La Corporación Museo del Salitre, con apoyo de Cosayach, puso en marcha un programa piloto para fortalecer el inventario y conservación del archivo de Humberstone, mientras la digitalización aparece como el desafío para proteger este acervo patrimonial
Más de un millón de documentos, entre planos, periódicos, cartas, fotografías, vales y fichas salitreras, forman parte de uno de los principales registros de la historia de la industria del salitre en el norte de Chile. Su conservación abrió ahora una nueva etapa en Humberstone, con un programa destinado a fortalecer las capacidades de quienes trabajan directamente con este patrimonio.
La Corporación Museo del Salitre, con apoyo de Compañía Cosayach, desarrolló el primer módulo del Programa Piloto de Capacitación “Conservación de Documentos e Inventarios Patrimoniales del Sitio Patrimonio Mundial SH & SL”. La iniciativa contempla 68 horas de formación bajo modalidad híbrida y reúne a 12 integrantes del Centro de Documentos e Investigación de Humberstone y voluntarios.
Un archivo que conserva la historia de la pampa
La formación adquiere especial relevancia en una región que busca convertir su identidad y patrimonio en componentes de su desarrollo. Esa orientación también forma parte de la Política Regional de Turismo 2024–2034 de Tarapacá, que identificó más de 400 atractivos y puso el rescate patrimonial entre los ejes de proyección territorial.
El primer módulo estuvo dedicado al inventario de archivos y abordó metodologías de organización, planificación y registro aplicadas directamente al material almacenado en Humberstone. Durante los talleres se trabajó con cajas de documentos recuperados y limpiados desde distintas oficinas salitreras de Tarapacá, parte de los cuales todavía requiere ser sistematizado.
Lina Nagel, docente del módulo de Inventario de Archivo, destacó el valor que tendrá la información una vez organizada: “Acá hay mucha información que será de utilidad para investigadores, que podrán trabajar con esta gran base de datos”. La metodología quedó instalada para que el equipo del centro pueda continuar avanzando sobre el material pendiente.
Digitalización aparece como el próximo desafío
El programa continuará durante octubre con un segundo módulo sobre conservación preventiva, que estará a cargo de la especialista Daylin Veas. La etapa busca entregar herramientas teóricas y prácticas para reducir el deterioro de documentos y libros patrimoniales y mejorar las condiciones en que se conserva el archivo.
Pero la conservación física es solo una parte del trabajo. Georgina Pastene, encargada del Centro de Documentos e Investigación y administradora del sitio, advirtió que todavía queda un paso decisivo: “Tenemos un trabajo pendiente, que es la digitalización para que las personas trabajen con material digital, de manera de no dañar los documentos originales”.
La vinculación entre empresas mineras y recuperación patrimonial tiene antecedentes en la región. La preservación de Humberstone y Santa Laura ya ha movilizado iniciativas del sector minero de Tarapacá, especialmente en la restauración de espacios asociados a la historia productiva y social de la pampa.
Minería y conservación patrimonial
Para Cosayach, la iniciativa se vincula con la historia compartida entre la actividad productiva actual y el pasado salitrero de Tarapacá. La compañía ha desarrollado acciones de vinculación con comunidades y municipios como Huara y Pozo Almonte y planteó que la preservación documental permite prolongar esa memoria hacia nuevas generaciones.
Patricio Castillo, de la Subgerencia de Control y Gestión de Cosayach, sostuvo que “Cosayach está presente en este gran desafío de preservar el patrimonio histórico. Nos interesa trasmitir a las generaciones futuras, la importancia que esto tiene”. La compañía espera continuar su participación durante el segundo módulo previsto para octubre.
El desafío tiene una escala considerable. El Centro de Documentos alberga una colección estimada en más de un millón de piezas históricas vinculadas a más de 120 oficinas y campamentos salitreros, un registro que permite reconstruir no solo el funcionamiento de la industria, sino también la vida social y cotidiana desarrollada durante décadas en la pampa tarapaqueña.
Humberstone y Santa Laura forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial desde 2005 y constituyen un testimonio excepcional del ciclo del salitre y de su impacto económico y social. El avance del inventario, la conservación preventiva y una futura digitalización determinarán ahora cuánto de ese enorme archivo podrá quedar disponible para investigadores y nuevas generaciones sin exponer sus originales al deterioro.



