El festival itinerante convocará obras de América Latina y el Caribe vinculadas a ruralidad fronteriza, pueblos indígenas y disidencias, con actividades en Coyhaique, Puyuhuapi, Villa Mañihuales, Lago Verde y Ancud durante octubre de 2026
Coyhaique será el punto de partida de EFÍMERA, Festival de Cine Itinerante al Sur del Mundo, una nueva iniciativa cultural que busca ampliar la circulación del cine latinoamericano desde la Región de Aysén, conectando creación audiovisual, comunidades y territorios del sur austral.
El festival abrió su convocatoria internacional dirigida a creadoras y creadores audiovisuales de América Latina y el Caribe, invitando a postular cortometrajes y largometrajes que dialoguen con temáticas como ruralidad fronteriza, pueblos indígenas y disidencias sexo-genéricas. La propuesta apunta a reunir relatos que permitan mirar el continente desde territorios, identidades y experiencias que muchas veces quedan fuera de los circuitos culturales tradicionales.
Cine itinerante con mirada territorial
EFÍMERA nace del trabajo desarrollado por Aguacero Cooperativa Audiovisual, integrada por realizadores y gestores culturales de Aysén y Chiloé. Su directora artística, Alison Ninoska, explicó que el proyecto busca abrir espacios de exhibición y encuentro desde el sur de Chile, llevando el cine a comunidades que no siempre acceden a programación audiovisual latinoamericana.
“Queremos generar espacios de exhibición y encuentro para el cine latinoamericano desde el sur de Chile, pero también llevar el festival a distintas localidades rurales de la región y acercar estas historias a comunidades que muchas veces quedan fuera de los circuitos culturales”, señaló Ninoska.
El festival contempla actividades y exhibiciones en Coyhaique, Puyuhuapi, Villa Mañihuales, Lago Verde y Ancud, consolidando un formato itinerante que entiende la cultura como una herramienta de participación, identidad y descentralización. Desde esa perspectiva, la iniciativa no solo busca proyectar películas, sino también construir espacios de conversación entre obras, territorios y comunidades.
Convocatoria abierta para América Latina
La convocatoria considera obras de ficción, documental y animación, con cortometrajes desde 15 minutos y largometrajes de hasta 90 minutos. La amplitud de formatos permitirá configurar una programación diversa, capaz de reunir miradas sobre el mundo rural, las fronteras, las memorias locales, los pueblos originarios y las identidades contemporáneas.
El productor ejecutivo de EFÍMERA, Arturo Solís, destacó que el proyecto también busca fortalecer el desarrollo audiovisual regional y proyectar a Aysén como un territorio vinculado a la creación cinematográfica latinoamericana. “La idea es posicionar a la región como una vitrina audiovisual, destacando sus paisajes, su cultura y las historias que surgen desde estos territorios”, indicó.
Ese objetivo conecta con un desafío mayor para las regiones: ampliar los espacios de circulación cultural, formar audiencias y generar oportunidades para las industrias creativas fuera de los grandes centros urbanos. En Aysén, el paisaje, la memoria territorial y las comunidades aparecen como parte de una narrativa capaz de dialogar con otros territorios latinoamericanos.
Aysén, cultura y nuevas oportunidades
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Universidad de Aysén y financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Desde la casa de estudios, el director de Vinculación con el Medio, Marcelo Sanhueza, valoró el impulso de jóvenes profesionales de la región y el aporte del festival a la gestión cultural local.
“Es importante acompañar iniciativas que fortalezcan la gestión cultural y generen nuevas oportunidades para el desarrollo audiovisual en Aysén”, señaló Sanhueza.
EFÍMERA se realizará entre el 23 y el 27 de octubre de 2026 en el Centro Cultural Coyhaique y distintas localidades del sur austral. Las bases y detalles de la convocatoria están disponibles a través de los canales oficiales del festival y mediante el correo [email protected].
Con su primera edición, el festival busca instalar una nueva plataforma para el cine latinoamericano desde la Patagonia, promoviendo una circulación cultural más descentralizada, comunitaria y conectada con las historias que emergen desde los territorios.



