Cincuenta estudiantes de distintas comunas de la región iniciaron su formación gratuita en joyería y orfebrería. El programa, impulsado por Codelco División El Teniente y la Corporación Pro O’Higgins, busca rescatar oficios tradicionales y abrir nuevas oportunidades de emprendimiento local
En el histórico poblado de Coya, enclavado en el valle cordillerano de la Región de O’Higgins, la tradición minera y la identidad cultural vuelven a encontrarse en un proyecto que ha logrado trascender generaciones. La Escuela de Orfebres de Coya celebra 25 años formando artesanos y promoviendo el rescate de un oficio que conecta patrimonio, creatividad y oportunidades de desarrollo para la comunidad.
El aniversario coincide con el inicio de un nuevo ciclo académico que reunirá durante 2026 a 50 estudiantes provenientes de distintas comunas de la región, quienes participarán en cursos de orfebrería y joyería orientados tanto a la formación técnica como al emprendimiento. La iniciativa busca no solo preservar el conocimiento artesanal, sino también abrir caminos para quienes ven en este oficio una posibilidad concreta de desarrollo personal y laboral.
El programa es impulsado por Codelco División El Teniente junto a la Corporación Pro O’Higgins, y se financia a través del programa de Becas Laborales del SENCE, mediante excedentes de capacitación de la cuprífera. Este modelo de colaboración público-privada ha permitido consolidar un espacio formativo que combina tradición cultural con oportunidades de capacitación.
Un cuarto de siglo rescatando oficios
A lo largo de estos 25 años, la Escuela de Orfebres de Coya ha construido una trayectoria marcada por el aprendizaje del trabajo artesanal con metales y por el fortalecimiento de la identidad cultural regional. En este periodo, cerca de 600 personas han pasado por sus aulas, adquiriendo conocimientos técnicos que en muchos casos se han traducido en emprendimientos propios o en nuevas oportunidades laborales dentro del ámbito creativo y artesanal.
Para Braulio Guzmán, el aniversario refleja el impacto que ha tenido el proyecto en la región y la vigencia que mantiene el oficio entre nuevas generaciones.
“Estamos orgullosos de que, durante 25 años, la Escuela de Orfebres de Coya haya entregado formación a cerca de 600 personas de la región. Hoy vemos con satisfacción cómo la escuela está ocupada durante toda la semana con los cursos que estarán en pleno desarrollo durante 2026”, señaló.
La escuela ofrece actualmente tres programas formativos: Orfebrería Básica, Orfebrería Avanzada y Joyería, cursos que permiten a los estudiantes avanzar desde los fundamentos del trabajo con metales hasta el diseño y elaboración de piezas más complejas. Esta estructura formativa ha permitido que el programa se mantenga vigente, adaptándose a los intereses de quienes buscan desarrollar habilidades artesanales y creativas.
Formación con sentido comunitario
El impacto del proyecto trasciende el ámbito formativo. Desde su creación, la escuela ha sido también un espacio de encuentro entre cultura, comunidad y desarrollo territorial.
Para Cristian Sanhueza, el inicio de este nuevo ciclo formativo representa una oportunidad para reafirmar el compromiso de la industria minera con el desarrollo de las comunidades locales.
“Estamos muy contentos de acompañar el inicio de un nuevo año formativo, especialmente en un momento tan significativo. Este espacio ha permitido formar generaciones de artesanos, rescatando un oficio tradicional y abriendo nuevas oportunidades para la comunidad”, afirmó.
En la misma línea, el fundador de la escuela, Denis Célèry, destacó el valor cultural que ha adquirido el proyecto con el paso del tiempo: “Iniciar este nuevo ciclo con los cursos completos es una muy buena forma de comenzar a celebrar este cuarto de siglo, al poner en valor el trabajo que la escuela ha realizado para fortalecer la identidad cultural de la región”.
La escuela ha logrado posicionarse así como un espacio donde la transmisión de conocimientos artesanales se vincula con la preservación de tradiciones y con la creación de nuevas oportunidades para quienes buscan emprender.
Aprender un oficio para construir futuro
Durante el ciclo formativo 2026, 20 estudiantes participarán en el curso de Orfebrería Básica, 15 en Orfebrería Avanzada y 15 en el programa de Joyería, en un proceso que combina aprendizaje práctico, diseño y trabajo con metales. Los participantes provienen de distintas comunas de la región, lo que refleja el interés que ha despertado esta instancia de formación especializada.
Para muchos estudiantes, integrarse a la escuela tiene un significado especial al coincidir con su aniversario.
“Ser parte de la escuela justo en el año en que cumple 25 años es un regalo. Es muy especial saber que también seremos parte de la historia de este aniversario”, comentó Macarena González, proveniente de Rancagua.
El proceso de aprendizaje se desarrolla además en instalaciones recientemente renovadas por Codelco, lo que ha permitido mejorar los espacios de trabajo y fortalecer las condiciones para la formación.
“Este es un lugar maravilloso para aprender. Trabajar con el cobre, que es un metal tan noble de nuestro país, le da un valor especial a esta experiencia”, destacó Carolina Ramírez.
Para otros participantes, el aprendizaje representa también una oportunidad concreta de emprendimiento.
“Me siento muy privilegiada de haber sido seleccionada y hacerlo justo en el año en que la escuela celebra su aniversario. Es una experiencia muy enriquecedora, porque permite desarrollar una oportunidad de emprendimiento”, agregó Bárbara Rojas.
Patrimonio cultural y proyección regional
A lo largo del año, la Escuela de Orfebres de Coya continuará desarrollando actividades de extensión y difusión cultural, entre ellas talleres abiertos a la comunidad y experiencias educativas dirigidas a estudiantes de establecimientos de la región. La institución también participa en diversas instancias patrimoniales y turísticas, promoviendo el valor cultural del trabajo artesanal con cobre.
Estas iniciativas buscan acercar el oficio de la orfebrería a nuevas generaciones y fortalecer el vínculo entre cultura, identidad territorial y desarrollo local. En una región marcada por la actividad minera, el trabajo con cobre adquiere además un significado especial al conectar tradición artesanal con el principal recurso productivo del país.
A 25 años de su creación, la Escuela de Orfebres de Coya se consolida como un ejemplo de cómo la colaboración entre empresas, instituciones y comunidades puede rescatar oficios tradicionales, fortalecer el capital humano regional y abrir nuevas oportunidades de desarrollo cultural y económico.



