La institución presentó un portafolio de proyectos a cinco años y acuerdos de colaboración público-privada, reafirmando su compromiso histórico con el desarrollo sostenible del país y la proyección de soluciones con impacto sistémico
Fundación Chile dio inicio a la conmemoración de su 50° aniversario, presentando una agenda estratégica orientada a la transferencia tecnológica a gran escala, la innovación productiva, la acción climática, la formación de talento y la articulación público-privada, con un énfasis especial en la Plataforma de Desarrollo y Transferencia Tecnológica Chile–Finlandia como uno de sus principales pilares de proyección institucional.
El hito inaugural se realizó en los jardines de su edificio corporativo y reunió a más de 700 asistentes entre autoridades, socios estratégicos, representantes del mundo público y privado, colaboradores y excolaboradores.
El calendario conmemorativo se extenderá durante todo el año y culminará en agosto, mes en que se cumplen cinco décadas desde la creación de la institución, reafirmando su compromiso histórico con el desarrollo sostenible del país y la proyección de soluciones con impacto sistémico.
Hernán Araneda, gerente general de Fundación Chile, destacó que “Estamos muy contentos con esta celebración y comprometidos a seguir identificando desafíos relevantes para el país, de modo de abordarlos con soluciones concretas. Este es un año en el que contaremos con un portafolio extraordinariamente robusto, con iniciativas por más de 60 a 70 millones de dólares en los próximos cinco años, lo que nos permite proyectar este período como uno de alto impacto”.

Por su parte, Pablo Zamora, presidente ejecutivo de Fundación Chile, subrayó que “Es muy relevante contar con instituciones como la nuestra, que miren a Chile con anticipación, con capacidades técnicas, que sean capaces de hacer transferencia tecnológica, articular actores públicos y privados, y enfrentar los problemas del país con mirada de largo plazo”.
Asimismo, José Miguel Benavente, vicepresidente ejecutivo de Corfo y director de Fundación Chile, enfatizó el impacto económico de la organización: “Hay muchas dimensiones destacables de Fundación Chile. Entre ellas, todo lo que ha logrado en el desarrollo de nuevas industrias que han aportado al PIB del país”
Benavente resaltó además que “Es también un caso ilustrativo de los beneficios que tiene su constitución público-privada, que recoge miradas de ambos mundos. Además, destaca por ser siempre una institución pionera, que asume riesgos, a la vez que cuenta con una solidez clara y una permanencia a través del tiempo”.
En la misma línea, René Muga, vicepresidente del Directorio de Fundación Chile y vicepresidente de Asuntos Corporativos de BHP, explicó la motivación de la compañía para aportar al endowment de la organización, detallando que “Quisimos ser parte del pensamiento estratégico que aquí se desarrolla. Fundación Chile se ha transformado en el ejemplo más potente de colaboración público-privada, de confianza, transparencia y coherencia institucional, y en un referente de la innovación con el propósito de generar bienes públicos para Chile”.
Agenda estratégica: innovación, talento y acción climática
Durante el encuentro, la institución presentó cinco ámbitos estratégicos: transferencia tecnológica a gran escala mediante la Plataforma Chile–Finlandia; impulso al emprendimiento científico-tecnológico y la innovación deep tech; liderazgo en transición energética, descarbonización y acción climática; formación del talento para los empleos del futuro; y fortalecimiento de una cultura de decisiones basadas en evidencia en educación.
De esta forma, la agenda busca escalar soluciones con impacto sistémico, fortalecer capacidades productivas y humanas y consolidar alianzas público-privadas e internacionales.
Uno de los ejes centrales será la Plataforma de Desarrollo y Transferencia Tecnológica Chile–Finlandia, implementada por Fundación Chile y el Centro Tecnológico VTT de Finlandia. La iniciativa tendrá una duración inicial de cinco años y un presupuesto de US$50 millones, con US$20 millones aportados por Corfo y el resto proveniente de recursos apalancados del ecosistema finlandés y fondos nacionales e internacionales.
Su objetivo es diseñar e implementar soluciones innovadoras para sectores como minería sostenible, bioeconomía forestal y desarrollo regional inteligente.
Asimismo, durante 2026 la plataforma priorizará el trabajo con la mediana minería, con foco en diagnóstico de brechas, pilotaje de soluciones tecnológicas basadas en modelos finlandeses y posterior escalamiento hacia la gran minería.
En paralelo, se impulsará la bioeconomía forestal, promoviendo la industrialización de la construcción en madera y el desarrollo de biomateriales a partir de celulosa y lignina, fortaleciendo cadenas de valor con empresas nacionales y socios tecnológicos de Finlandia.
Colaboración con Sofofa y transferencia internacional
En este contexto, Fundación Chile suscribió un acuerdo de colaboración estratégica con Sofofa, orientado a coordinar capacidades y desarrollar soluciones aplicadas en descarbonización industrial, economía circular, bioeconomía y fortalecimiento de capacidades de monitoreo y control de emisiones, incorporando la experiencia del VTT de Finlandia y su adaptación al marco regulatorio chileno para mejorar la toma de decisiones públicas y privadas.
Al respecto, Rosario Navarro, presidenta de Sofofa, afirmó que “Esta alianza pretende hacerse cargo de los desafíos, no sólo del calentamiento global y del cambio climático, sino que también, a través del aprendizaje y transferencia del conocimiento finlandés, queremos potenciar y desarrollar instrumentos propios de medición y hacernos cargo de retos que son tan globales como la contaminación ambiental. Siempre con colaboración, con innovación y con transformaciones profundas”.
Trayectoria que ha transformado el desarrollo de Chile
A lo largo de cinco décadas, Fundación Chile ha sido un actor decisivo en la creación y transformación de industrias estratégicas, actuando como catalizador de innovación, transferencia tecnológica y nuevos mercados.
Fue protagonista en la salmonicultura, con más de 45 mil empleos directos y un beneficio social atribuible cercano a USD 690 millones (USD 2025); impulsó la agroindustria de los berries; promovió la energía solar fotovoltaica en etapas tempranas; y contribuyó a posicionar al sector forestal bajo estándares internacionales de manejo sostenible.
Asimismo, ha tenido un rol estructural en el desarrollo de capital humano, la modernización de la educación técnico-profesional, el emprendimiento y el capital de riesgo, la innovación en minería, la transición energética, la economía circular y la gestión sostenible del agua, consolidándose como una de las experiencias más relevantes de articulación público-privada en América Latina.



