Un equipo de la Universidad de Antofagasta y WWF Chile instaló por primera vez un marcador satelital en aguas de Rapa Nui. El seguimiento permitirá investigar la procedencia de las ballenas, sus rutas migratorias y necesidades de conservación
Durante varias semanas, una ballena jorobada y su cría fueron observadas en las aguas poco profundas de Vinapú, en la costa sur de Rapa Nui. Su presencia despertó el interés de un equipo científico que busca responder una interrogante todavía sin resolver: ¿de dónde provienen las ballenas que llegan a la isla y hacia qué lugares migran después de su temporada de reproducción?
La respuesta comenzó a buscarse mediante un avance inédito. Investigadores de la Universidad de Antofagasta y WWF Chile consiguieron instalar por primera vez un marcador satelital en una ballena jorobada en aguas de Rapa Nui. El ejemplar, bautizado como Vinapú, podrá aportar información sobre desplazamientos oceánicos que permanecen prácticamente desconocidos para la ciencia.
La expedición, desarrollada durante 23 días, permitió identificar diez ejemplares, registrar cantos de machos y obtener tres biopsias de ballenas adultas para estudiar su sexo, madurez y condiciones fisiológicas. El trabajo se suma a la investigación científica que las universidades regionales desarrollan desde sus propios territorios, vinculando capacidades académicas con el conocimiento de ecosistemas que requieren mayor protección.
“La vida de estos grandes cetáceos que visitan Rapa Nui todavía es un misterio para la ciencia y el seguimiento satelital de Vinapú, junto a su cría, es un acontecimiento que nos entregará información muy valiosa para poder entender más sobre las rutas de migración de las ballenas que se observan alrededor de la isla”, explicó Yacqueline Montecinos, líder de la iniciativa Corredor Azul del Pacífico de WWF y coordinadora de Biodiversidad Marina y Políticas Oceánicas de WWF Chile.
El misterio de las ballenas que llegan a Rapa Nui
Uno de los principales objetivos de la investigación es determinar a qué población pertenece Vinapú. Los científicos consideran dos posibilidades: que provenga de la población de Tahiti, identificada como Stock F, o que forme parte de la población del Pacífico Sur Oriental, conocida como Stock G.
Cristóbal Paoa, investigador de la Universidad de Antofagasta y del laboratorio CetaLab, explicó que todavía no existen antecedentes suficientes para establecer su procedencia. El investigador también detalló el origen del nombre del ejemplar: “Fue nombrada como Vinapú porque fue observada por varias semanas en aguas poco profundas en el sector del mismo nombre, en la costa sur de Rapa Nui”.
La información satelital, complementada con estudios genéticos, permitirá avanzar en la identificación de las poblaciones que utilizan las aguas de la isla durante su período reproductivo. Conocer esos desplazamientos resulta fundamental para comprender la relación entre las áreas de crianza y alimentación, separadas por grandes extensiones del océano.
“Un punto clave de esos esfuerzos es que la información obtenida nos ayudará a conocer más sobre su estadía en el área marina protegida de la isla y a entender sus rutas migratorias desde Rapa Nui hacia sus áreas de alimentación, algo muy relevante para identificar y proponer medidas de conservación efectivas que nos permitan asegurar la conectividad ecosistémica que esta especie necesita dentro del Corredor Azul del Pacífico Oriental”, agregó Yacqueline Montecinos.
Ciencia conectadad con la comunidad
El trabajo científico también contó con la participación de habitantes de Rapa Nui, cuyos reportes de avistamientos contribuyeron a identificar la presencia de ballenas jorobadas en las cercanías de la isla. La expedición incluyó actividades de divulgación en establecimientos educacionales, centros de buceo y el Koro Nui o te Vaikava, Consejo Local del Mar.
La doctora Ana García, de CetaLab y líder de la investigación, destacó que los resultados permitirán profundizar el conocimiento sobre la procedencia, las condiciones de salud y las amenazas que enfrentan estos cetáceos durante sus desplazamientos.
“Los estudios genéticos que se realizarán a posteriori junto con los datos de telemetría ayudarán a identificar el stock al que pertenecen las ballenas jorobadas que visitan Rapa Nui durante su temporada de reproducción y crianza. Es importante además conocer su estado de salud y saber qué amenazas enfrentan durante su migración. Agradecer a la comunidad de Rapa Nui por los reportes de avistamientos de ballenas jorobadas y Al Koro Nui o te Vaikava por apoyar esta investigación pionera en la isla”, señaló.
Los antecedentes que entregue Vinapú podrán contribuir a identificar espacios prioritarios para la conservación dentro del Corredor Azul del Pacífico Oriental, una iniciativa orientada a proteger las rutas migratorias y los ecosistemas que necesitan las ballenas durante su ciclo de vida.
El estudio también refuerza la importancia de disponer de información científica para orientar la protección del océano chileno. Por ahora, el origen de las ballenas que visitan Rapa Nui sigue siendo una incógnita, pero el seguimiento de Vinapú abre una nueva posibilidad para comprender sus movimientos y proponer medidas de conservación sustentadas en evidencia científica.



