Proyecto busca articular actores y habilitar un sistema regional que permita valorizar subproductos, generar negocios y avanzar en economía circular con impacto territorial
La Región de Los Lagos dio un paso en su estrategia de desarrollo sostenible con el avance de un proyecto que busca cambiar la forma en que se gestionan los residuos. Se trata del sistema inteligente de economía circular, una iniciativa que apunta a transformar residuos y subproductos en nuevos insumos productivos y a construir una red de colaboración entre actores públicos, privados y académicos para dinamizar el territorio.
El proyecto, impulsado por el Gobierno Regional, ejecutado por la Universidad de Los Lagos y apoyado por Corfo, avanzó en su fase de diseño con un taller que reunió a empresas, emprendedores, gestores de residuos y representantes institucionales.
La instancia permitió profundizar la co-construcción de una propuesta que busca articular capacidades regionales en torno a la economía circular y avanzar hacia un sistema que facilite la valorización de materiales secundarios.
Plataforma, datos y articulación
El eje del proyecto es el desarrollo de un sistema que combine una plataforma digital colaborativa, herramientas de inteligencia artificial y metodologías de gestión. Este modelo busca resolver fallas de mercado vinculadas a la trazabilidad y el intercambio de materiales, facilitando que residuos que hoy terminan en disposición final puedan reincorporarse a procesos productivos.
En términos operativos, el sistema apunta a mejorar la conexión entre oferta y demanda de subproductos, generando condiciones para su reutilización. En ese marco, la plataforma permitirá identificar, valorizar y reincorporar residuos en nuevos procesos productivos y contribuir a ordenar el flujo de materiales dentro de la economía regional.
Desarrollo productivo y nuevas oportunidades
El proyecto no solo aborda la gestión de residuos, sino también su potencial económico. La valorización de subproductos abre oportunidades en innovación, generación de empleo y encadenamientos productivos, especialmente en sectores relevantes para la región como salmonicultura, turismo, agroindustria y construcción.
Desde Corfo, el director regional (s) David Espinoza destacó el alcance de la iniciativa, señalando que “este proyecto es una oportunidad concreta para fortalecer la articulación entre el sector público, privado, la academia y el territorio”, y que además permite “abrir nuevas oportunidades de negocio, innovación y empleo a partir de una mejor valorización de residuos”.
Brechas estructurales y desafíos
La iniciativa se inserta en un escenario donde la economía circular enfrenta barreras relevantes, como la fragmentación del mercado, la falta de incentivos y limitaciones regulatorias. A esto se suma la dificultad de acceso a financiamiento para proyectos circulares y la necesidad de fortalecer la coordinación entre actores.
Desde el Gobierno Regional, Rodrigo Massa relevó esta dimensión, indicando que “muchos de los materiales que hoy se consideran residuos pueden reincorporarse a la cadena productiva”, y que el proyecto busca “fortalecer la colaboración entre servicios públicos, sector privado, academia y ciudadanía” para avanzar en soluciones de largo plazo.
Co-construcción y enfoque territorial
El proceso de diseño del sistema ha puesto énfasis en la participación de distintos actores, buscando asegurar pertinencia territorial en la propuesta. Los talleres realizados permiten integrar visiones y necesidades del ecosistema productivo, en una lógica que combina herramientas técnicas con trabajo colaborativo.
Desde la Universidad de Los Lagos, la coordinadora técnica Paola Ballerino destacó que “la amplia participación reafirma la importancia de generar espacios de encuentro y trabajo conjunto”, señalando además que este proceso permite “co-construir una propuesta con pertinencia territorial y visión compartida de futuro”.
Proyección: sistema habilitante para la economía circular
El proyecto contempla una duración de 36 meses y busca consolidarse como una herramienta habilitante para el desarrollo sostenible de la región. Su implementación permitirá avanzar en la gestión eficiente de recursos y en la generación de nuevas oportunidades productivas a partir de residuos.
En ese horizonte, la iniciativa se proyecta como un paso hacia un modelo económico más integrado, donde la economía circular se posiciona como un eje de desarrollo regional y donde la articulación entre actores será clave para su implementación efectiva.



