Representantes de ambos países firmaron un memorándum para desarrollar Latam-GPT, un modelo de lenguaje regional con foco en ética, diversidad cultural y autonomía tecnológica latinoamericana
Chile y Costa Rica formalizaron una alianza estratégica en inteligencia artificial, tras la firma de un Memorándum de Entendimiento que incorpora a Costa Rica al proyecto Latam-GPT, una iniciativa impulsada por Chile para desarrollar un modelo de lenguaje regional para América Latina y el Caribe. El acuerdo marca un nuevo hito en la construcción de capacidades tecnológicas propias, con énfasis en ética, soberanía digital y diversidad cultural.
La firma fue suscrita entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica (MICITT), consolidando una agenda de cooperación que trasciende lo bilateral y se proyecta como infraestructura estratégica para la región.
En ese marco, el ministro chileno de Ciencia, Aldo Valle, destacó que “Chile y Costa Rica comparten una visión profunda sobre el valor de la ciencia, la tecnología y la innovación como motores de progreso democrático, equidad y bienestar. Esta firma simboliza no solo una alianza bilateral, sino también la voluntad de aportar a la autonomía tecnológica de América Latina y el Caribe”, subrayando que Latam-GPT busca reducir dependencias estructurales en el ámbito digital.
Latam-GPT y la construcción de soberanía digital regional
El memorándum establece un marco de cooperación para el desarrollo conjunto de Latam-GPT, concebido como un modelo de lenguaje entrenado con datos representativos de la realidad latinoamericana. Entre sus objetivos centrales se encuentra la preservación del patrimonio digital regional, mediante la construcción colaborativa de datasets que integren diversidad lingüística, cultural y social.
Asimismo, el acuerdo contempla la definición de estándares éticos y protocolos de uso de la información, incorporando principios de responsabilidad, transparencia y gobernanza tecnológica compartida. De este modo, la iniciativa se posiciona como una respuesta regional frente al predominio de modelos desarrollados fuera de América Latina.
Desde Costa Rica, la ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones, Paula Bogantes Zamora, situó la incorporación de su país en una lógica estratégica de largo plazo.
En sus palabras, “la incorporación de Costa Rica al proyecto Latam-GPT representa un paso clave para asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial en la región responda a nuestros valores, nuestra diversidad cultural y nuestras realidades sociales”, agregando que se trata de “una inteligencia artificial ética, inclusiva y construida desde América Latina, con soberanía tecnológica y al servicio de las personas”.
Coordinación institucional y gobernanza del proyecto
La implementación del acuerdo contempla la designación de contrapartes técnicas nacionales, responsables de coordinar los ecosistemas de ciencia, tecnología y cultura en cada país. En el caso de Chile, esta función será asumida por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), mientras que en Costa Rica estará a cargo de la Dirección de Investigación, Desarrollo e Innovación del MICITT.
Estas entidades articularán la participación de universidades, centros de investigación, sector privado y sociedad civil, además de promover proyectos científicos conjuntos e intercambio de metodologías y buenas prácticas.
Desde CENIA, la directora de operaciones Mónica Soto enfatizó la dimensión identitaria del proyecto. A su juicio, “el objetivo es contar con modelos de lenguaje que nos representen, que reflejen nuestra idiosincrasia, culturas, lenguas, artes y realidades sociales”, destacando que Latam-GPT permitirá “sentirnos parte activa de la revolución global del conocimiento y de la inteligencia artificial, desde una identidad propia y compartida como región”.
El memorándum tendrá una vigencia inicial de un año, prorrogable automáticamente hasta por cuatro años, no contempla compromisos financieros adicionales para los Estados y se implementará conforme a la legislación interna de cada país. Con ello, Chile y Costa Rica avanzan en la construcción de una gobernanza regional de la inteligencia artificial, basada en cooperación, conocimiento y autonomía tecnológica.



