Por Angelo Palazzi Lander, vicerrector de INACAP Sede Rancagua
Cada cuarto jueves de abril, el mundo conmemora el Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Más que una efeméride establecida por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), esta fecha representa un llamado urgente a la reflexión y, sobre todo, a la acción. Como institución vinculada al desarrollo productivo de nuestra Región de O’Higgins, no podemos ignorar una realidad latente: la brecha digital de género sigue siendo una deuda con nuestra sociedad.
Las cifras son claras. A nivel global, las mujeres representan apenas entre el 27% y el 35% de la fuerza laboral tecnológica. En Latinoamérica, la participación cae al 23%, y Chile registra una de las cifras más bajas, con solo un 18% de presencia femenina en el área Tecnologías de la Información. Si miramos la situación en INACAP Sede Rancagua, el panorama es similar: las estudiantes del Área de Informática, Ciberseguridad y Telecomunicaciones representan actualmente el 10,4% de nuestra matrícula total.
¿Por qué ocurre esto? Históricamente, las áreas tecnológicas han sido asociadas socialmente a los hombres, alejando a las mujeres jóvenes de vocaciones que hoy son el motor de la economía mundial. Esta exclusión no solo afecta la equidad, sino que priva a la industria de la creatividad y la capacidad analítica de las mujeres, quienes además enfrentan una brecha salarial del 16% en comparación con sus pares masculinos.
En INACAP, bajo nuestro modelo de “Aprender Haciendo”, tenemos la convicción de que el talento no tiene género. Por ello, hemos asumido un compromiso concreto a través de nuestro Programa Mujeres STEM. Este incentivo consiste en una beca del 50% del arancel para todas las mujeres que se matriculen en cualquiera de nuestras carreras técnicas tecnológicas. Este beneficio no es solo un apoyo inicial; se extiende por la duración formal de la carrera —cuatro semestres— más un periodo de gracia de dos semestres adicionales.
Los primeros resultados de estos esfuerzos ya comienzan a dar frutos: en este Proceso de Admisión 2026, las alumnas nuevas representan un 12% del total de ingresos en estas áreas en nuestra sede. Es un avance, pero sabemos que aún queda camino por recorrer.
Incorporar a la mujer en la industria es imperativo para el desarrollo regional. Nuestra minería, agroindustria y servicios requieren de expertos en ciberseguridad, analistas de datos y desarrolladores que comprendan la complejidad del mundo actual.
Invitamos a las jóvenes de la Región de O’Higgins a derribar prejuicios y a liderar la transformación digital. En INACAP Rancagua, las herramientas están dispuestas y las puertas están abiertas. El futuro de la tecnología es diverso, y el compromiso de esta institución es asegurar que ninguna mujer con talento se quede fuera de esa construcción.
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