actividad económica. Pavón explica que “las pymes son altamente sensibles a la incertidumbre regulatoria y a los costos asociados a su cumplimiento. La evidencia muestra que medidas bien intencionadas pierden efectividad cuando se enfrentan a trámites complejos o burocracia administrativa”, destacando que la facilitación regulatoria será clave para destrabar proyectos hoy detenidos.
El análisis también pone énfasis en sectores intensivos en empleo, como la construcción y la vivienda, donde la agilización de permisos podría generar impactos inmediatos en la actividad económica regional.
Desde una perspectiva empresarial, el experto concluye que “desde una perspectiva empresarial, no se trata sólo de anunciar reformas. Lo importante es priorizar acciones ejecutables en el corto plazo que permitan medir el avance y el impacto real en las empresas”, subrayando que la reactivación debe percibirse rápidamente en la economía real, especialmente en las pymes.



