Autoridades de Economía, Energía, Corfo y ProChile recorrieron tres empresas locales que agregan valor a residuos, materiales y capacidades productivas, con foco en innovación, competitividad, sostenibilidad y proyección comercial desde la Región de Aysén hacia nuevos mercados
Desde el reciclaje de residuos de la industria acuícola hasta la fabricación de embarcaciones con ingeniería desarrollada en la región, Puerto Aysén comienza a mostrar una nueva generación de capacidades productivas con potencial de crecimiento fuera del territorio. Tres empresas locales fueron parte de un recorrido realizado por autoridades económicas y de fomento para conocer sus procesos, identificar brechas y articular apoyos públicos orientados a innovación, competitividad, sostenibilidad y apertura comercial.
La jornada incluyó visitas a Aysén Recircular, Visón Chile y Ceresal, iniciativas que trabajan en áreas vinculadas al reciclaje industrial, la economía circular, la fabricación de embarcaciones y la valorización de residuos provenientes de actividades productivas estratégicas para la zona. En conjunto, las experiencias muestran cómo empresas regionales están transformando problemas locales en soluciones con posibilidad de escalar hacia otros mercados.
El recorrido reunió a representantes de la Seremi de Economía, Seremi de Energía, Corfo Aysén y ProChile Aysén, con el propósito de acercar instrumentos públicos a empresas que ya están desarrollando procesos y productos con valor agregado. El foco estuvo puesto en levantar necesidades concretas, desde costos energéticos y automatización hasta exportación, innovación tecnológica y articulación con nuevas cadenas productivas.
Empresas regionales con capacidad de escalar
El seremi de Economía, Fomento y Turismo, Rodrigo Aguilera, destacó que la visita permitió reunir a distintos servicios públicos en torno a empresas que ya cuentan con avances productivos y desafíos de crecimiento identificados. “Hemos generado una sinergia importante con las empresas, recogiendo sus inquietudes y viendo cómo podemos apoyarlas con los instrumentos disponibles”, señaló.
Uno de los temas que apareció durante la jornada fue el costo energético, factor que incide directamente en la competitividad de empresas regionales ubicadas en zonas más aisladas. El seremi de Energía, Juan Luis Amenábar, explicó que el nuevo esquema tarifario permitiría una reducción promedio estimada de entre 14% y 15% para distintos tipos de usuarios, lo que podría mejorar las condiciones de operación para actividades intensivas en consumo eléctrico.
Para el director de Corfo Aysén, Francisco Saldivia, el recorrido permitió observar resultados concretos de procesos de innovación desarrollados en el propio territorio. “Hemos comprobado en terreno actividades vinculadas a sostenibilidad y reciclaje, con potencial para llegar a otras regiones e incluso a otros países”, afirmó. Agregó que el desafío institucional es acompañar a las empresas en etapas que les permitan fortalecer capacidades, incorporar innovación y avanzar hacia nuevos niveles de desarrollo.
Desde ProChile Aysén, su director, Jaime Poblete, puso el acento en la identificación temprana de empresas con capacidad para explorar mercados externos. Durante la visita destacó el desarrollo de ingeniería naval y nuevas tecnologías presente en Visón Chile, además del valor que tiene la coordinación pública para preparar a empresas locales que buscan proyectarse fuera de la región.
Tres iniciativas bajo observación pública
| Empresa | Desarrollo productivo | Proyección |
|---|---|---|
| Aysén Recircular | Transforma poliestireno expandido recuperado en nuevos productos | Soluciones para construcción sustentable |
| Visón Chile | Fabrica embarcaciones de HDPE y desarrolla una embarcación eléctrica | Ingeniería naval regional y nuevas tecnologías |
| Ceresal | Procesa residuos industriales de la actividad acuícola | Automatización y posible exportación de EPS reciclado |
Residuos que vuelven al ciclo productivo
En Aysén Recircular, el trabajo parte de un problema visible en distintos puntos del litoral: la acumulación de poliestireno expandido, también conocido como EPS. La empresa transforma este residuo en nuevos productos elaborados íntegramente a partir de material recuperado, incorporando un enfoque de innovación y economía circular con aplicación productiva.
