El presidente de Cooperativa Control Pisquero acusó falta de respaldo institucional frente al avance del pisco peruano y advirtió que la industria chilena enfrenta una disputa que ya dejó de ser solo comercial
A pocos días de la conmemoración del Día del Pisco, que se celebra este 15 de mayo en Chile, volvió a instalarse una discusión que hace años inquieta a productores del norte del país: la defensa de la denominación de origen del destilado chileno y el rol que está jugando el Estado frente a la ofensiva internacional por el mercado pisquero.
Desde la Región de Coquimbo, el presidente de Cooperativa Control Pisquero, Mauricio Stay Urqueta, lanzó una dura crítica a la falta de protección institucional hacia una industria que considera parte del patrimonio histórico, agrícola y cultural de Chile.
“Defender el pisco en Chile y en el mundo no es solo un tema comercial, es un tema de soberanía frente a una historia que nosotros mismos fundamos en 1931 y que hoy parece estar desprotegida ante la arremetida externa”, afirmó.
La crítica apunta directamente a lo que productores consideran una falta de reciprocidad comercial frente a Perú, país que mantiene restricciones para el ingreso de pisco chileno mientras en Chile el destilado peruano circula ampliamente en restaurantes, bares y campañas publicitarias.
“Perú, por un tema de Estado, no permite el ingreso de pisco chileno, pero aquí sí dejamos que su destilado ingrese. Incluso tenemos programas de televisión auspiciados con pisco peruano y restaurantes que hacen pisco sour con pisco peruano. Eso no es defender la denominación de origen”, sostuvo Stay.
Una industria nacida en plena crisis
La historia de Cooperativa Control Pisquero se remonta a 1931, el mismo año en que Chile estableció la primera Denominación de Origen de América para el pisco. En medio de la Gran Depresión, un grupo de agricultores del Valle del Elqui decidió organizarse para enfrentar la crisis económica y evitar el colapso de la actividad pisquera.
Aquella estrategia derivó en la creación de la llamada “Embotellación Única”, mecanismo que permitió ordenar precios, mejorar estándares de calidad y profesionalizar una industria que hoy representa a miles de familias ligadas al desarrollo agrícola y productivo de los valles de Huasco, Elqui, Limarí y Choapa.
Actualmente, la cooperativa reúne a más de 400 productores de uva pisquera y se ha transformado en uno de los principales referentes de la industria nacional.
“La Cooperativa Control Pisquero es el patrimonio vivo de nuestra región. Representamos a más de 400 productores de uva pisquera que han mantenido esta tradición por generaciones”, afirmó el dirigente.
“Defender el pisco también es defender a los productores”
Stay aseguró que detrás de la discusión sobre el pisco existe una dimensión económica y territorial que muchas veces queda fuera del debate público.
La actividad pisquera sostiene empleo, identidad cultural, turismo y cadenas productivas completas en el norte chico, especialmente en comunas donde la agricultura sigue siendo uno de los principales motores de la economía regional.
“Los productores de uva pisquera son quienes mantienen vivo este patrimonio y defender el pisco también es defenderlos a ellos. Falta que las autoridades se pongan los pantalones para defender el pisco en Chile”, afirmó.
Mientras la industria se acerca a los cien años desde la creación de la denominación de origen, el debate vuelve a instalar preguntas sobre competitividad, protección patrimonial, liderazgo público y el futuro de una de las bebidas más emblemáticas de Chile.



