El CEO de Ipsos Chile analiza cómo han cambiado los hábitos de consumo, la confianza en las marcas y el papel del propósito en un consumidor cada vez más informado y exigente, donde aspectos como Inteligencia artificial, diferencias generacionales y nuevas exigencias éticas son esenciales
En tiempos de incertidumbre, alta exposición mediática y una ciudadanía cada vez más crítica, las marcas enfrentan el enorme desafío de conectar auténticamente con sus públicos. Nicolás Fritis, CEO de Ipsos Chile, lidera, desde una de las consultoras de investigación más importantes del país, el trabajo de decodificar esas complejidades que plantea la relación entre el mercado y los consumidores.
Con una trayectoria de más de una década en la compañía especializada en publicidad, marketing, medios, opinión pública y estudios sobre la sociedad, es una voz más que autotizada para poner sobre la mesa una radiografía actual del comportamiento del chileno, desde datos concretos levantados en estudios recientes, con foco en consumo, valores, decisiones y preocupaciones que configuran un nuevo perfil ciudadano.
En esta entrevista con Poderyliderazgo.cl, el Ingeniero civil industrial con máster en Gestión y Dirección de Empresas, aborda las nuevas reglas del juego del consumo, las diferencias entre generaciones, el rol de la inteligencia artificial en la investigación de mercado y la importancia de construir marcas con propósito.
¿Cómo ha cambiado la relación de las personas con las marcas en los últimos años?
Las personas ya no son solo consumidoras, ahora son co-creadoras, críticas y vigilantes de las marcas. Han dejado de comprar solamente productos: esperan una experiencia integral, coherente y empática. Hoy, una marca no puede limitarse a entregar mensajes unidireccionales. El consumidor exige que lo escuchen, que comprendan su contexto y que le hablen en sus propios códigos.
¿Qué buscan hoy los consumidores más allá del producto?
Buscan confianza, conexión emocional y una postura clara frente al mundo. Quieren marcas que respondan a sus expectativas funcionales, pero también a sus valores y emociones. Por ejemplo, si el porcentaje de hogares unipersonales aumenta, esperan productos y empaques que respondan a esa realidad.
¿Qué diferencias destacan entre generaciones como Z, millennials y baby boomers?
La Generación Z es nativa digital, pragmática y activista de marcas con valores sociales. Compran en línea, influenciados por sus pares. Los millennials valoran la sostenibilidad y gastan más en alimentos y hogar, mientras que los baby boomers buscan seguridad, salud y sentirse representados, aunque muchas veces no se sienten vistos por las marcas.
¿Cómo utilizan inteligencia artificial para mapear estas diferencias?
Combinamos datos robustos, plataformas digitales y análisis avanzado con IA para anticipar decisiones de compra. Nuestra plataforma Ipsos Facto permite identificar patrones y personalizar respuestas para nuestros clientes. Además, estamos creando agentes de IA basados en datos propios para entregar insights más relevantes y seguros.
¿Qué tan relevante es el propósito de marca para construir confianza, especialmente en jóvenes?
Es clave. El propósito es hoy un diferenciador crítico. En Ipsos medimos reputación corporativa y el atributo “tiene un propósito social” es determinante para la percepción positiva. Los jóvenes exigen autenticidad y compromiso real. En un entorno de desinformación y desconfianza, las marcas que representan valores reales ganan relevancia.
¿Qué hace que una campaña publicitaria realmente conecte con las personas hoy?
La clave está en la creatividad, la empatía y el sentido de pertenencia. Nuestra metodología “Misfits”, desarrollada por Ipsos globalmente, pone el foco en entregar experiencias publicitarias que conecten emocionalmente y generen valor real. No basta con adaptar un mismo contenido a todas las plataformas. Es necesario diseñar campañas específicas para cada medio y audiencia, entendiendo qué buscan en cada espacio.