Su representante, Carlos Díaz, explicó que el origen de la iniciativa está directamente vinculado con el entorno regional. “Nos formamos para hacernos cargo de esto que vemos en las playas y darle una utilidad”, señaló. La empresa fue reconocida por Corfo en 2025 con el premio Innovación de Impacto en la categoría Desarrollo Territorial y proyecta sus soluciones hacia la construcción sustentable.
La experiencia muestra una línea de trabajo cada vez más relevante para regiones con fuerte presencia acuícola, portuaria e industrial: reducir residuos, recuperar materiales y reincorporarlos a procesos productivos con mayor valor agregado. Esa capacidad resulta especialmente importante en territorios donde la logística, el transporte y la disposición final de residuos elevan los costos de operación.
Ingeniería naval desde la Patagonia
La segunda visita fue a Visón Chile, empresa dedicada a la fabricación de embarcaciones de polietileno de alta densidad. Su gerente general, César García, explicó que actualmente trabajan en embarcaciones de hasta 12 metros y en el desarrollo de una embarcación eléctrica en la Patagonia.
“Los desarrollos regionales, como los apoyados por Corfo, nos han permitido explorar nuevas tecnologías e incorporar innovación”, señaló García. La empresa también reprocesa sus propios retazos de plástico para desarrollar placas de HDPE mediante alianzas regionales, reduciendo residuos de fabricación y ampliando el uso de materiales recuperados.
El caso de Visón Chile incorpora una dimensión distinta dentro del recorrido: no solo recuperación de materiales, sino también desarrollo tecnológico aplicado a necesidades del territorio. En una región marcada por canales, fiordos, actividad acuícola, pesca y transporte marítimo, la fabricación local de embarcaciones abre posibilidades para fortalecer proveedores regionales y generar soluciones adaptadas a las condiciones de la Patagonia.
Ceresal mira hacia la exportación
El recorrido concluyó en Ceresal, planta que recibe y procesa residuos industriales provenientes principalmente de la actividad acuícola. Su fundador, Jacob Fernández, explicó que el propósito de la empresa es “dar vida a materiales que estaban muertos para muchas personas”, procesándolos para que otras compañías puedan valorizarlos.
Tras casi cuatro años de funcionamiento, la empresa busca avanzar hacia una planta automatizada que le permita aumentar su capacidad de procesamiento. En paralelo, trabaja en una posible primera exportación de EPS reciclado hacia España y Bélgica, una operación que inicialmente consideraba un contenedor y que luego pasó a proyectar dos.
La experiencia de Ceresal conecta el trabajo local con una ruta de internacionalización concreta. Para una región alejada de los principales centros logísticos del país, esa posibilidad representa un salto relevante: pasar de la gestión de residuos industriales a la generación de materiales valorizados con demanda fuera de Chile.
Innovación territorial con mirada comercial
Las tres empresas visitadas comparten un punto común: nacen desde problemas productivos y ambientales presentes en la Región de Aysén, pero no se limitan a resolverlos localmente. Sus modelos buscan agregar valor, reducir residuos, incorporar tecnología y abrir nuevas oportunidades comerciales en sectores donde la sostenibilidad comienza a pesar cada vez más en las decisiones de compra.
El recorrido también muestra el rol que puede cumplir la articulación pública cuando se conecta con empresas que ya tienen procesos en marcha. Energía, fomento productivo, innovación y promoción internacional aparecen como piezas complementarias para que estas iniciativas no queden solo en experiencias territoriales, sino que puedan integrarse a nuevas cadenas de valor.
Para Puerto Aysén, el desafío será transformar estas capacidades en una base productiva más amplia, capaz de combinar sostenibilidad, empleo local, tecnología y proyección comercial. En esa ruta, las empresas regionales pueden convertirse en protagonistas de una economía regional más sofisticada, donde la innovación no se importa desde el centro, sino que se construye desde las necesidades y ventajas del propio territorio.



