Con un mercado global proyectado en USD 37 mil millones, la industria del tissue enfrenta el reto de crecer reduciendo su impacto ambiental.
Cada día, millones de personas en Latinoamérica utilizan papel higiénico sin reparar en los recursos naturales involucrados en su producción. Según estimaciones de Ecolab, la fabricación de un solo rollo puede requerir hasta un litro de agua, una cifra que adquiere especial relevancia en una región marcada por el estrés hídrico y la presión creciente sobre los ecosistemas.
En ese contexto, la industria del papel tissue enfrenta un doble desafío: mantener estándares de calidad y confort para el consumidor, mientras reduce de manera sostenida el uso de agua, pulpa y energía en sus procesos productivos.
Este escenario cobra mayor dimensión si se considera que el mercado global de papel tissue se proyecta en USD 37 mil millones hacia 2033, con una penetración prácticamente universal en los hogares. El crecimiento del consumo plantea una pregunta estructural para el sector: cómo producir más sin incrementar el uso de recursos críticos.
Innovación y digitalización en la industria del papel tissue
Desde Ecolab explican que la respuesta a este desafío está en la innovación tecnológica y la digitalización de los procesos productivos. A través de soluciones de recirculación de agua, optimización química y control avanzado de procesos, hoy es posible producir más metros de papel higiénico de calidad utilizando menos agua y menos pulpa, sin afectar el desempeño esperado por los consumidores.
“El papel higiénico no debe ser solo un producto de confort: puede ser un ejemplo tangible de cómo la industria despliega soluciones que reducen el consumo de agua y pulpa sin sacrificar calidad”, afirmó Juan Pablo Chahuán, líder de la división Pulp & Paper de Ecolab para Latinoamérica Sur, Centroamérica y el Caribe. Añadió que estas soluciones permiten alinear producción eficiente con responsabilidad ambiental.
En Latinoamérica, el sector ha comenzado a incorporar de manera progresiva tecnologías que permiten cerrar circuitos de agua, mejorar rendimientos de fibra y reducir pérdidas energéticas, posicionándose como un actor relevante dentro de los principios de la economía circular.
Procesos clave para reducir el impacto ambiental
Entre las principales prácticas que se están consolidando en la industria del tissue en la región destacan tres ejes productivos. En primer lugar, la recirculación de agua en los procesos industriales, que permite reutilizar y tratar el recurso en distintas etapas, disminuyendo el consumo neto por tonelada producida.
En segundo término, el uso de fibras recicladas postconsumo, que reduce de manera directa la demanda de agua y energía asociada a la producción de pulpa virgen. Esta práctica se ha expandido en varios mercados de la región, impulsada tanto por regulaciones como por cambios en las preferencias de los consumidores.
Finalmente, la incorporación de energías limpias y procesos de secado más eficientes ha permitido reducir simultáneamente la huella de carbono y la huella hídrica del proceso productivo, sin afectar el rendimiento ni la experiencia de uso del producto final.
Estos avances permiten producir papel higiénico con menor impacto ambiental, manteniendo los estándares de suavidad, resistencia y desempeño que exige el mercado.
Consumo consciente y señales del mercado regional
Si bien aún no existe un estándar de etiquetado hídrico ampliamente adoptado en todos los mercados, la tendencia global avanza en esa dirección, impulsada por consumidores cada vez más informados. La reducción de la huella de agua comienza a posicionarse como un atributo diferenciador, capaz de generar beneficios ambientales sin sacrificar calidad.
Este cambio también tiene implicancias económicas. Optar por procesos con menor impacto hídrico puede traducirse en optimización de costos operacionales y en una mayor preferencia de marca, en un contexto donde la sostenibilidad se consolida como criterio de compra.
Según la segunda edición del estudio Ecolab Watermark, basado en la percepción de más de 25 mil personas a nivel global, un 75% de los consumidores en Latinoamérica estaría dispuesto a pagar más por productos fabricados bajo prácticas sostenibles y socialmente responsables.
En términos de mercado, durante 2025 el papel higiénico alcanzó un valor estimado de USD 236 millones en Perú, USD 256 millones en Colombia y USD 207 millones en Chile, con una demanda creciente por productos con mayor contenido reciclado y certificaciones ambientales.



