En el Liceo Industrial Eulogio Gordo Moneo de Antofagasta, se desarrolló la ceremonia de certificación del curso “Procedimientos y Normativas para Soldadura al Arco”, en el marco del programa Construyo Mi Futuro, impulsado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
La iniciativa, que contó con una inversión cercana a los 60 millones de pesos, se ejecutó gracias al aporte de empresas socias como Ebco, Baical, Empresas Guzmán y Larraín, De La Fuente y Carpanetti, Ingevec y Belfi, junto a la Fundación para la Capacitación (Fucap), OTIC CChC y Proforma.
En total, 30 jóvenes —20 hombres y 10 mujeres— de las especialidades de Montaje Industrial y Construcción completaron 250 horas pedagógicas, reforzando tanto sus habilidades técnicas como las llamadas “habilidades transversales”, esenciales para su inserción laboral.
Capacitación y empleabilidad en la industria regional
En esa línea, Cristina Araya Briones, presidenta de la Comisión Construyo Mi Futuro, explicó que “la construcción hoy día requiere de especialistas en soldadura, y el hecho de que ellos se puedan certificar les entrega una herramienta adicional para ser más competitivos en la industria regional”.
Su reflexión cobra relevancia, considerando que la soldadura es uno de los oficios más demandados en el norte de Chile, donde la minería, la construcción y los servicios industriales compiten por talento joven y calificado.
Asimismo, la directora del establecimiento, Claudia Trabucco Samit, subrayó el impacto del programa en la trayectoria de sus alumnos. “Este curso no solo les otorga herramientas técnicas; también les permite salir al mundo laboral en excelentes condiciones y fortalecer la industria de la región”, señaló, agregando que la alianza con la CChC “ha sido una experiencia concreta de cómo el sector privado puede contribuir a mejorar la educación técnica regional”.
Por su parte, el presidente del Consejo Social de la CChC Antofagasta, Iván Jara Alarcón, puso énfasis en la importancia de la continuidad del proceso. “El que la totalidad de los estudiantes que iniciaron el curso lo hayan terminado demuestra compromiso y disciplina. La certificación como soldadores les abre las puertas a una industria cada vez más exigente y demandante en materia de profesionales jóvenes con conocimientos comprobados”, afirmó.
Un modelo replicable en otras regiones
Durante la ceremonia, dos estudiantes fueron reconocidos por su desempeño. Joaquín Highfield Gutiérrez recibió la distinción al Mejor Desempeño, mientras que Richard Rojas Araya fue destacado por su responsabilidad y esfuerzo.
Estos reconocimientos, según explicaron los organizadores, buscan incentivar la excelencia técnica y el compromiso individual, pilares del modelo formativo que la CChC impulsa en distintas regiones del país.
Desde su creación, el programa Construyo Mi Futuro ha buscado fortalecer la educación media técnico-profesional, generando espacios de articulación entre liceos, empresas y organismos públicos. En el caso de Antofagasta, la alianza con el liceo Eulogio Gordo Moneo —vigente desde 2023— incluye charlas técnicas, visitas a empresas socias, talleres socioemocionales y apoyo a prácticas profesionales, consolidando un ecosistema formativo con sentido territorial.
Así, el programa se proyecta como una plataforma para la empleabilidad juvenil y el desarrollo de capital humano en regiones, alineado con los desafíos de productividad y sostenibilidad que enfrenta la industria nacional.



