Programa busca formar 40 mentores con experiencia para apoyar a MYPES en su escalamiento. La iniciativa pone el foco en cerrar brechas de acompañamiento, fortalecer el ecosistema regional y acelerar proyectos con potencial en una zona que busca diversificar su matriz productiva
Formar una red de mentores con experiencia para acompañar el crecimiento de emprendimientos dinámicos es la apuesta que comenzó a tomar forma en Tarapacá con el lanzamiento del programa “M+30 Tarapacá: Crea Mentores”.
La iniciativa, impulsada por Corfo y ejecutada por INACAP, busca abordar una brecha que se repite en regiones: la dificultad de escalar negocios más allá de sus primeras etapas.
El programa contempla la formación de 40 emprendedores regionales que asumirán el rol de mentores, con el objetivo de transferir experiencia y capacidades hacia micro y pequeñas empresas (MYPES) que necesitan apoyo para consolidarse. Más que generar nuevos proyectos, el foco está en fortalecer los que ya existen y tienen potencial de crecimiento.
Acompañamiento experto para dar el salto
La iniciativa se enmarca en el instrumento Viraliza Formación de Corfo y fue presentada durante la Semana Chile Emprende 2026, con la participación de autoridades, representantes del sector productivo y el mundo académico. En ese espacio, se instaló un diagnóstico compartido: los emprendimientos no solo requieren financiamiento, sino también acompañamiento especializado para avanzar en su desarrollo.
El director del proyecto, Jaime García, explicó que el programa “busca fortalecer las competencias para apoyar de manera efectiva el desarrollo, consolidación y escalamiento de las MYPES regionales”, apuntando a generar impacto más allá de los participantes directos.
Foco en innovación y crecimiento con impacto
Desde Corfo, el subdirector regional Manuel Alballay precisó que el instrumento está orientado a perfiles con experiencia comprobada, capaces de aportar valor a emprendimientos con potencial de crecimiento acelerado. En ese sentido, se prioriza a quienes cuenten con soluciones validadas, prototipos demostrables o mejoras relevantes en procesos y modelos de negocio.
La lógica es concentrar esfuerzos en proyectos con mayor probabilidad de escalar, generando efectos concretos en la productividad y el dinamismo económico regional.
Formación certificada y conexión con el ecosistema
El programa incluye un proceso formativo que culmina con certificación en educación continua, buscando asegurar estándares de calidad en la preparación de los mentores. A la vez, incorpora espacios de conexión entre actores del ecosistema, donde convergen academia, sector privado y experiencias emprendedoras.
Durante la jornada de lanzamiento se desarrollaron paneles y exposiciones que reforzaron la necesidad de articular redes que permitan sostener el crecimiento de los emprendimientos en el tiempo, especialmente en regiones con desafíos estructurales.
Mentores como pieza clave del desarrollo regional
El impulso a la formación de mentores instala una discusión más profunda sobre el desarrollo productivo en regiones. El crecimiento de los emprendimientos no depende solo de ideas o financiamiento, sino de la capacidad de acompañarlos en etapas críticas.
En Tarapacá, el desafío será transformar esta red en resultados concretos. Si logra consolidarse, el programa puede convertirse en un factor clave para mejorar la productividad, fortalecer el ecosistema y proyectar emprendimientos con mayor impacto en el territorio.



