El legislador del Frente Amplio rechazó la querella anunciada por Fernando Rabat, acusó al ministro de intentar desviar el debate sobre las polémicas rebajas de condena a agresores sexuales y defendió su labor fiscalizadora frente al Gobierno
Jaime Bassa no piensa retroceder. Ni siquiera ante la posibilidad de enfrentar una querella del ministro de Justicia, Fernando Rabat. El diputado del Frente Amplio respondió este viernes, en el programa La Voz de los que Sobran, con una frase frontal: “Yo estoy más que dispuesto a aceptar todas las consecuencias que sean, que se levanten en el horizonte, porque a mí no me van a asustar con sus amenazas”.
El conflicto estalló después de que Bassa vinculara las rebajas de condena a agresores sexuales con una supuesta red internacional de pedofilia. Rabat consideró que esos dichos atentaban contra su honra y anunció que encargó preparar una querella criminal. Hasta ahora, el anuncio no acredita que la acción haya sido presentada ante un tribunal.
Pero Bassa insiste en que la disputa con el ministro desplaza el debate de fondo. El diputado lamentó tener que hablar del “ataque que un ministro de Estado dirige contra un diputado, contra un diputado que fiscaliza, además, porque desvía el foco”. Apuntó a la protección de niños y adolescentes, un problema que también se expresa en las brechas de la institucionalidad de infancia.
Una querella en medio de 56 rebajas
La disputa tiene como telón de fondo 56 reducciones de condena a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores, autorizadas durante 2026. Las decisiones del Ministerio de Justicia provocaron cuestionamientos políticos y llevaron al Gobierno a suspender la tramitación de nuevos decretos el 23 de octubre.
Rabat ha defendido su actuación apelando a la Ley 19.856 y a criterios judiciales sobre su aplicación. Frente a las acusaciones del parlamentario, sostuvo que “hay límites que no se pueden cruzar” y que las afirmaciones formuladas en su contra eran inaceptables. No hay evidencia pública que acredite una vinculación del ministro con una red de pedofilia.
“Nunca con el victimario”
Bassa no se limitó a responder la amenaza judicial y amplió su crítica hacia la manera en que, a su juicio, se ejerce el poder. “Aquí el problema es estructural, es más grande, es más profundo”, sostuvo, antes de cuestionar a la derecha por lo que describió como una historia de abuso de poder.
También dejó explícito el lugar desde el que dice hablar: “Nunca con el victimario, nunca”. La declaración buscó devolver la atención a las personas afectadas, mientras el ministro defiende su derecho a responder judicialmente a acusaciones que considera lesivas para su honra.
El conflicto que sigue abierto
A la controversia política se sumó este viernes una investigación del Ministerio Público por presunta prevaricación administrativa, a partir de una denuncia contra Rabat y el subsecretario Luis Silva. La apertura de diligencias no significa que exista responsabilidad penal establecida.
Bassa aseguró que está dispuesto a discutir el enfrentamiento en tribunales. Pero, más allá del destino de la querella, sigue pendiente una respuesta sobre los criterios usados para rebajar condenas y el lugar que tendrán las víctimas en futuras decisiones. Es una demanda que también ha estado presente en el debate sobre asistencia jurídica y una Defensoría de las Víctimas.



