Encuentro reunió a emprendedoras y científicas que están desarrollando soluciones en sostenibilidad, economía circular y biotecnología, evidenciando el impacto de los instrumentos de fomento en la construcción de capacidades productivas desde regiones
El liderazgo femenino en innovación comienza a consolidarse como un factor clave en el desarrollo productivo regional. Así quedó reflejado en el encuentro organizado por Corfo Los Lagos, que reunió a emprendedoras, científicas y beneficiarias de instrumentos de fomento que hoy están impulsando proyectos en áreas estratégicas como sostenibilidad, economía circular y biotecnología.
Más allá de una actividad institucional, la instancia permitió visibilizar trayectorias marcadas por la persistencia, el riesgo y la construcción de proyectos desde el territorio, en un entorno donde emprender desde regiones implica enfrentar brechas estructurales en acceso a redes, financiamiento y escalamiento.
Innovación desde regiones: talento, redes y sostenibilidad
El encuentro evidenció que la innovación regional no se explica únicamente por el acceso a recursos, sino por la capacidad de articular talento, conocimiento y redes de colaboración. Las experiencias compartidas reflejan un ecosistema en desarrollo, donde el acompañamiento institucional se convierte en un elemento habilitante para avanzar.
Las participantes —provenientes de sectores como la economía azul, materiales sostenibles y ciencia aplicada— coincidieron en que el apoyo de Corfo ha sido clave para transformar ideas en iniciativas concretas, destacando el valor de la articulación con otros actores del ecosistema y la generación de redes que permiten consolidar proyectos.
Desde la experiencia emprendedora, María José Urrutia destacó que avanzar en ciencia y sostenibilidad implica enfrentar procesos de alta exigencia, señalando que el acompañamiento ha sido fundamental para conectar con actores relevantes y sostener el desarrollo de iniciativas innovadoras.
Desafíos estructurales y rol de la ciencia en el territorio
El diálogo también permitió abordar las dificultades propias de emprender desde el sur de Chile, donde la distancia de los principales centros económicos y tecnológicos genera condiciones más complejas para el desarrollo de proyectos.
Lucía Alvarado subrayó que innovar implica tomar decisiones en contextos de incertidumbre, mientras que Andrea Opitz relevó la importancia de la constancia en procesos que requieren largos períodos de maduración. Ambas miradas coinciden en un punto central: el emprendimiento innovador exige resiliencia y acompañamiento sostenido en el tiempo.
Desde la academia, la investigadora Marcela Astorga puso énfasis en el valor estratégico de generar conocimiento desde regiones, destacando que la ciencia desarrollada en estos territorios tiene un impacto directo en la sostenibilidad y el desarrollo productivo local.
Durante la jornada se abordaron temas como economía circular, revalorización de residuos y desarrollo de nuevos materiales, evidenciando cómo la innovación aplicada comienza a integrarse en distintos sectores productivos.
El subdirector regional de Corfo Los Lagos, David Espinoza, señaló que este tipo de instancias permite visibilizar experiencias concretas que aportan al desarrollo regional, reforzando una idea clave: la innovación no solo ocurre en los grandes centros urbanos, sino también en los territorios donde surgen soluciones con identidad local.
El desafío, hacia adelante, será consolidar estos procesos y escalar iniciativas que hoy nacen desde regiones, integrando el liderazgo femenino como un componente estructural del ecosistema de innovación y desarrollo sostenible en Chile.



